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lunes, 12 de octubre de 2026

Cartas Olvidadas - A QUEMARROPA O LIGAR - Claudia Macero, periodista venezolana , en 'Plano General' ,. / Cartas en el Cajon - El calvario de los palestinos cristianos en el exilio libanés ,. / REVISTA TENIS - Consolidados o en alza ,.

  

 TITULO:  Cartas Olvidadas -  A QUEMARROPA O LIGAR - Claudia Macero, periodista venezolana, en 'Plano General',.

 fotos -  Claudia Macero, periodista venezolana , en 'Plano General',.

Claudia Macero: «María Corina vuelve a Venezuela para movilizar y canalizar el descontento y organizar a los venezolanos»

Con varios expedientes abiertos por el chavismo, la coordinadora de comunicación del partido de la Nobel de la Paz, logró entrar hace unos días al país suramericano para preparar la vuelta de la líder opositora, que lo ha intentado en varias ocasiones, sin éxito,.

La coordinadora de comunicación de Vente Venezuela, en la sede el partido de María Corina Machado en Caracas, tras regresar al país

Claudia Macero, periodista venezolana de 34 años, fue la primera de la Operación Guacamaya que se fugó de la Embajada Argentina en Caracas para salir al exilio, en 2025. La pasada semana regresó a su país desde Madrid para continuar la lucha democrática sobre el terreno.

La joven coordinadora nacional de comunicaciones de Vente Venezuela (VV), el partido fundado por la líder opositora María Corina Machado, estuvo asilada en la sede diplomática argentina durante 412 días junto a otros cinco compañeros de la formación azul turquesa. Entre el asilo diplomático y el exilio en el extranjero Claudia sumaba tres años de trabajo ininterrumpido en la sombra y en la distancia, organizando las entrevistas internacionales, las campañas y las giras de la Premio Nobel de la Paz, a quien acompañó también en Oslo el pasado mes de diciembre.

-¿Cómo fue su regreso a Caracas? ¿Tuvo algún impedimento judicial en inmigración?

-Regresar fue una decisión personal, lo hablé antes obviamente con María Corina y mi equipo y mi familia. Primero retornaron Juan Pablo García y luego Omar González y yo les seguí los pasos. Compré mi billete y hablé con mi abogado, pues tengo varios expedientes y procesos judiciales abiertos en Venezuela.

-¿La ley de amnistía del régimen le ha ayudado de alguna manera?

-Solicité en julio pasado la amnistía, pero no me dieron respuesta y entonces le pregunté al abogado qué debía presentar en la aduana. A mí no me habían terminado de desactivar órdenes de captura ni me habían respondido sobre la amnistía, pero como venezolana yo tenía el derecho de regresar a mi país. La realidad es que yo llegué aquí con gran ansiedad porque no sabía con lo que me iba a encontrar, y en el aeropuerto de Maiquetía nadie me preguntó nada. Pasé libremente sin trabas ni dar explicaciones.

-¿Sintió alivio al poder entrar al país sin trabas?

-Bueno, creo que la peste que tengo es como una liberación de la tensión que viví al pasar por la inmigración de Maiquetía.

-¿Qué le motivó regresar?

-Que no tengo nada que ocultar, que tengo el derecho de retornar. Cuando pasé por la aduana no me preguntaron nada y aquí estoy.

«No tengo nada que ocultar y tengo el derecho de retornar. Cuando pasé por la aduana no me preguntaron nada y aquí estoy»

Claudia Macero

Coordinadora de Comunicación de Vente Venezuela

-Al regresar sorprendió verla dando mítines en las protestas y manifestaciones...

-Esto no es necesariamente lo mío, yo he ayudado a otros hacer esto. En mi caso, aunque esto no es mi rol natural, puede servir para explicar y movilizar a la gente, y yo lo asumo con gusto, pero no es algo que me apasione o que me quite el sueño. Soy periodista y lo mío es comunicar.

