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lunes, 26 de enero de 2026

DESAYUNO - CENA - MARTES - MIERCOLES -JUEVES - VIERNES - Jorge y José Manuel - Viviendas dignas ,. / EL PAPEL HIGIENICO ROJO - EL D.N.I. - Reaccionar ,. / Donde comen dos - Sardinas Cuca - Ferran Adrià: «Si primero coges el local y después piensas qué vas a dar de comer, mal» ,.

 

 DESAYUNO - CENA - MARTES - MIERCOLES -JUEVES - VIERNES -  Jorge y José Manuel - Viviendas dignas  ,.

 DESAYUNO - CENA - MARTES - MIERCOLES -JUEVES - VIERNES -  Jorge y José Manuel - Viviendas dignas   , fotos,.

  Jorge y José Manuel - Viviendas dignas ,.

 Jorge y José Manuel, reciben a Leonoticias en sus pisos comprados en León.

 Jorge y José Manuel, reciben a Leonoticias en sus pisos comprados en León.

Casi el 27 por ciento de los compradores de una vivienda a través de un crédito son solteros y la edad media para hacerlo sube en la provincia hasta los 37 años,.

 

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(Desayuno)

Cuando uno lee una noticia sobre hipotecas espera datos. ¿Primera o segunda mano? ¿Precio medio? ¿Edad? ¿Situación familiar? Datos útiles, pero fríos. Casi parece la escena de quien se va a hipotecar rellenando los impresos del banco. Formularios tras los que hay historias, personas, y para encontrarlas en León hay que volver, por un momento, a los datos. Según Gibobs.com: el 80 por ciento de las hipotecas son de viviendas de segunda mano. Su importe medio, de casi 215 mil euros. La edad de los compradores se sitúa en los 37 años, de media. Y en cuanto a la situación familiar, con datos autonómicos, un 63 por ciento son parejas y un 37 de solteros y familias monoparentales. Estas dos últimas cifras que ofrece la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI) son la que más difieren del baremo nacional donde las parejas (74 por ciento) casi triplican a los que no (26 por ciento).

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(Cena )



Para ver la realidad de León conocemos varios casos que, aunque siguen siendo minoría, cada vez son más. José Manuel López es soltero y compra su primera vivienda (como el 92 por ciento de los leoneses que lo ha hecho en 2024). Es guardia civil y llevaba un año viviendo en León de alquiler. Ahora, este asturiano, se ha convertido en propietario de un piso entre los barrios de El Crucero y Pinilla.

«He hecho la compra por mi cuenta. Llevo desde los dieciocho años viviendo fuera de casa y quizá se haya demorado mucho el proceso, pero ya tenía ganas de dar el paso a nivel, no sólo de vivir en una casa de mi propiedad, si no también por inversión», explica a este medio su situación. Además, reconoce que «al ser menor de 36 años entonces he tenido acceso a bonificaciones fiscales y el día de mañana, pues si dejo de vivir aquí, pues ya tendría una propiedad». José Manuel asegura que la ayuda para los jóvenes fue clave a la hora de tomar la decisión y también para que la gestión fuera rápida porque «firmé una semana antes de cumplir los 36 porque agilizaron el proceso. En mi caso, al ser una herencia, todo tenía que pasar por el registro, pero entendieron mi caso».

«Casi todo eran casas viejas para reformar»

No fue cuestión de entendimiento si no de burocracia la razón por la que Jorge Ferrero no pudo acogerse a estas ayudas a la compra de vivienda para jóvenes: «No pude acceder porque, aunque por edad era posible, por temas familiares no. Tengo varias propiedades de mi padre en el pueblo y aunque es una casa compartida, que no es cien por cien mia ni es para hacer vida en ella…, pero con que tengas una propiedad ya no se puede solicitar». Algo que, aunque de forma irreal, le coloca entre ese cuatro por ciento de leoneses que adquiere una segunda vivienda.

Jorge, tras años en Galicia y Burgos, ha vuelto a León y cuenta cómo «hasta que encontré este piso en el que vivo pasó año y medio de búsqueda. Casi todo lo que encontraba eran casas viejas que había que reformar y a mi me apetecía algo a lo que llegar y entrar. Encontré esto, la zona me gusta porque es de lo más nuevo y no me arrepiento, estoy muy contento de la independencia que me da».

