BLOC CULTURAL,

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sábado, 14 de febrero de 2026

DESAYUNO CENA FIN SABADO - La matemática del espejo - Raimon, cantautor: “El fascismo no se ha ido. Sigue aquí. No lo hemos sabido parar” ,./ Bar David - Cocina - Calor y más de cien corderos se asarán en FIG ,./ CARTAS AL CIELO - La alegría de la Navidad y la palabra del Papa ,. / 3 RAZONES CON - El Circo del Sol, María Parrado y el chef Enrique Sánchez cumplen los sueños de los andaluces "No dejes de soñar",. / POLICÍAS EN ACCIÓN - Desarticulan una red de cocaína con caletas de hasta 160 kilos ,.

 

 TITULO: DESAYUNO CENA FIN SABADO - La matemática del espejo -  Raimon, cantautor: “El fascismo no se ha ido. Sigue aquí. No lo hemos sabido parar”  ,.    

DESAYUNO CENA FIN SABADO  - La matemática del espejo - Raimon, cantautor: “El fascismo no se ha ido. Sigue aquí. No lo hemos sabido parar”, fotos,.

  Raimon, cantautor: “El fascismo no se ha ido. Sigue aquí. No lo hemos sabido parar”,.

El periodista Miquel Alberola publica el retrato más completo, humano y contextualizado sobre el artista que marcó el antifranquismo y despertó conciencias lingüísticas,.

 
El cantante Raimon, fotografiado en el barrio del Raval de Barcelona en 2022.

Dice Raimon que ya no tiene tiempo, que ahora el tiempo lo tiene a él. Quizá por ello, a los 85 años, prefiere el silencio y la calma. Sin añoranza de los días de camerino y rosas en el Olympia de París. Sin nostalgias de aquel gris Madrid del 68 que su voz vistió, por unas horas, de libertad. Sin melancolía por la Nova Cançó que él sacudió, cantando en catalán, en aquel concierto del 66 cercado por la policía en los aledaños del Institut Químic de Sarrià. Era su agitado mundo de ayer. Hoy busca el silencio y la quietud. Por eso minimiza las turbaciones que puedan azorar a este “vulnerable anciano —no venerable—” que cada mañana lidia con los tormentos de la edad. Maldita espalda. Punxa de temps.

 

 Taza De Café, De Molletes Y De Zumo De Naranja Foto de archivo - Imagen de  caliente, comer: 41456688

( Desayuno )

Sin embargo, el mito sigue ahí: el del cantante más peligroso para el franquismo cuyas actuaciones iban acompañadas de prohibiciones, censuras, multas, detenciones, interrogatorios, visitas policiales con timbrazo en casa, informes secretos, altercados, cargas de porra y disparos al aire con heridos. Ese mito permanece anclado en el imaginario colectivo de 

 

 Plato Infantil #3 Pechuga, huevo frito, patatas. Botellín de agua y postre ( yogurt griego). *Hasta los 12 años - Picture of House Beef, Bilbao -  Tripadvisor

( Cena )

varias generaciones de españoles que cantaron sus himnos bajo la llarga nit de la dictadura hasta que la democracia quiso fosilizar a su icono y depositarlo en el museo de la resistencia mientras la Movida y el Bakalao desleían el pasado y divertían al personal. Comenzaba la gran evasión; en ella no cabía Raimon.

Ahora, de la forma más extensa y mejor contextualizada que nunca se había acometido, aquel mito por fin adquiere contornos humanos en el retrato Raimon. Aquest jo que jo soc (Ara Llibres, sin traducción al castellano), escrito por el periodista Miquel Alberola. Y lo primero es que Raimon no siempre fue Raimon. Antes fue Ramón Pelegero, el chico de familia pobre que tocaba el flautín en una banda del pueblo y pinchaba discos en Radio Játiva. Luego fue el Pele, que acudía con becas a la universidad, soñaba con ejercer de profesor de Historia y cobraba 40 duros por cantar en la tasca Casa Pedro de València en aquella noche crucial del año 61 en la que el escritor Joan Fuster, su primer apoyo, quedó deslumbrado ante su grito cantado. Más adelante fue el Pancho. Así lo llamaban, porque les parecía mexicano, cuando a los 20 años llegó al Reino Unido para manejar una perforadora en la construcción de la autopista Londres-Bristol y, de ese modo, conocer mundo, aprender inglés y beber whisky escocés. Pelegero era el chico inquieto que viajó en autoestop hasta París, con mil pesetas en el bolsillo y las viandas de su madre en la tartera, para ver las luces de Sartre, Camus, Jacques Brel o Brassens y toparse con las sombras obreras de las banlieus.

