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jueves, 25 de junio de 2026

MAS VALE TARDE LA SEXTA - BICICLETA - La lotería - Cruz Roja - La loteria jueves - LA NOCHE ABIERTA - Ciclismo - Ion Izagirre: “Lo vi negro y, de esta forma, puedo decidir yo mi final” ,. / Hora Punta, el programa de TVE de Javier Cárdenas - Lo que Sánchez y Feijóo sospechan pero prefieren no saber ,.

 

TITULO: MAS VALE TARDE LA SEXTA - BICICLETA - La lotería - Cruz Roja - La loteria jueves   -   LA NOCHE ABIERTA  - Ciclismo -  Ion Izagirre: “Lo vi negro y, de esta forma, puedo decidir yo mi final”   ,. 

MAS VALE TARDE LA SEXTA - BICICLETA - La lotería - Cruz Roja - La loteria jueves - LA NOCHE ABIERTA -   Ciclismo -   Ion Izagirre: “Lo vi negro y, de esta forma, puedo decidir yo mi final”   , fotos ,.

 LA NOCHE ABIERTA ,.

Resultat d'imatges de la noche abierta 

Programa presentado por Pedro Ruiz, entrevistas por La 2 los martes a las 22:30, un gran espacio de música, foto , etc.

 

 

Ion Izagirre: “Lo vi negro y, de esta forma, puedo decidir yo mi final”,.

 Ion Izagirre: “Lo vi negro y, de esta forma, puedo decidir yo mi final” -  AS.com

Ion Izagirre,.

El vasco (37 años) disputa su última temporada en activo y habla con AS sobre sus sensaciones: “En 2025 no me veía útil ni ciclista”, dice el del Cofidis.

 

En su apartamento de Sierra Nevada, en el que preparó con mimo su participación en el Tour de Francia compartiendo techo con Alex Aranburu, Ion Izagirre (37 años) afrontó su última concentración en altitud junto al CAR de la cima andaluza acompañado de buena parte de su equipo, el Cofidis, en especial de los que iban a tomar la salida en el Tour de Francia este 4 de julio en Barcelona. Es la despedida de Ion: su último año como profesional, su último Tour… un adiós que, pese a ser en otoño, está cada vez más cerca. Este año ya alzó los brazos (Gran Premio Indurain) y, en el equipo, “alucinan” de su ritmo y números en los entrenamientos recientes. Es el único ciclista en español en activo con victorias en las tres grandes: Tour (2), Giro y Vuelta. Recibe a AS en su habitación, alquilada, de Sierra Nevada, a 2.320 metros. “¿Un café?”, ofrece antes de empezar.

 

-¿Cómo se siente?

El cuerpo está bien, las cosas están saliendo y los resultados están ahí. Realmente, estoy muy contento con la temporada que estoy realizando hasta el momento.

 

-¿Y la decisión de retirarse? Desde que lo comunicó, sus resultados mejoraron recientemente.

Fue decirlo y que el cuerpo respondiese mejor. El año pasado no me salió nada, no disfruté, no fue bueno. Veía todo negro y hubo un momento en el que me veía incluso en la calle, con la sensación de que nadie te iba a querer y teniéndolo que dejar obligatoriamente. Me generó ansiedad y mal cuerpo y no quiero pasar por ahí otra vez, por lo que entonces decidí (tras renovar para 2026) que sería mi última temporada con el reto de hacerlo lo mejor posible. De esta forma, mi final le podía decidir yo porque si hubiese sido distinto me quedaría un poso muy amargo.

-Tengo entendido que, en 2025, tras el Tour, fue un momento muy duro.

Sí. Empecé el año muy pronto. Le dije al equipo que quería ir a Australia, venía de acabar el 2024 bien en el Giro de Lombardía (fue 4º), pero no me salieron las cosas en la primera parte de la temporada. Incluso en carreras como el País Vasco, carreras que siempre se me dieron bien, tampoco me salieron. Era un desastre tras otro y el del Tour fue otro más. No disfruté nada, siempre en la grupeta no podía ayudar, ni en fugas… no me veía útil. No me veía ciclista. Entrenaba bien, las analíticas eran buenas y muchas veces no sabes por qué viene la falta de resultados. En agosto decidí hacer un reset y, por fortuna, a final de año pude rendir mejor, gracias a eso pude renovar y hacer este último año.