 
José Manuel López sonríe desde la ventana de su piso comprado hace apenas unas semanas.  

A igual que José Manuel, Jorge se ha decantado por una vivienda de segunda mano. Ambos también comparten que el proceso es estresante. «Genera cierta ansiedad», reconoce José Manuel: «Te pones a buscar en los portales de internet, no encuentras oportunidades claras y eso te genera frustración e incertidumbre. Por suerte, luego estuve muy bien asesorado desde la inmobiliaria, con Lucía, que me ayudó a dar con una vivienda que encajaba con el perfil que buscaba. Una vez que la encontré ya había hecho mis cuentas de lo que necesitaba y fui al banco y no me pusieron ningún problema».

Jorge reconoce que sus amigos bromeaban por su tardanza: «Se reían de mí. Vi varios pisos y el que me llegó a llamar la atención, justo cuando me decidí, me lo quitaron. No es una decisión fácil porque, posiblemente, es la compra más importante de tu vida. Tienes que estar seguro de lo que haces».

«En el banco me dijeron que firman tantas hipotecas como divorcios»

Una seguridad que, para José Manuel es un motivo para comprar en solitario: «Aún teniendo pareja hubiera preferido yo sólo. Yo pregunté cómo estaba el tema y en el banco, a modo de anécdota, me dijeron que estaban firmando tantas hipotecas como divorcios. Hay que tener cuidado a la hora de invertir tanto capital con una pareja». A Jorge, tampoco le comentaron nada sobre su situación personal y familiar. Asegura que «»en el banco revisan el trabajo, la antigüedad…; y cuando ven que los números cuadran es lo que cuenta. Si que tuve que buscar en varias entidades para encontrar las mejores condiciones porque cuando compré era un momento con los tipos de interés muy altos, pero una vez encontrado el piso me dije: ya es el momento, tira para adelante».

 
Jorge Ferrero, posa en la entrada del salón de su piso en La Lastra.

Una decisión que José Manuel, trabajando y viviendo fuera de casa desde hace años, cree que no podía haber adelantado: «Fue un paso natural pasar del alquiler a la compra porque por mi trabajo me he tenido que mover mucho y quizá no era aconsejable comprar. Veo otras personas que han hecho una compra mucho antes que yo pero es que llevan muchos años viviendo en casa de sus padres y ahorran lo en menos tiempo».

«Acceder a una vivienda digna de alquiler es más complicado que comprarla»

Antes como inquilino y ahora como poseedor de una vivienda, José Manuel entiende a los dueños: «Tendemos a demonizar mucho al propietario porque especula. Hay muchos casos que sí, pero una vivienda también genera muchos gastos y preocupaciones», aunque está seguro de que hay un problema con la vivienda porque no se está construyendo la suficiente, el coste de la vida ha subido y la población en España ha aumentado, así que el acceso a una vivienda digna de alquiler es más complicado que encontrar una buena opción para comprar».

Jorge añade un problema mucho más amable para su caso particular: «Todavía, año y pico después, no he hecho la fiesta de inauguración y me dicen: «Jorge, por favor, un poco de decencia», pero ya aquí a todos no los meto, que estoy encariñado con la casa y me puse a montar todo sin pensar en nada más».

Dos casos similares de una minoría que va en aumento en León, la de personas que compran en solitario una vivienda por diferentes motivos profesionales, personales o financieros; y que acceden a un mercado inmobiliario cada vez más tensionado.

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 Reaccionar ,.

Esta afirmación, sin embargo, hay que entenderla exclusivamente en el sentido literal de la frase, porque osadía, desde luego, parece sobrarle,.

 A Trump le faltan huevos

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No se asuste ni escandalice por el titular de esta newsletter. No quiero ser soez ni faltar al respeto al nuevo presidente de Estados Unidos (nada más lejos de mi intención). Pero así es: a Trump le faltan huevos. Esta afirmación, sin embargo, hay que entenderla exclusivamente en el sentido literal de la frase, no en el figurado, que quizá sea el más comúnmente empleado.