Todos esos heterónimos concitó el chico del carrer Blanc antes de la definitiva metamorfosis en Raimon: el nombre que él mismo creó, de una forma improvisada, para actuar en Barcelona junto a Els Setge Jutges el 15 de diciembre del 62. Faltaban solo tres meses para que su primer disco, el epé amarillo con diseño de Jordi Fornas y atrevida fotografía de Oriol Maspons, llegara a las tiendas con cuatro temas: Al vent, La pedra, Som y A colps. Ya nada volvería a ser igual en su vida.


La voz que responde es la de siempre: fuerte, juvenil, pícara. Sonríe al oír que la llamada viene de Xàtiva, a 900 metros del carrer Blanc, un Macondo del antifranquismo al que él —decía— sabía que algún día volvería.

—Jo vinc d’un silenci, cantaba usted. ¿Vamos a otro silencio?

—No se puede comparar. Antes muchas cosas no podían ni decirse. Había censura, prohibiciones, represión: un tiempo muy jodido. Ahora la situación es compleja, dificilísima, pero muy diferente. Antes veníamos de un silencio; ahora venimos de un ruido. Y las redes sociales todo lo enredan. Todo lo enmierdan.

—¿El artista tiene que ser valiente siempre, sea en dictadura o en democracia?

—Eso es muy personal. Yo, pese a las dificultades, mantuve un criterio que siempre puse en práctica y eso me alegra. Cuando las dificultades no pueden contigo, te hacen más fuerte. Y no solo en lo relativo a la represión política. Por ejemplo, yo nunca me presté, ni por dinero ni por nada, a hacer lo que algunos quisieron hacer de mí. Después del éxito de mi primer disco, querían que cantara en castellano, en francés, en inglés, en italiano... Pero yo seguí cantando en mi lengua, y con mi fonética, la de Xàtiva, que es mucho más bonita que la de Barcelona [ríe].

—¿En su vida ha sido más importante Al vent o Annalisa?

—No hay color: Annalisa. Llevamos juntos 60 años y todo lo hemos hecho juntos. No sabemos vivir el uno sin el otro. Ha sido lo mejor de mi vida y de mi carrera: estar los dos juntos.

“Nosaltres sabíem d’un únic senyor i vèiem com esdevenia gos”. ¡Parece Trump! ¿Qué opina de él?

—Es el típico rico que se cree que el dinero lo puede todo. Que con dinero lo tiene todo y que, por su dinero, todos le tienen que obedecer. Un personaje repugnante.

—¿Cree que a Europa pueden volver las barricadas?

—Eso nunca se sabe. Si empeoran las condiciones de la gente y la cabrean sin límites, o harán barricadas o habrá asaltos. Y lo pagaremos todos.

—Cincuenta años después de la muerte de Franco, ¿le ha satisfecho la democracia?

—La democracia es una bonita palabra que queda muy bien, pero la aplicación de las leyes que comporta la democracia no es igual en todos los sitios ni para todos. Hay mucha vigilancia, mucha injusticia, mucho castigo.

—Por ejemplo, con el migrante: ¿qué opina de su demonización?

—En Estados Unidos todos son emigrantes que llegaron allí, pero ahora se los persigue. Nosotros somos un país del que mucha gente marchó al extranjero para ganarse la vida, y aun así se habla mal del extranjero.

—Desde hace un tiempo vuelve a hablarse con insistencia de fascismo. ¿Qué siente cuando lo oye?

—Que es una actitud, la del fascista, la de la España Una, Grande y Libre, que no se ha ido. Eso todavía está aquí, y lo que te rondaré morena… No lo hemos sabido parar.

—Su canción advertía: “Contra la por, sense por”. ¿Y eso cómo se hace?

—Tal cual: sin miedo. No hay otra forma. Te quitas el miedo y vas contra él.

—¿Y eso hace falta hoy?

—Hace falta hoy y hará falta siempre.

–“Negaré decepcions, continuaré esperances”. ¿Cuáles son hoy sus esperanzas?

—A mi edad, ir al cielo. Diuen que en el cel mengen coquetes amb mel.