-¿Estuvo al tanto de los intentos de María Corina por regresar que fracasaron?

-Estaba enterada de algunos, pero no de todos porque hasta ahora se había decidido no contarlo para no trabar los planes ni las rutas por las cuales se podía transitar. Todo el mundo me pregunta cuándo va a venir y yo no lo sé. Al final es un tema de seguridad para ella y para todos.

-¿Sabe cómo será el próximo intento?

-Entiendo que será público. Ella no puede hacer como yo, comprar un billete y viajar como cualquier ciudadano que regresa a su país.

La opositora venezolana Claudia Macero (en el centro), jefa de prensa de la líder María Corina Machado, posa con simpatizantes  del partido político Vente Venezuela a su regreso
 
La opositora venezolana Claudia Macero (en el centro), jefa de prensa de la líder María Corina Machado, posa con simpatizantes del partido político Vente Venezuela a su regreso.  

-Aparentemente María Corina no tiene trabas. Trump y Marco Rubio han dicho que ella puede regresar cuando quiera, y aquí Diosdado Cabello y los hermanos Rodríguez no han puesto objeción, entonces ¿quién se lo impide?

-¿Cómo sabe que no hay obstrucción por parte del régimen? A los primeros que no les conviene que ella regrese es al régimen y hay muchas formas de presionar.

-¿De qué depende que María Corina regrese?

-De que la dejen entrar. Hay una realidad, a ella no le han dado un pasaporte venezolano, le han dado un salvoconducto panameño para que pueda viajar, esto ya es una traba. Ella tiene prohibición de salida del país. Más allá de solo decir, y quiero insistir en eso, no se trata de quién le impide venir, sino a qué viene María Corina y eso también ayuda a despejar el camino.

-¿Qué viene a hacer entonces en Venezuela?

-Ella viene a movilizar el descontento y la ansiedad de la ciudadanía en orden, ella viene a organizar a los venezolanos. Creo que se trata no solo de exigir fecha para las elecciones presidenciales. La ansiedad que tiene la gente es porque no tiene certezas de cuándo viene un proceso de cambio. La gente está agradecida y entiende lo que pasó el 3 de enero pasado. Eso hay que reconocerlo a la Administración de Donald Trump. La gente quiere saber que eso se traduce en beneficios para ellos también y sentir que no siguen los mismos en el poder y que va a poder mejorar su vida. Ese tipo de cosas es lo que la gente espera. María Corina viene a movilizar para canalizar ese descontento en función de una transición democrática, pero también viene a organizar porque no se trata solo de insistir en la fecha electoral, sino también de que mientras tengamos una fecha, la del 24 de julio de 2027, como lo propuso el senador republicano Bernie Moreno, y no en el 2030 porque hay gente que quiere llevar el proceso lejísimo, tú tengas a la gente organizada para defender ese proceso.

«María Corina viene a movilizar para canalizar ese descontento en función de una transición democrática, pero también viene a organizar porque no se trata solo de insistir en la fecha electoral»

Claudia Macero

Coordinadora de Comunicación de Vente Venezuela

-¿Qué propone María Corina y su partido?

-Debe haber un proceso de depuración del registro electoral. Nosotros tenemos una propuesta que se llama Constructores, que tiene una base de datos que ya se está limpiando porque si no, aquí hay diez millones de personas, por lo menos, se van a aquedar fuera del registro, entre ellos jóvenes. Entonces queremos organizar y luego generar acuerdos que es el Gran Acuerdo Nacional.

-¿Aceptaría María Corina si la llaman para que participe en un proceso de negociación?

