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viernes, 9 de octubre de 2026

REVISTA FARMACIA - La banalización del aborto ,. / CAFE, COPA Y Documental - El secreto de Hitler para mantenerse en el poder: «Los alemanes fueron sus víctimas» ,. / El escarabajo verde - Niños de asfalto ,. / Días de cine clásico - Cine - El golpe , Miercoles - 14 - Octubre ,. / Un país para escucharlo - La Unión, un aullido para gobernarlos a todos ,.

 

TITULO:REVISTA FARMACIA -  La banalización del aborto  ,.    

 REVISTA FARMACIA -  La banalización del aborto  , fotos ,.

  La banalización del aborto ,.

 Aborto, otra vez – Facultad de Derecho UDP

El máximo órgano consultivo del Gobierno de Pedro Sánchez dictamina que toda información a la mujer será poca en la cuestión del aborto, con evidentes repercusiones físicas y psíquicas,.

 Revista nuestra farmacia de comunidad 2 edicion | PDF

El dictamen del Consejo de Estado de 17 de septiembre de 2009, relativo a la ley del aborto de José Luis Rodríguez Zapatero, contiene un apartado específico dedicado a la «información» que ha de recibir la mujer gestante, y da la razón al alcalde de Madrid. En síntesis, el máximo órgano consultivo del Gobierno de Pedro Sánchez dictamina que toda información a la mujer será poca en la cuestión del aborto, con evidentes repercusiones físicas y psíquicas. El Consejo de Estado se preocupa también de la discapacidad en relación con el aborto. Invito a la lectura del dictamen del año 2009, que hoy, en 2025, tras la reciente reforma del artículo 49 de la Constitución, exige a los poderes públicos tratar con rigor todo los relativo a la discapacidad. Por cierto, el único partido político que no apoyó la reforma del artículo 49 de la Constitución fue Vox, que debería pedir perdón por no proteger como merecen a las personas con discapacidad.

TITULO: CAFE, COPA  Y Documental -  El secreto de Hitler para mantenerse en el poder: «Los alemanes fueron sus víctimas» ,.

  El secreto de Hitler para mantenerse en el poder: «Los alemanes fueron sus víctimas»,.

A través del caso de un pueblo alpino, Julia Boyd estudia cómo el 'Führer' logró el apoyo social,.


Adolf Hitler en una conferencia en el cuertel general del Grupo de Ejércitos Vístula

La investigadora Julia Boyd lo confiesa: desde que fuera alumbrada en 1948 ha paladeado los sinsabores del gran conflicto del siglo XX. «De pequeña, jugaba con mis amigas en los cráteres de las bombas», explica a ABC. Por tener, esta británica tuvo hasta familiares que participaron en la Segunda Guerra Mundial. El cóctel que ha resultado tras agitar estos ingredientes muestra un magnetismo hacia las pequeñas historias, las más humanas, y un rechazo al maniqueísmo actual. Su último ensayo, 'Un pueblo en el Tercer Reich' (Ático de los libros'), es el mejor ejemplo. Y es que, convierte en protagonista a la villa alpina de Oberstdorf para ejemplificar los vaivenes que sufrió la relación de la sociedad germana con Adolf Hitler a lo largo de una década: «Los alemanes también fueron víctimas del nazismo».

No es la primera vez que golpea con una investigación así: en 2018, esta experta de cabellos plateados hizo lo propio con 'Viajeros en el Tercer Reich', un ensayo reconocido con el premio Los Angeles Times al libro de historia del año. Ahí es nada. Aquel éxito la llevó en volandas hacia su nueva obra. «Angelika Patel, mi colaboradora actual, se acercó tras una presentación y me dijo que quería que escribiera la historia de su pueblo, lo que había sucedido allí durante el nazismo».

Aquel pueblo era Oberstdorf, una localidad idílica encajonada en los Alpes bávaros. Boyd viajó hasta el sur de Alemania… y encontró un tesoro histórico. «No había un aspecto de la guerra que no hubiera tocado a sus habitantes de una manera u otra a pesar de ser la villa más meridional del país», señala.