Nadie, o muy pocos, se atreverían a poner en duda las agallas de Donald Trump. Desde que hace ya un mes volvió a ocupar la Casa Blanca, ha dado sobradas muestras de que no le va a temblar la voz, ni el pulso, para firmar todo tipo de órdenes para cumplir con su eslogan de campaña: Make America Great Again (Hacer a América grande de nuevo).

 

Osadía, desde luego, parece no faltarle. Pero huevos, en el sentido más físico, no tiene. O escasos. Estados Unidos, el país de los sueños, carece de algo tan sencillo, tan común y en principio tan barato y accesible como los huevos, el alimento básico. Es cierto que esta crisis no la ha desatado Trump, sino que venía de atrás y está ligada al brote de gripe aviar, que ha obligado a sacrificar a millones de gallinas. Sin embargo, el mandatario había prometido solucionarla y rebajar su precio y, un mes después de ser investido presidente, lejos de conseguirlo, se ha agravado.

La docena de huevos para los norteamericanos se ha disparado más de un 15% en el primer mes con Trump al frente de la Casa Blanca, el mayor incremento en prácticamente una década, y en el último año su precio se ha duplicado con creces. La docena de categoría A ronda ya los 5 dólares, según las estadísticas oficiales, pero en la mayor parte de establecimientos los venden por casi 8 dólares, el triple que en España.

Ya no es solo que el precio sea disparatado para un producto de primera necesidad, sino que otro gran problema es su desabastecimiento. Las estanterías de muchos supermercados están vacías y muchos otros han racionado su venta y la han limitado a una docena por cabeza. Esto también ha sido clave para un nuevo repunte de la inflación estadounidense, que se aupó en enero al 3%, lo que la convierte en otro enemigo para Trump.

Aunque esta crisis del huevo se quedará, previsiblemente, en una mera anécdota, sí es un reflejo más de la presión inflacionista que aún existe en el país y que está en riesgo de aumentar aún más con las políticas comerciales y fiscales de Trump y de torpedear su objetivo de que Powell, el presidente de la Reserva Federal, vuelva a pensar en bajar los tipos de interés para estimular la economía.

Lo que sí ha conseguido el nuevo presidente de EE UU es que la guerra se haya desplazado desde Ucrania y Gaza hasta los balances de las empresas y el bolsillo de los consumidores. Porque esta batalla comercial que ha desatado Trump, aunque aún de alcance e impacto incalculable, puede salirle cara a Europa (y por ende a España), que podría convertirse en la región más castigada si se aprobaran todas las tasas y aranceles anunciados por Washington. Pero también pone en riesgo las finanzas de Estados Unidos, que podría atravesar una etapa dolorosa que ya anticipó el propio Trump en el camino a alcanzar su objetivo: que América viva de América, que los americanos compren y consuman productos propios.

Los aranceles de Trump fueron primero contra China, México y Canadá. Pero el dardo envenenado llegó pronto a Europa con ese 25% de recargo a las importaciones de acero y aluminio (España se juega aquí 500 millones de euros), para subir un peldaño más contra los Veintisiete con la amenaza de aranceles recíprocos que, de materializarse, pueden caer como una bomba en la Unión Europea. Y la última bala –por el momento, porque habrá más– es ese arancel del 25% a los automóviles –y también a los medicamentos– a partir del 1 de abril, que pondrá contra las cuerdas a un sector clave para España y que podría agravar aún más la crisis que está atravesando (el año ha comenzado con un desplome de su producción de casi el 30%).

Lo único que rema a nuestro favor es que España compra a las empresas estadounidenses más bienes de los que éstas importan de las firmas nacionales, lo que a priori reduce su vulnerabilidad a las nuevas tasas americanas. Este déficit negativo es el argumento que están utilizando las propias multinacionales estadounidenses establecidas en nuestro país para tratar de sortear estos impuestos.