Al preguntarle a Miquel Alberola por qué ha dedicado dos años y tantas horas de archivos, lecturas y conversación para componer este retrato de trescientas páginas sobre un artista retirado de los escenarios hace nueve años, él —periodista culto, discreto y cabal, periodista de nervio fácil y pluma elegante que durante 30 años ha escrito en las páginas de EL PAÍS— cuenta d’un temps i un país donde un adolescente de pueblo mezclaba el humo de Celta emboquillado con la música hecha de poesía, gritos y rebeldía que sonaba por Radio Andorra o Radio París en aquel punto perdido de las comarcas centrales valencianas, un pueblo adormilado en un valle de tierra blanca cercado a lo lejos por montañas. Cuenta cómo escuchar entonces a Raimon en el pueblo de Quatretonda era como beber a tragos un licor subversivo; sentir una descarga energética en un corazón adolescente que ensanchaba el horizonte y abría una puerta desconocida.

—Yo no tenía conciencia lingüística antes de escuchar a Raimon. Mi lengua solo era útil en casa, con los amigos y poco más. Cuando ibas al colegio, al instituto, a misa o al cine, cuando veías la tele, escuchabas la radio o escribías la lista de la compra constatabas que vivías en un gueto a la intemperie. Todo lo serio y lo importante era en castellano, salvo las riñas de mi padre. En cambio, a partir de Raimon esa percepción cambió en mí. Me descubrió que por debajo de mi ignorancia latía una cultura con una lengua que tenía las mismas posibilidades que cualquier otra. Una lengua indisociable de nuestra alma. Y este libro es un agradecimiento a Raimon. Una deuda personal insoslayable.

Sí: quizás mucha gente sepa que Al vent, su primera canción, se le ocurre en un ventoso día de octubre del 59 cuando iba de paquete en una Vespa de Xàtiva a València. Y sí: quizás muchos imaginen la preocupación del régimen por aplacar al cantante al que veta la radio española y al que le prohíben un centenar de conciertos entre 1965 y 1977. Pero aquí, en el libro, están todos los detalles.

Qué hace Raimon en aquel viaje en Vespa —enseñarle Xàtiva a un amigo asturiano de la facultad, Andrés Mori, y subirlo al castillo de la ciudad de los dos papas, de las mil fuentes y del gran incendio de 1707 ordenado por Felipe V por haberse mantenido antiborbónica en la Guerra de Sucesión—, y qué cuentan de Raimon los informes secretos que tejen los servicios de espionaje franquista.

Y esos informes dicen de él, según recopila Miquel Alberola, que Ramón Pelegero Sanchis, nacido en el frío otoño de 1940, hijo de un carpintero que había militado en la CNT y que ha sido detenido y encarcelado varias veces por sus antecedentes políticos, hijo también de una ama de casa a la que llamará por teléfono cada Primero de Mayo para cantar juntos, en voz baja, una letra satírica y popular de La Internacional, el joven al que todo el mundo conoce como Raimon, ese chico al que ya han conducido en tres ocasiones a la comisaría del terror de Via Laietana para que declare ante la Brigada Político-Social y luego las mecanógrafas le pidan autógrafos antes de que abandone el edificio, ese Raimon se mueve “con intelectuales revoltosos de Valencia”, que es “símbolo y bandera” para los “elementos separatistas catalanes y valencianos”, que es autor de “canciones anti-Régimen” y de discos “de matiz filo-comunista, pacifista y de protesta”, que es “dócil” a las indicaciones del PCE, que “tiene acreditada su ideología y su idoneidad para promover escándalos” y que, “aparte de sus actividades políticas, el epigrafiado es considerado como invertido, manteniendo relaciones con individuos de esta índole”. Por el Imperio hacia Dios.

***

En el libro figura esa parte del mito antifranquista que unirá a la resistencia, que ilusionará a los exiliados y que llevará la llengua de Xàtiva —una lengua sin Estado y periférica dentro de la periferia— a los escenarios de París, Roma, Berlín, Londres, Nueva York, Washington, San Francisco, Gotemburgo, Róterdam, Berna, Bucarest, Buenos Aires, Montevideo, Estocolmo, México DF, La Habana, Santiago de Chile, Moscú, Caracas, Toronto o Tokio, con una gira nipona en la que vendió más de 10.000 copias del disco con portada de Miró. Sin embargo, también se entrevén aspectos muy personales de alguien que acostumbra a parapetarse detrás del chascarrillo y la ironía para preservar su intimidad.

