BLOC CULTURAL,

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jueves, 8 de octubre de 2015

AQUEMARROPA - ¡ QUE TIEMPO TAN FELIZ ! - AQUI SE RESPETA MI OPINION - MARCOS YEPEZ ,./ PIDEN 25 AÑOS DE CÁRCEL A UNA MADRE ACUSADA DE MALTRATO BESTIAL, A SU HIJO MENOR,.

TÍTULO: AQUEMARROPA - ¡ QUE TIEMPO TAN FELIZ ! -AQUI SE RESPETA MI OPINION - MARCOS YEPEZ ,.

Marcos Yépez cambió Venezuela por Extremadura. :: lorenzo cordero<<Aquí se respeta mi opinión»

Marcos Yépez cambió Venezuela por Extremadura. foto
  • Marcos Yépez, un venezolano que enseña danza en Cáceres,.

    El fundador y director durante 18 años del principal festival de danza joven de Venezuela vive en Cáceres. El chavismo le complicó la vida y prefirió irse a un exilio cultural que ya empieza a dar sus frutos: este domingo se celebra en la casa de cultura de Moctezuma de Cáceres el II Festival Intercultural 'Los inmigrantes convivimos contigo'. Lo organizan Cáritas y la parroquia Virgen de Guadalupe y su responsable técnico es él, Marcos Yépez, el venezolano exiliado.
    Marcos tiene 50 años y nació en Acarigua, una ciudad de 250.000 habitantes del estado venezolano de Portuguesa. Su padre era panadero y su madre, cocinera tradicional. Él horneaba arepas de maíz y ella guisaba, en su restaurante popular, platos criollos como el pabellón, una comida típica de Venzuela a base de caraotas (alubias negras), arroz blanco, carne de ternera mechada y plátano macho maduro.
    Su madre quedó viuda y tuvo que criar a sus cuatro hijos y a otros tres de su marido. «Casi todos mis hermanos son hoy profesionales y por eso admiro a mi madre», confiesa Marcos, que con diez años empezó a estudiar danza en su ciudad. Al acabar el Bachillerato, se fue a Caracas, ingresó en la Escuela Nacional de Danza y, ya con 21 años, retornó a su estado, Portuguesa, para ejercer como profesor de su especialidad. A los 26 años, fue nombrado director de la Escuela Nacional de Danza del Estado de Portuguesa y en 1989 organizó el 'I Festival Internacional de Jóvenes Solistas en Danza de Venezuela'. Lo dirigió durante 18 años y en 2015 se cumple el 25 aniversario con la asistencia de viceministros de Maduro, pero con la presencia de Marcos Yépez solo en vídeo.
    «En Portuguesa, monté una compañía de danza llamada Guanaguanare patrocinada por el estado. Con ella participé en festivales internacionales de Cuba, Argentina, Colombia, Italia, Inglaterra, Portugal y España. Fue al frente de esa compañía como en 2007 conocí y actué en Cáceres y en otras regiones españolas», recuerda Marcos.
    Pero al regresar a Venezuela, tras dos meses de gira triunfal por Europa, empezaron los problemas. «Había cambiado el gobierno de la región, que ahora era dirigido por los chavistas. Me invitaron a participar en los equipos del nuevo gobierno, pero yo creo que la cultura no debe ser politizada, dije que no y empezaron los problemas. Como no me podían destituir, me hicieron renunciar a la dirección de la escuela y empezaron a hacerme la vida imposible», denuncia.
    Lo destinaron como profesor de danza-teatro a un pueblecito alejado al que debía viajar en todoterreno y luego caminar por un sendero impracticable durante media hora. «Así era imposible trabajar, pero en ese momento vine invitado por Eurofolk a festivales de España y Portugal. Un amigo venezolano me ofreció la posibilidad de dirigir la compañía Iberodanza en Cáceres, formada por jóvenes extremeños e iberoamericanos, y aquí me he quedado. Ya llevo viviendo en Cáceres cuatro años», detalla.
    En Extremadura, colabora con varias organizaciones de acogida de emigrantes. Dirige talleres permanentes para niños de danza afroamericana y de danza terapia para la tercera edad. Está en paro y no cobra por su trabajo con niños, jóvenes inmigrantes y mayores, sino que le pagan, a cambio, sus estudios de Arte Dramático.
    Marcos Yépez siente la tristeza de estar lejos de su tierra, donde vive su hijo, pero no quiere irse y explica por qué: «Tengo una oferta de trabajo de la Universidad de Maracaibo, pero espero la doble nacionalidad y prefiero quedarme en Extremadura. Aquí se respeta mi opinión».
  •   TÍTULO: PIDEN 25 AÑOS DE CÁRCEL A UNA MADRE ACUSADA DE MALTRATO BESTIAL, A SU HIJO MENOR,.