-¿Cuántas veces le han dicho ya que no se retire?

En Sierra Nevada, entrenando, escuché a un aficionado que me decía ‘no te retires, no te retires’. Es bonito que me digan eso, un buen piropo.

-La gente le quiere y le aprecia. Es lo que se ve desde fuera.

Sí. Y por eso prefiero dejarlo con buen sabor de boca para disfrutar uno mismo y también con toda la gente de alrededor.

-¿Cuál será la última carrera? ¿El Giro de Lombardía?

Después del Tour tenemos que hablar con el equipo la posibilidad de hacer La Vuelta o no. Mi idea personal es acabar en casa, en Ormaiztegi, en una carrera de ciclocross que se organiza cada año y creo que será el 25 de octubre. A finales de mes al menos sé que es. Sería alargar un poco la temporada y acabar en mi pueblo, con mi gente, mis amigos.

-¿Tiene pensado seguir ligado al ciclismo?

No. Eso lo tengo clarísimo. Son muchos días fuera de casa y ahora mismo lo que me piden la mente y el cuerpo es estar con los míos. Y echar una mano a mi mujer, que lo necesita. Las niñas crecen muy deprisa (tiene tres) y ese tiempo no vuelve.

-Echando la vista atrás: 19 victorias, incluidas dos etapas en el Tour, la general de la Itzulia, etapas en Giro y Vuelta…

Quizás mis últimos años no han sido los mejores, pero tuve resultados dignos. Si me hubieran dicho de joven que iba a estar 16 o 17 años de profesional… no me lo habría creído. Me quedo con el camino recorrido, la gente que conocí y las vivencias.

-Los ciclistas ahora empiezan más pronto en el profesionalismo.

Todo ha cambiado. Cuando empecé, los veteranos veían a los jóvenes de otra forma. Ahora, desde el principio, todo está medido al milímetro: nutrición, biomecánica… si no entras en esa rueda, te quedas atrás. La sociedad va así. Todo avanza muy deprisa. Veremos hasta dónde llega. Antes había médicos, fisios y mecánicos. Ahora hay nutricionistas, biomecánicos, ingenieros… parece la Fórmula 1. Intenté coger lo mejor de cada área y aplicarlo en el día a día, pero tampoco hay que obsesionarse. Soy de la vieja escuela: es importante medir, pero sin pasarse. Todo en su justa medida.

-¿Con qué momento de su carrera se queda?

Es difícil elegir uno. Tengo varios: ganar la general de la Itzulia (2019), que con los años ha cogido más valor (corredores como Pogacar estaban presentes). También ganar en Arrate, que para los vascos es una etapa muy especial y más en un día en el que me caí, me levanté y gané. Y la del Tour, la segunda (2023), fue el día de cumpleaños de mi hija, por lo que fue muy bonito poder dedicársela. Ahora unos nos vamos y otros llegan, pero hay cantera y hay que cuidarla. Es así como salen los futuros corredores.

-Para acabar, ¿cómo imagina que será su vida tras el ciclismo?

Seguirá saliendo, pero depende de cómo acabe. En invierno, si hace mal tiempo, pues tal vez no, pero seguiré siendo ciclista toda mi vida. También quiero hacer otras cosas: ir al monte, jugar a la pelota, al fútbol con amigos… cosas que no puedo hacer ahora. Me apuntaré a muchos planes de fin de semana que ya podré hacer, a diferencia de actualmente.

TITULO: Hora Punta, el programa de TVE de Javier Cárdenas - Lo que Sánchez y Feijóo sospechan pero prefieren no saber ,. 

Lo que Sánchez y Feijóo sospechan pero prefieren no saber,.

Ese nuevo Aldama, que tiene nombres y apellidos, solo está esperando a saber la suerte del Aldama original para abrir el espectáculo en el caso Zapatero,.


Agentes de la UDEF, tras los registros en la oficina de Zapatero.

Ahora que es domingo, día oficial para reflexionar, es momento de parar y atender a los interesantes avisos que se están produciendo en el seno de las filas populares y socialistas. Avisos desconocidos por muchos e incluso, en algunos de los casos, por los propios Sánchez y Feijóo. Aunque más cabría pensar que los conocen pero desprecian. Allá ellos.