Basten tres ejemplos.

Uno es el pasaje en el que Alberola cuenta que Raimon y Annalisa —su fiel compañera, su fiel mánager, su fiel todo— llegaron a acordar el suicidio de ambos si el dolor que ella sufría por un cáncer se exacerbaba, pues vivir sin ella no sería vivir para Raimon. Por fortuna, se curó.

Otro es cómo la muerte de su madre, aludida en algunas canciones míticas de su repertorio, ha sido una herida siempre abierta en su interior.

El tercer ejemplo es cómo aquel ídolo del país del miedo que soñaba libertades, el cantante rebelde y existencialista, a ratos amoroso y siempre complejo, que un día fue insertado en la constelación en la que brillaban Léo Ferré, Jacques Brel, Georges Brassens, Víctor Jara, Violeta Parra, Pete Seeger, Bob Dylan o Joan Baez, tuvo que sufrir con la democracia y adaptarse a ser una vieja moda que había dejado de estar de moda. Y que lo hizo fiel a sus principios, aunque eso supusiera refugiarse en los poetas en catalán de los siglos XV y XVI y ponerles música a Ausiàs March, Roís de Corella, Jordi de Sant Jordi o Joan de Timoneda. Eso pasó, cuenta Alberola, porque Raimon decidió y mantuvo una constante artística y vital: “Ser él mismo y no lo que otros (las discográficas, el público, los partidos) han querido que fuera”. Desde sus primeras tabernas hasta el boom independentista que sacudió Cataluña.

En su breve prólogo al libro, Raimon reconoce que “no ha sido fácil ir a contracorriente de las tendencias dominantes y los impedimentos administrativos, pero no dejar de ser uno mismo tiene satisfacciones muy estimulantes”. Personales, creativas y colectivas. Y en la última línea de su texto, con sabor a coda final, a último verso después de 151 canciones y de algunos poemarios y dietarios publicados, el artista que tocaba el flautín en la Música Nova de Xàtiva remacha: “Sin ninguna duda, lo volvería a hacer”. Eso sí: lo dice sin nostalgias. Como un simple animal d’esperances i memòria.

TITULO:  Bar David - Cocina - Calor y más de cien corderos se asarán en FIG ,. 

 Bar David - Cocina - Calor y más de cien corderos se asarán en FIG , fotos,. 

 Calor y más de cien corderos se asarán en FIG,.

 Corderos asados en la feria

 Corderos asados en la feria,.

Los visitantes a la feria pueden disfrutar de una buena gastronomía y comprar de todo,.

Cafeteria Bar David | Talavera de la Reina

Seguramente será esta Feria de Zafra, en su edición 570, la más calurosa de su historia. Ya no es el veranillo de San Miguel, de donde la feria toma el nombre, es un 'veranazo' en toda regla y los vendedores de botellas de agua fresca, refrescos o de cerveza y los de abanicos, van a ponerse las botas. Ropa liguera y sombrero de paja, es lo que toca en la feria.

Este fin de semana, a pesar del calor, el recinto ferial se prepara para acoger a millares de personas quienes, entre sol y sombra, recorrerán las naves donde se expone el ganado y el recinto hípico que tiene una sombra de ensueño, muy útil para echar una cabezada.

Cuando el personal sale de la feria- con el estómago lleno tras una parada en los muchos lugares donde se ofrecen comidas- van cargado de chismes de lo más variado.

¿Pero qué se come en la feria de Zafra y qué se compra de manera tradicional?

José Carlos Leal es desde el 2015, el asador oficial de Corderex- Indicación Geográfica protegida de corderos y cabritos de Extremadura- y espera asar en las parrillas del stand de la Feria de Zafra más de 100 corderos- la mayoría 'corderas' por eso de que tienen más grasa- a lo largo de los días de la feria. Eso sin contar los platos de chuletitas o calderetas y pinchitos que también se sirven en el restaurante oficial de CORDEREX.

«Los corderos están en la parrilla casi cuatro horas para que se logre su punto ideal. Depende de cómo les llegue el calor de la brasa, del aire y de las propias características del animal», señala este asador de Villanueva de la Serena que acompaña a Corderex en ferias o degustaciones.