El mejor ejemplo

Oberstdorf, insiste Boyd, resultó ser un ejemplo perfecto para analizar la evolución del nazismo. «Antes de la guerra tenía unos 4.000 habitantes. La mayoría vivían de la ganadería y la agricultura. También recibía muchos turistas y hasta familias judías», dice.

La vida era dura a principios de los treinta: la herida por la derrota germana en la Gran Guerra todavía supuraba en la villa, lo mismo que la aversión hacia los Aliados por imponer unas pésimas condiciones a Alemania en el Tratado de Versalles. Para colmo, según señala Boyd, «la hiperinflación asfixiaba a una comunidad, ya de por sí, bastante conservadora». Aquel fue el caldo de cultivo perfecto para que el nazismo bullera por las calles. Lo mismo que sucedió en todo el Tercer Reich. «La gente quería un gobierno fuerte», sentencia.

Pero el problema no fue el ascenso de Hitler, sino la década que pasó en el poder al abrigo de sus hampones. En un suspiro, el orgullo de cartón piedra que destilaban las SS en los desfiles y la fuerza que el 'Führer' mostraba ante los líderes europeos desvelaron una terrible trastienda: la persecución interna. «El periódico antisemita del famoso editor Julius Streicher cargó contra Oberstdorf por acoger judíos. Además, se coartó a los clubs y a las sociedades locales, claves en la vida del pueblo, a través de diferentes leyes», completa Boyd.

El pueblo de Oberstdorf
 
El pueblo de Oberstdorf.  

Fue la victoria del terror. «Había que ser muy valiente para plantar cara al Tercer Reich desde dentro. La sociedad tenía miedo a las represalias. Entre ellas, acabar en el campo de Dachau, que estaba a 150 kilómetros», completa.

Analizado lo general, preguntamos a Boyd por esas pequeñas historias que logra a golpe de prospección en los archivos. Y ella, que se declara pesimista, expone una retahíla de barbaridades que padecieron los ciudadanos de Oberstdorf. Nos habla de un chiquillo ciego que adoraba la música y que fue asesinado en el programa de eutanasia nazi para discapacitados; también de una señorita judía que fue sacada del pueblo y enviada al campo de concentración de Theresienstadt. Una mueca de disgusto se atisba en su rostro, el peso de la barbarie le incomoda y hasta hace que gane años: «Después de haber examinado varios períodos históricos, mi conclusión es que la naturaleza humana no cambia. Basta con mirar el mundo actual: no nos faltan horrores».

  • Un pueblo en el Tercer Reich

    Un pueblo en el Tercer Reich
    • Editorial Ático de los Libros

—¿Y no hubo también actos de humanidad en Oberstdorf?

La pregunta ha resonado en lo más profundo de Boyd. La mirada de la investigadora se torna vivaracha, iluminada. Casi parece haber rejuvenecido. Y, con una sonrisa amplia, de esas que embelesan, responde:

—Hay muchos casos de gente que se puso en peligro para ayudar a otros. El alcalde, un nazi que hacía unos discursos muy duros, proporcionaba madera en invierno a un anciano judío al que habían arrebatado todo y una vecina holandesa se quedó en el pueblo cuando estalló la guerra para seguir regentando un hospital infantil y ayudar a escapar a familias perseguidas.

Dice que es pesimista… pero se le escapa el optimismo. Y eso, en una época tan oscura como la IIGM, es mucho.

TITULO: El escarabajo verde - Niños de asfalto ,.

 Niños de asfalto ,.

 El escarabajo verde - Niños de asfalto

 foto - Los niños cruzado un puente de tablones ,.

Cada vez son más los niños que viven en ciudades, alejados del paisaje natural. De hecho, hay expertos que advierten de que esta desconexión con el mundo rural puede provocar en los más pequeños algo conocido como el "síndrome por déficit de naturaleza".

Unicef recomienda exponer a los niños al paisaje natural porque influye positivamente en su salud. Sin embargo, el 49% de la infancia ya vive en ciudades y el contacto con la naturaleza resulta, a menudo, inexistente. ¿Cómo afecta la jungla de cemento en los más pequeños? Buscaremos la respuesta entrevistando a uno de los mayores expertos en psicología ambiental de nuestro país, José Antonio Corraliza, catedrático en la Universidad Autónoma de Madrid y en la Universidad de Córdoba.