El impacto económico es imprevisible. Pero las primeras estimaciones hablan de una factura extra de hasta 400 millones de euros al día solo en las importaciones que hace Estados Unidos de Europa (según Trade Partnership Worldwide), y aquí aún no se había incluido el último anuncio de gravamen a los automóviles. Además, dependerá, en gran parte, de la respuesta de Europa, una Europa que permanece achantada ante los delirios supremacistas de Trump y que, por el momento, no termina de plantarle cara: no se atreve a reaccionar con contundencia y prontitud ante el temor a las posibles represalias que le pueda acarrear.

Pero, sin lugar a dudas, esta oleada de amenazas, si finalmente se convierten en realidad, lo que va a provocar es una subida de precios de todos los productos afectados, porque las empresas (cerca de 28.000 compañías españolas exportan a EE UU) terminarán repercutiendo el alza de sus costes ante la imposibilidad de absorberlos. En definitiva, querido lector, vaya preparando su bolsillo,.

TITULO : Donde comen dos -  Sardinas Cuca -Ferran Adrià: «Si primero coges el local y después piensas qué vas a dar de comer, mal» ,.  

Donde comen dos -  Sardinas Cuca -  Ferran Adrià: «Si primero coges el local y después piensas qué vas a dar de comer, mal»  , fotos,.

 Ferran Adrià: «Si primero coges el local y después piensas qué vas a dar de comer, mal»,.

 El chef Ferrán Adriá, promotor de elBulli Foundation, pronuncia la ponencia 'El comensal' en el marco de la gran feria gastronómica Madrid Fusión 2026

 El chef Ferrán Adriá, promotor de elBulli Foundation, pronuncia la ponencia 'El comensal' en el marco de la gran feria gastronómica Madrid Fusión 2026,.

El promotor de elBulli Foundation adelanta algunos secretos del próximo tomo de la Bullipedia, una guía para evitar que abran más restaurantes condenados a la quiebra

Sardinas picantes | Conservas Cuca

El chef Ferrán Adrià comenzó un debate sobre lo que es la cocina tradicional. ¿Qué es? «Me podían trolear antes, porque no había investigado mucho», comenzó su esperada intervención en Dreams Madrid Fusión. Vestido de camiseta y pantalón negros, americana fuera a los pocos minutos y botellín de agua en la mano, pidió una pizarra para anotar las respuestas que el público daba a sus preguntas. «Voy a ser provocador», avisó.

Con él llegaron los chef Joan Roca y Nacho Manzano, invitados sorpresa de Adrià, que les dijo: «Tranquilos, que no los voy a putear». «Amigo de gin tonic» de Roca y admirador de Manzano, del que dice que es quien hace «de las mejores comidas creativas de los últimos diez años», les interrogó a ellos también. «¿De qué clientes hablamos?». «La gastronomía es calidad y placer», sentencio más adelante, en una charla que avanzaba mediante preguntas retóricas. «¿Y qué es una casa de comidas?» Alguien aventuró una respuesta y él dijo que no, que «es una pijería que están diciendo ahora».

La mayoría de los restaurantes no hacen plan de empresas y cierran antes de tres años en un sector que aporta a la economía española entre 4.000 y 6.000 millones de euros, cita el tomo de la Bullipedia titulado 'Plan Genhesis. Plan de empresa para la restauración gastronómica', que presentará los próximos días. Volvió a interrogar. «¿Qué es un modelo de negocio?» Alguien empezó una idea: «Es la estrategia...». «Fuera, que venga otro, con todo cariño», progresó Adrià: «Es cómo vas a ganar dinero», y sin pausa, «¿qué es un plan financiero?». Afirmó: «Cuánto dinero voy a ganar. ¿Con lo que gano voy a poder pagar las inversiones?».

Pocos clientes

Ágil, de pie, micrófono en mano, distribuyendo su ubicación entre las tres gradas de público, Adrià siguió: «¿Cuánto tiene que ganar alguien para ir a un restaurante gastronómico, desde la pizzería a una gama más alta?. ¿60.000? Si van cuatro, en un tres estrellas no pagan menos de 600 euros por persona. Tienes que ir con la caña y mejor entonces no ir. Y si además es en el extranjero… ¡madre mía! En España sólo 0,73% gana más de 150.000 euros brutos. Puedes ir cada tanto tiempo», dilucidó el panorama real.