«Hemos estado en muchos puntos de Extremadura, porque participamos en los grandes eventos. También hemos acudido con nuestros asados a Madrid, Huelva, Valencia León…», explica mientras da la vuelta a una canal de cordero sobre la brasa. Hace mucho, mucho calor…

En la Feria de Zafra se come jamón y buena cuenta de ello es el que se sirve, sin costo, en la D.O. Dehesa de Extremadura, espléndidamente cortado. Y en la nave de porcino, que huele mucho a 'zotal 'y a cochino vivo, también se puede comer en el restaurante, previo pago claro está…y cómo están los precios en la Feria de Zafra, un cortado descafeinado 2,50 euros en la cafetería de la Nave Central.

Un par de huevos fritos con jamón, es de lo más popular servido en el restaurante de la nave de los 'ibéricos', entre chillidos de cerdos en sus habitáculos. La Asociación de Criadores de Cerdo Ibérico, AECERIBER, ha sabido convertir en restaurante, parte de la nave donde se exhiben sus cerdos de pura raza ibérica.

Otro lugar con encanto en la feria de Zafra, es la 'caseta del retinto', donde también se manejan bien con los chuletones de un animal tan común en las dehesas extremeña.

Naturalmente hay quienes comen en el entramado de puestos al aire libre raciones de paellas que se empiezan a preparar bien pronto y los hay que llevan el bocadillo de casa.

Comprar es un placer

Lo de las compras es algo que se lleva en los genes de los visitantes de la Feria de Zafra. Muchos profesionales del campo tienen en la feria el lugar ideal para comprar los campanillos para ovejas u vacas, arreos de cuero para vacas y las bestias- cada vez menos-. Alguna 'navajina' de las que hace Teodomiro en Zalamea. Los cazadores, ropa de camuflaje o puesto para el perdigón. Utensilios para matanzas caseras, un 'repión' y este año muchos abanicos. Quienes trajeron paraguas se los llevaron intactos…¡Que calor!.

Y en la nave llamada de 'cinegética', eso es el colmo - ¡Y que calor!- entre los cantos de los gallos, las jaulas de perdices, patos, gallinas…. Un paraíso. Canarios muy entonados, conejos…Y mucha gente apretada pasando mucho calor.

Y a esta feria de las multitudes no pueden faltar los alfareros de Salvatierra de los Barros. Antes en las compras, era esencial llevarse a casa un barrilito de barro para el niño y un 'piche' para el agua fresca en verano. «El tatarabuelo de mi marido ya era alfarero y venía a la Feria de Zafra», explica Isabel Rosa quien, en su stand, está rodeada de los característicos 'cacharros' de Salvatierra. Los del rojo color del barro bruñido. Su marido, Manuel Enrique Monge, los modela en el torno y cuece en el horno- ¡que calor!- y ella y sus hijas los bruñen para hacer adornos con un canto rodado de rio que se pasan por la lengua. Y ya está, el auténtico arte de la alfarería en Salvatierra. «Esto se acaba, seremos la última generación de mi familia que seguiremos con la alfarería», dice con tono triste Rosa que acaba de vender un botijo y un barrilito con cuerda para colgar del hombro.

Y otro elemento insustituible en la Feria de Zafra: un bastón. ¿Saben de dónde procede la mayor parte de los bastones que se venden en la Feria de Zafra? Pues de Valencia. Julio Pardo está al tanto de un puesto de bastones en una de las naves comerciales. Todos bastones y garrotas. «Llevamos más de 30 años viniendo a la Feria de Zafra. Somos valencianos y hacemos todo tipo de bastones y varas. Aquí en Zafra se vende el clásico de empuñadura curvada, el de campo para ganaderos y las varas de todas clases y alturas, hechos con varios tipos de madera», informa, mientras echa un vistazo a un stand de abrigos y chaquetones de pieles que este año como que no, con este calor, aunque ya llegará el frio.

Y podríamos llegar hasta el infinito con lo que comer y comprar en la Feria de Zafra: un coche, mucha maquinaria agrícola y, por supuesto, lotes de cerdas primalas, de ovejas; un toro charolé de más de mil kilos que los gañanes peinan y limpian en sus particulares centros de belleza antes de los concurso.

Si en estos días acude a Zafra para ver su magnífica feria, ya sabe que tendrá 'mucho ganado'. Ánimo y ármese de un abanico, un sombrero, gafas de sol y una botella de agua que mitiguen tanto calor. Ah y una buena cartera llena.