Antes, me permito una pequeña pista sobre el imperio caído de la ceja de Zapatero: vienen tiempos difíciles para el jefe de la secretaria Gertrudis, Gertru para los amigos. El juez no es ningún idiota, la instrucción ha sido seria y el trabajo minucioso. Mañana lunes, las cosas van a volver a explotar. Se van a saber pelos y señales. Conversaciones y grabaciones. Transferencias y mensajes de WhatsApp. Y lo que es más interesante: seguramente va a surgir en el caso la figura de un nuevo Aldama. Confesión a corazón abierto y señalamiento a responsables a calzón quitado. Ese nuevo Aldama, que tiene nombre y apellidos, solo está esperando a saber la suerte del Aldama original para abrir el espectáculo. Al tiempo.

Pero, deslumbrados por el caso Zapatero, es conveniente que no se nos escapen cosas derivadas de lo que hace una semana sucedió en Andalucia. Una catástrofe para las filas socialistas y un sabor demasiado amargo para las populares. Que el árbol de Zapatero no impida ver el bosque de lo que se está cociendo en Ferraz y Génova a consecuencia de lo ocurrido.

Por empezar por alguno, empezaremos por Ferraz. Se pregunta el pueblo cómo es posible que no pase nada en el Partido Socialista después de semejante drama, y van cuatro. Pero sí que pasa. Lo que sucede es que las cosas se cuecen a fuego lento.

En el PSOE hay críticos. Silentes, si, pero existen. Y están trabajando. Ahora y desde hace meses. Se están moviendo despacio pero con inteligencia. Han contactado con otros socialistas, comen, cafetean, charlan y preparan el terreno. Se están trabajando en secretas conversaciones de Congreso y Senado futuros apoyos internos. Para que, cuando llegue el momento, que llegará cuando el Mesías caiga, el terreno ya esté abonado y el trabajo hecho. Se está hablando y pactando. Y mucho.

El líder que encabezará la cosa no está decidido pero hay uno que tiene las mejores papeletas. Él quiere hacerlo y los demás no lo ven mal. No es el más maduro ni el más joven. Ni el vasco ni el manchego, aunque el manchego es quien más carga el cañón. Es joven, preparado, moderado y hasta votable por la derechita cobarde. Será él.

Y cuando Sánchez aún no esté frío, politicamente claro, saldrán y pondrán las cartas encima de la mesa. Y llamarán a decidir entre dos modelos de partido: el mesiánico radical o el de la renovación y el centro izquierda. Y todo esto es lo que se está cociendo a la siniestra.

A la diestra, la victoria agria de Moreno Bonilla, Juanma de Despeñaperros para abajo, tiene más fondo de lo que parece. La absoluta habría dado alas al sector pepero que aún a estas horas se cree y se piensa que es posible ganar con un centro moderadito y de 'Manual de convivencia'. El 'PSOE blue', lo llaman.

Pero la realidad les ha despertado del sueño. Y es el sector que cree que sin Vox no se puede ir a ningún lado y que no es hora de moderación sino de oposición dura, implacable y firme quien se ha visto reforzado.

Mucho cuidado y atentos. Quienes piensan en el partido que Feijóo se queda corto, que sigue estancado tres años después en el mismo número de escaños, o menos incluso con la que está cayendo; quienes creen que no llega, que no cuaja, que cómo es posible que esta misma semana no haya habido una comparecencia y un mensaje institucional desde Génova hablando del escándalo de la ceja; quienes hablan, susurran y comentan que «así no llegamos», han dado un pasito más. A consecuencia de lo de Andalucía. Y cuidado con ese pasito.

Porque ese pasito es que a lo mejor no es la última bala que en el PP se cree que se merece Feijóo, hay que replanteársela. Y no son uno ni dos ni tres, sino muchos más los que ahora piensan que quizá habría que empezar a hablar de dar pasos a un lado antes de las generales y dejar a quien quizá sí llene las urnas.

A uno y otro lado del río hay murmullo. Ruido. Igual Sánchez y Feijóo deberían asomarse.

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