Hace una pausa. «Yo me podría comprar un porche pero ese dinero me lo gasto en restaurantes. No tengo coche», y volvió al tema: «¿Quién conoce restaurantes? Poquísimos por un tema económico. Si vas una vez al año, no puedes valorar. Sólo un 7,6% puede ir a un restaurante de menú de 15 euros. ¿Por qué? Porque no puedes pagarte ni eso. Todos los días no lo puedes pagar. Son 400 pavos al mes. Si ganas 1.200, dime qué haces. (Para abrir un negocio de restauración) hay que ver primero esto. Es la economía. Si tengo un restaurante de más de 30 euros, sólo podrán ir 1,2% de españoles. Si es de más de 150 euros, vas limitadísimo en la cantidad de clientes, si solo son españoles. El gasto promedio al año es 1.040 euros por persona».

Y puestos estos datos sobre la mesa, «la pregunta es: ¿cuántas personas pueden ir a un restaurante gastronómico a la semana y cuántos a uno de alta cocina creativa? Sobre esto pueden debatirme todo lo que queráis». Por contrapartida, dijo. «A mí me gustan también los restaurantes cutres, pero hay un límite». Más datos: Existen unos 8 millones de restaurantes en el mundo y las estrellas Michelin son la referencia presente en todos los países, «te guste o no», con algo más de 18.000 recomendados. Hay 3.100 con una estrella, 525 con dos y 157 que son tres estrellas. En España hay 3.000 restaurantes gastronómicos. Con estas cifras Adrià hace cuentas en vivo: necesito 240.000 cubiertos diarios (para que el negocio sea rentable), unos 54 millones anuales. «Con menos del 70% de ocupación difícilmente va a ser rentable».

En la cuerda floja

«Cuando yo empecé a trabajar en el año 80 en cocina, horas no había. El producto, se podían comprar gambas sin problemas», recordó su época de chef y propietario de elBulli. «Pero ahora, la inflación: el producto ha subido un 40% desde la pandemia. El coste de una marisquería está en un 60% de coste del producto. El kilo de percebes, gambas, pulpitos. El último día que compré para mi casa me costó 400 euros por persona comer productos de mar. Ha que calcular el alquiler, la energía. Hay muchos restaurantes que han sobrevivido por el (dinero) B. «Esto es inviable para los restaurantes pequeñitos».

Le cedió la palabra a sus amigos chef. «No hay que ser pesimistas, pero, como dice Ferrán, hay que saber dónde se pisa antes de abrir», apuntó Manzano. «Vendes sábado y domingo pero arrastras un déficit los demás días y estás muerto, no sales en la vida. Como no cubras tus gastos fijos cada día, estás sentenciado. Si abres la persiana en negativo, más en estos meses, que ha sido la puntilla. No nos podemos hacer trampas en el solitario».

Sobre las casas que se dedican a ofrecer un menú degustación de siete y ocho platos, Roca aportó su visión, que coincidió con la de sus colegas. «El modelo que se escoge tiene que estar muy pensado y medido, y saber a qué público te diriges. Dicen que lo que pagas de dinero de alquiler lo tienes que hacer cada día. Si pagas dos mil, tienes que hacer ese dinero cada día. Es un dato para saber si lo podrás afrontar».

«¿Quién quiere montar un restaurante en el futuro?», preguntó Adriá a su público. Sólo uno levantó la mano, un chico que trabaja ahora de camarero. Adrià le recomendó que tenga todo esto en cuenta, que se fije en los locales que son rentables, y puso un ejemplo de un caso de éxito que montó un bar con 30.000 euros de inversión. «Era cutre y lo hizo más cutre. Aquí está la madre del cordero. ¿Un sitio muy guay, de diseño? No, después. Al principio, mínima inversión. Cuando eres propietario no hay horas, ni sábados ni domingos. Un chef no, ni un director de sala, que desconectan y se van a casa». Y un consejo: «Modelo de negocio, lo primero que tienes que tener claro es la carta. Si primero coges el local y después piensas qué vas a dar de comer, mal».

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