Visitaremos propuestas educativas que apuestan por el contacto directo con la naturaleza como la Escuela del Bosque de Rubió, en Barcelona. Daremos voz a los arquitectos paisajistas Ana Coello y Roberto Soto para que nos expliquen cómo renaturalizar las urbes y ofrecer así ambientes más verdes y saludables. Finalmente, hablaremos con investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona para que saber más sobre sus últimos estudios que arrojan conclusiones tan contundentes como que vivir expuestos a la contaminación del aire y alejados de áreas verdes afecta al desarrollo cognitivo del cerebro infantil.

TITULO:  Días de cine clásico - Cine -   El golpe , Miercoles -  14 - Octubre ,. 

 Cine de siempre - El golpe

 

Este Miercoles -  14 - Octubre a las 22:00 en La 2 TVE , foto,.

Reparto ,.Paul Newman, Robert Redford, Robert Shaw, Charles Durning, Ray Walston, Eileen Brennan ,.

 Dos timadores deciden vengar la muerte de un viejo y querido colega asesinado por orden de un poderoso gángster. Para ello urden un complicado e ingenioso plan, utilizando a su gran red de conocidos en el mundo de los bajos fondos, destinado a humillar al capo y sacar un suculento botín.

TITULO : Un país para escucharlo - La Unión, un aullido para gobernarlos a todos ,. 

Este martes – 13 - Octubre a las 23:00 por la 2 , fotos,.

 La Unión, un aullido para gobernarlos a todos ,.

Los miembros fundadores Rafa Sánchez e Íñigo Zabala hablan en exclusiva con ABC sobre 'La Unión Vol. 1 (1984-1987)', un vinilo que reúne lo mejor de su primera etapa,.

La Unión, en una de las fotos incluidas en el recopilatorio

«¡Auuuuh!» fue lo primero que Nacho Cano escuchó cuando se plantó en la puerta de un chalet en el Parque del Conde Orgaz en Madrid, el día que fue a un ensayo de un cuarteto amateur del que le había hablado su antiguo compañero de colegio Luis Bolín. Ese aullido, ese grito primario tenía gancho y el sinuoso acompañamiento musical sugería que podía estar ante un diamante en bruto. Y al entrar dentro y escuchar el resto, lo vio claro: solo había que pulir La Unión para convertirla en una banda de éxito.

La casa era de Íñigo Zabala, el teclista del grupo. La guitarra la tocaba Mario Martínez y el bajista era Bolín, que había conseguido que la estrella de Mecano fuese a verlos tocar para valorar si sus canciones tenían futuro. «Mario, Luis y yo nos conocimos en una escuela de publicidad», recuerda Zabala a más de cuatro decenios vista. «Nos hicimos amigos inmediatamente porque en aquella época, con ver cómo se vestía alguien enseguida sabías si era de tu tribu. Según llegamos a clase el primer día nos sentamos juntos. Y como en el Madrid de aquel momento todo el mundo quería hacer algo artístico, decidimos formar una banda».

Cuando tuvieron varios temas montados llegó el momento del siguiente paso: buscar cantante. «Luis conocía a Rafa (Sánchez) y le hicimos una prueba. Nos quedamos tan impresionados que ya no buscamos más», cuenta Zabala. «Demostró ser un animal de la composición, encontraba melodías vocales fantásticas para todas las canciones, primero tarareándolas en 'spanglish' improvisado, hasta que tuvimos las letras». «Fue un amor mutuo a primera vista», asiente Rafa. «Me acuerdo de que solo tenían un tema con letra que se llamaba 'Cuchillos, pistolas y tijeras', en honor a una exposición de Andy Warhol que hubo en Madrid en aquella época. El resto eran instrumentales y tuvimos que ir haciéndoles la letra poco a poco».