TITULO: CARTAS AL CIELO - La alegría de la Navidad y la palabra del Papa,.

 La alegría de la Navidad y la palabra del Papa,.

 Campana navideña (feat. Alfa y Omega) - YouTube

foto / Si el Adviento es tiempo de esperanza, la Navidad lo es de alegría, porque un Niño pobre e indefenso vuelve a nacer en nuestros corazones. Con Él «siempre nace y renace la alegría», nos dice el Papa Francisco, en las primeras líneas de su reciente y luminosa Exhortación apostólica, La alegría del Evangelio, verdadero presente navideño que nos alienta y nos confirma tanto en la fe como en la razón. Alegría auténtica frente al materialismo consumista y embrutecedor, que todo lo degrada. Alegría verdadera, porque en ella «palpita el entusiasmo por hacer el bien», en palabras del Pontífice.

La alegría de la Navidad es un sentimiento de plenitud que nos levanta sobre nuestras miserias, porque Cristo nacido, crucificado y resucitado llena de luz la historia humana. En Él, en su amor que transfigura la Creación misma, reside el sentido y la alegría de nuestra vida. Por eso, el Papa nos invita a que dejemos de ser «evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos», y comuniquemos, con nuestro ejemplo, la alegría que Cristo nos transmite, la misma que ilumina y atrae los corazones a la Iglesia, porque «no crece por proselitismo sino por atracción». Ello nos lleva a pensar que, como en el amor humano, sólo atrae lo que sentimos como auténtico, incluso con el riesgo de equivocarnos. De ahí la denuncia cierta del Santo Padre de que, «en la cultura predominante, el primer lugar está ocupado por lo exterior, lo visible, lo rápido, lo superficial, lo provisorio. Lo real cede lugar a la apariencia». Es la cultura triste y resignada del sucedáneo, en la que no cabe la alegría.

Frente a la tibieza mediocre y al pesimismo estéril, el Papa nos invita a no dejarnos robar la esperanza. No puede ser, por ello, más oportuna su alerta del peligro de aislamiento, «que es una traducción del inmanentismo», propio de un humanismo no cristiano al que acompaña «una falsa autonomía que excluye a Dios, pero puede también encontrar en lo religioso una forma de consumismo espiritual a la medida de su individualismo enfermizo». Esa obsesión posesiva ignora, como lúcidamente nos dice el Papa, que «el tiempo es superior al espacio». Así, frente a la búsqueda frenética de espacios de poder, cobran sentido las estrategias a largo plazo que saben ajustarse a los ritmos naturales y necesarios de los procesos de cambio, en los que debe reconocerse siempre, para que el cambio sea real, el límite que introduce el tiempo. Frente a la ansiedad y la prisa, Su Santidad nos propone implícitamente la vía del discernimiento, tan cercana a su perfil religioso de jesuita: «convicciones claras y tenacidad». Porque «la realidad es más importante que la idea», sobre todo cuando ésta se reduce a la sola palabra, la imagen o el sofisma. Invita a la Iglesia a entender la evangelización como un camino de diálogo, al servicio de la paz social y, en consecuencia, a «ser el lugar de la misericordia gratuita, donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir según la vida buena del Evangelio». Buena nueva, que es lo que el Evangelio significa. Ésta, y no otra, es la alegría de la Pascua, animada siempre por la mirada maternal de María, causa de nuestra alegría.

 

TITULO: 3 RAZONES CON -  El Circo del Sol, María Parrado y el chef Enrique Sánchez cumplen los sueños de los andaluces "No dejes de soñar" ,.

  El Circo del Sol, María Parrado y el chef Enrique Sánchez cumplen los sueños de los andaluces "No dejes de soñar",.

 El programa celebra el Día de los Enamorados con una noche cargada de música, magia, cocina y emociones junto a Manu Sánchez y Pastora Soler.

 El Circo del Sol, María Parrado y el chef Enrique Sánchez cumplen los sueños  de los andaluces en No dejes de soñar

foto / La noche de los sueños de Canal Sur arrancará por todo lo alto con un espectacular número de contorsionismo de Cirque du Soleil. La reconocida compañía internacional visitará el programa para cumplir el sueño de Magic José, un maestro y mago granadino enamorado del circo que dejará perplejos a Manu Sánchez y Pastora Soler con un divertido y sorprendente número de magia.