    Piden 25 años de cárcel a una madre acusada de "maltrato bestial" a su hijo menor

    Fachada de la Audiencia provincial de Cáceres.
    Fachada de la Audiencia provincial de Cáceres. / foto

    La Fiscalía indica que le causó graves heridas en el pene, le rompió un codo y le obligó a comer sus heces y orines,.

    En la Audiencia Provincial de Cáceres nadie recuerda un caso similar. El próximo martes, está previsto que se siente en el banquillo de acusados una mujer, nacida en Brasil, acusada de cometer verdaderas atrocidades con su hijo desde los cinco hasta los diez años.
    Según informa el diario extremeño Hoy, ella, L. C. S. se vino a vivir a España, comenzando en el 2008 a residir en Navalmoral de la Mata con un español con el que tuvo un hijo. Ella aportó al matrimonio otro hijo de una anterior relación, siendo éste el que ha sido víctima de graves malos tratos.
    Según señala la Fiscalía, desde que el niño tenía cinco años el matrimonio le sometió, «a una constante situación de humillación y maltrato bestial». Le golpeaban casi a diario. Le castigaban muchas noches pasando horas enteras arrodillado sobre arroz crudo, con los brazos en cruz y con peso en las manos. La acusación pública señala que le trataban como a un criado, y cuando viajaban en coche le encerraban en el maletero.
    En el verano de 2010, cuando el muchacho tenía 7 años, estuvieron en una casa en una finca, y allí le encerraron, durante más de 15 días, en un habitáculo destinada a despensa, «sin relacionarse con persona alguna, sin aseo ni mínima limpieza, algún día sin comida y obligándole a que hiciese allí sus necesidades e incluso a que injiriese sus propias heces y orín», indica el escrito de acusación.
    Herida abierta
    En otra ocasión la madre flageló violentamente, con un cable, el pene de su hijo. Le causó una herida abierta, que ella cerró cosiéndola con aguja e hilo. Otra vez la madre le golpeó de tal manera el brazo izquierdo que le rompió el codo. No le llevó al hospital y el hueso se consolido mal, teniendo ahora una deformidad en el codo.
    El calvario para este menor terminó en 2014, cuando tenía diez años, al pasar a ser atendido por la Junta, que también retiró al matrimonio la custodia del hijo tenido durante su relación.
    Agredido desde los cinco a los diez años, el niño tiene su cuerpo lleno de cicatrices.
    El fiscal pide para la madre 25 años de cárcel, pero también solicita el mismo tiempo de prisión para el que fue su marido, por maltratar igualmente al niño o por ser testigo de como la madre agredía al hijo sin hacer él nada para impedírselo.
    El acusador solicita que la madre y su ex pareja (convivieron juntos hasta el mes de junio de 2011) indemnicen al menor con la cantidad de 118.641 euros.
    Otra petición al tribunal es que les inhabilite para ejercer la patria potestad o tutela del menor durante 29 años, además de no poder acercarse o contactar con él durante 35 años, y que se les prohiba usar armas durante tres años.

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