«Yo en esa época estaba bastante obsesionado con Boris Vian y estaba leyendo 'El Lobo-Hombre' y 'Los perros, el deseo y la muerte», recuerda Zabala. «Para nosotros era más fácil escribir letras inspirándonos en historias que ya existían, aunque luego las lleváramos por caminos diferentes. Leíamos textos de Bécquer, de Edgar Allan Poe o en este caso de Vian, y los llevábamos a otros lugares. Le pasé los libros a Rafa y entre los dos escribimos la letra. Así fue con casi todas las letras de la primera etapa». «Sí, los dos teníamos en común el amor por la literatura, pero como él tenía más dinero que yo, los libros los compraba él y me los iba pasando», ríe el cantante.

El primer día que ensayaron 'Lobo Hombre en París' con su letra «se sintió la magia», como describe Zabala. «Yo sentí que era una canción especial desde el primer momento», añade Rafa. «Es que le pasaba a todo el mundo -retoma el ex teclista-, recuerdo que en el estudio teníamos una señora de la limpieza que nos escuchaba y nos decía: «Esa canción va a ser un éxito, os lo digo yo» (risas). Todo el mundo lo veía así, y fue lo que ocurrió. ¡Es que fue un éxito el primer día! Salió, se puso número uno y estuvo trece semanas sin moverse de ahí. Y en nada ya estábamos presentándola en Tocata, el programa musical más importante de la televisión».

Impactar en una escena ajena

«El 'Lobo' fue muy impactante para la escena musical cuando salió», recuerda Zabala. «Estábamos en plena Movida madrileña, en la que casi todos los grupos tenían alguna conexión en cuanto a sonido. Pero nosotros no nos parecíamos a nadie». «Es verdad, siempre nos sentimos muy solos en el panorama musical del momento», corrobora Rafa sin esconder que, «lamentablemente, eso nos afectó tanto que en el segundo disco, 'El Maldito viento', intentamos acercarnos al sonido de las otras bandas y fue un pinchazo. Suerte que el tercero fue una remontada en toda regla».

Ese primer single fue tan impactante como difícilmente superable, «y eso acabó convirtiéndose en una losa para nosotros», reconoce Zabala. «Es que tener un debut tan fuerte puede ser una mochila muy pesada.... Hace unos días, el director de Warner en México me dijo que estaba en el puesto 75 de Spotify en la lista de las canciones más escuchadas en el país. Es una canción bestial, y eso quizá opacó otras canciones que podían haber sido igual de exitosas si hubieran salido antes».

El pelotazo de 'Lobo Hombre en París' no fue fácil de digerir para aquellos veinteañeros. Tal como confiesa Zabala, eran «cuatro chavales a los que les gustaba mucho pasarlo bien, y con el éxito esas ganas fueron el doble». Y como casi siempre, ese éxito tuvo doble filo. Los cuatro se sumergieron en «una dinámica de excesos, de descontrol total y absoluto», y por otro lado, la gente solo quería escuchar 'Lobo Hombre'. «En nuestro primer concierto con público, creo recordar que en Alzira, tocamos ante 10.000 personas. ¡Imagínate, 10.000 en tu primer concierto! Bueno, pues empezamos a tocar, una canción, luego otra, luego otra, y a la cuarta tocamos el 'Lobo'. En cuanto terminamos, todo el público se largó. No querían nada más. Es que lo de esa canción fue demasiado salvaje».




 
Arriba, la contraportada y portada del recopilatorio y una foto de la época. Abajo, La Unión en su primera visita a Buenos Aires.  

Los dos miembros fundadores proclaman con orgullo que «nadie le ponía un pero a la canción», pero hay que recordar que ciertos sectores de la prensa musical decidieron tomarla con ellos y desatar una campaña de críticas encarnizadas que les hicieron bastante daño. «Es cierto», concede Zabala. «Como nos producía Nacho Cano, quien por cierto siempre se portó genial con nosotros, se insinuaba que éramos un producto ideado por él. Nuestro otro productor, Rafa Abitbol, trabajaba en Radio3 y en esa época los DJs de las radios eran 'prima donnas'. Ya sabes, Ordovás, etc... Y lo eran porque todo el mundo les hacía la pelota. Ellos daban la bendición que diferenciaba lo que era bueno de lo que no. Como Abitbol estaba enfrentado con otros DJs, nos acusaron de ser un prefabricado y de tener enchufe. Pero el día que nos presentamos a la prensa en la sala El Sol tocamos en directo y callamos muchas bocas».