Como cada semana, la música tendrá un lugar destacado. En esta ocasión llegará de la mano de María Parrado, que interpretará en directo su nuevo éxito, “La última”, y sorprenderá a una fan presente en el público que verá cumplido su sueño al cantar junto a su artista favorita.

La artista chiclanera también ocupará el sillón de los sueños para vivir un emotivo reencuentro con dos amigos y compañeros a los que conoce desde niña por su paso por Menuda noche: David Parejo y Pilar Bogado. Este trío de voces regalará actuaciones en directo con las que repasarán momentos destacados de sus trayectorias y harán realidad el deseo de María de volver a sentirse “la niña que fue”.

Tras la música, llegará el turno de la superación personal. José Antonio Parra cumplirá su sueño de conocer al chef Enrique Sánchez. Ciego y premiado internacionalmente por su talento culinario, José Antonio cocinará en directo junto a su admirado referente, que se convertirá en su pinche por una noche para preparar una de sus recetas.

Pero la sorpresa será doble. El propio Enrique Sánchez recibirá una inesperada invitación para participar en un Ironman, una de las competiciones deportivas más exigentes del mundo, con más de 225 kilómetros entre natación, ciclismo y carrera a pie. La propuesta llegará de la mano de Eduardo Rangel, presidente de la Fundación Donando Vidas, impulsada por el chef, cuya labor se centra en concienciar sobre la importancia de la donación de órganos para trasplantes.

Y siendo 14 de febrero, el amor no podía faltar en el plató de "No dejes de soñar". Juan José y Adelina, que este año celebran sus bodas de oro, protagonizarán la sorpresa romántica de la noche. Juan José pedirá de nuevo matrimonio a su esposa, hincando rodilla y emocionando a todos los presentes. Para sellar este momento, Pastora Soler interpretará en vivo “Con los años que me quedan”, de Gloria Estefan, la canción favorita de la pareja.

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TITULO: POLICÍAS EN ACCIÓN -   Desarticulan una red de cocaína con caletas de hasta 160 kilos ,.

Desarticulan una red de cocaína con caletas de hasta 160 kilos,.

La organización criminal operaba desde villas alquiladas en Málaga y Sevilla, donde cargaba la droga en coches equipados con sofisticados compartimentos ocultos,.

Agentes de la Policía Nacional

foto - La Policía Nacional ha logrado desarticular una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína mediante vehículos caleteados, en una operación que se ha saldado con 26 detenidos, de los cuales 12 han ingresado en prisión.

La red operaba desde villas alquiladas en Málaga y Sevilla, donde cargaban la droga en coches equipados con sofisticados compartimentos ocultos. Desde allí, los vehículos transportaban la cocaína hasta Madrid, donde la otra parte del entramado la distribuía a distintos puntos del país. En la operación se han intervenido más de 460 kilos de cocaína, 840.000 euros en efectivo y 16 vehículos, siete de ellos con sistemas complejos de ocultación.

La investigación se inició en abril, cuando los agentes detectaron la presencia de un grupo que podría estar moviendo cocaína desde el sur de la península. Los primeros controles en vía pública permitieron interceptar dos vehículos con 33 y 160 kilos de droga escondidos en caletas de gran tamaño. A raíz de estas detenciones, se realizaron seis registros en Sevilla, Málaga, Toledo y Madrid, que permitieron incautar 90 kilos de cocaína y cuatro vehículos con compartimentos ocultos,.

A principios de noviembre, los investigadores sorprendieron a la red en un intercambio de 725.000 euros en efectivo en plena vía pública en Barcelona, escondidos en bolsas de supermercado. Este hallazgo condujo a tres registros adicionales en Madrid y Guadalajara, donde se intervinieron 177 kilos de cocaína y se detuvo a tres personas más.

La última fase se centró en desmantelar la rama distribuidora en Madrid y Toledo. Ocho entradas y registros permitieron incautar 4,5 kilos de cocaína, más de 63.000 euros y ocho vehículos, dos de ellos con caletas de gran capacidad. En esta etapa fueron detenidas 14 personas, sumando los 26 arrestos de toda la operación.

La organización desarticulada movía miles de kilos de cocaína al año, con un beneficio aproximado de 30.000 euros por cada kilo llegado a su destino. Con la detención de sus principales líderes, la Policía Nacional da por desmantelada una de las redes más sofisticadas del país.

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