La crisis de los noventa

Tras cuatro años de trabajo incesante con el lanzamiento de los tres discos de los que se han extraído los temas de la recopilación que se publica este viernes, 1987 marcó el final de la primera etapa de La Unión por dos cambios de peso. El primero fue que Cano y Abitbol dejaron de ser sus productores, y el segundo llegó con la marcha de Zabala para convertirse en director artístico de Warner. «Con lo cual seguimos trabajando juntos, aunque de otra manera», apunta. «Yo nunca me había sentido músico profesional, habíamos empezado como un juego amateur de los años de universidad y pensaba que si La Unión se acababa, nadie me contrataría como teclista. Además, veía que en el ambiente en la banda se estaba poniendo raro. Ya había demasiada droga».

«Para mí su marcha fue muy decepcionante», sentencia Rafa. «Sobre todo porque hubo un tiempo en el que intentó compaginar el grupo con un restaurante que montó al lado del Congreso de los Diputados, el Sukalde, que le robaba muchísimo tiempo. Llegó un punto en el que le dijimos: «Íñigo, tienes que decidir, o una cosa o la otra». Y bueno, yo creo que se equivocó. Entre otras cosas porque el restaurante terminó cerrando un par de años después y casi acaba con su salud».

La Unión se mantuvo bien en los primeros noventa, pero en la segunda mitad de la década el panorama pop cambió radicalmente y se quedaron en tierra de nadie. «Todavía vendían bastante, pero dejaron de ser influyentes. Y a la vista está que hoy en día, casi todo le mundo cita las canciones de esta recopilación cuando se les pregunta por La Unión», opina Zabala. Es cierto, como señala Rafa, que en 2002 lanzaron «un hitazo» que los puso de nuevo en el candelero como fue 'Vuelve el amor', pero desde ahí ya no dieron grandes meneos al mercado y empezaron a conducir su carrera mirando más por el retrovisor que hacia delante. Y así, te la acabas pegando.

En 2022 murió el guitarrista Mario Martínez -según Zabala «el mejor instrumentista del grupo con diferencia»-, después de presenciar el triste desenlace de La Unión dos años antes, cuando Rafa Sánchez decidió poner fin al proyecto en contra de los deseos de Luis Bolín, que siguió actuando bajo el nombre de la banda y según nos revela Zabala, «se quedó con las contraseñas de las cuentas de las plataformas digitales, y no solo eso, siguió editando discos como La Unión cantando él, lo cual me parece una falta de respeto a todos nosotros». «Además, es que al cantar no lo hace bien», apostilla Rafa sin ocultar su desazón. «Lo que ha hecho es una equivocación sobre todo por seguir sacando canciones nuevas con el nombre de La Unión. Si quiere seguir dando conciertos, que lo haga. Pero ampliar así la discografía, es algo que no está bien».

Bolín desató una guerra mediática contra Rafa antes de llevar el asunto a los tribunales. Y ganó, pues en 2025 la Audiencia Provincial de Madrid le dio la razón ordenando la cotitularidad de la marca que había sido registrada por Rafa Sánchez. Desde entonces, el cantante original mantiene con rotundidad que es «absolutamente imposible que algún día haya una reunión, mucho más imposible que la de los Gallagher».

Como el final ha sido bastante desolador, es mejor regodearse en los inicios de esta banda histórica de nuestro pop pinchando el vinilo que hoy llega a las tiendas de discos, que además de 'Lobo Hombre en París' incluye 'Sildavia', 'Cabaret', 'La Niebla', 'Altos y frondosos', 'Entre flores raras', 'La máquina del tiempo', 'De aquí allá', 'Amor fugaz', '¿Dónde estábais? y 'Mari Luz'. Casi nada. «Para los coleccionistas es una joya», concluye Rafa. «Es que vaya repertorio, fue increíble lo que hicimos», suspira Zabala antes de despedirse con una pregunta: «Esto amerita un volumen dos, ¿no crees?».

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