-Si eso es transparente, abierto y hay total claridad -y eso incluye las demandas de la gente- yo creo que ella participaría en ese proceso también. Eso no quiere decir que todo lo que ocurre en el país se decide en la mesa de negociación. Ahí hay temas que no se están debatiendo como la liberación de los presos políticos (todavía quedan unos 300 tras las rejas). No podemos centralizar todo en la mesa. Somos optimistas. Ojalá en la mesa salgan todos los resultados que se están promoviendo, como las garantías políticas democráticas, el desbloqueo de los medios, habilitar los partidos, y por otro lado, hay que tener una fuerza politica que esté acompañando a la gente.

-¿Qué le parece el papel de Dinorah Figuera en la mesa de diálogo, le inspira confianza?

-La confianza la van a dar los resultados, no juzgamos a nivel de personalidades. Después de 17 diálogos fracasados es natural que la gente dude y diga que otro diálogo más será para ganar tiempo. ¿Por qué se reúnen una vez al mes y no trabajan de manera permanente?. La gente quiere resultados ya, pero en este caso esperamos que sea distinto.

«Después de 17 diálogos fracasados es natural que la gente dude y diga que otro diálogo más será para ganar tiempo»

Claudia Macero

-¿Participarán si hay elecciones regionales antes de las presidenciales?

-Si vienen elecciones regionales probablemente nosotros participemos también, pero ¿por qué no vamos primero a las presidenciales?

-¿Aceptarían la propuesta que hizo Jorge Rodríguez de empezar por las legislativas, luego las regionales y por último las presidenciales?

-Nosotros no nos resignamos nunca. Y de nuevo esa lógica de aceptar todo y de ser eternos perdedores que solamente tienen que conformarse con las cosas a medias no está bien. Por eso estamos insistiendo en las presidenciales. No se equivoquen, si aquí vienen las regionales también las vamos a ganar. Mientras más tarden las presidenciales más tiempo estará Delcy en el poder y no creo que eso le guste a la gente.

-¿Cree que Trump haría mejores negocios petroleros y financieros y ganaría más con María Corina Machado que con Delcy Rodríguez?

-Absolutamente. Desde siempre María Corina ha coincidido con Trump en valores, en alianzas; mientras que Delcy siempre ha sido anti-Trump y anti-Occidente con todas las fuerzas que uno no quisiera que estén en el continente y en la región. Todas las alianzas externas que ha hecho Delcy son contra Trump. Delcy es la extensión de lo que tenía primero Chávez y luego Maduro.

-¿Cómo sería la relación de Trump con María Corina y en qué se diferencia con la de Delcy?

-Con María Corina es de confianza y creo que esa es la diferencia frente al mismo sistema. María Corina representa confianza en términos económicos, de valores, de palabras y coincidencias en lo que queremos para la región. Ella lo decía en los foros energéticos. Lo tenemos clarísimo que EE.UU. es nuestro principal aliado y no podemos tener mejor aliado en la región, nosotros tenemos grandes recursos y ellos son una gran fuerza y potencia. El tema es cuáles son las condiciones de ese acuerdo petrolero y no son precisamente bajo el tutelaje.

TITULO: Cartas en el Cajon - El calvario de los palestinos cristianos en el exilio libanés,.

El calvario de los palestinos cristianos en el exilio libanés,.

Al igual que los palestinos musulmanes refugiados, huyeron de su tierra en 1948 tras la creación de Israel y las sucesivas guerras de los países árabes contra el Estado hebreo. Pero, a diferencia de ellos, no reciben la ayuda de la ONU, oficialmente, por falta de medios económicos,.

Wissam Anouar oficia una misa en recuerdo de su padre en la iglesia greco-católica de San Jorge, en le  campamento palestino de Dbayeh.

Inclinado sobre la patena, Wissam, diácono de la Iglesia greco-católica melquita de San Jorge (Mar Geryes) en el campamento palestino de Dbayeh, corta metódicamente el pan que será consagrado durante la misa. La ceremonia que está a punto de comenzar tiene un significado especial para él: se ofrece por su progenitor, Abu Anouar ('el padre de Anouar'), fallecido hace un año. Abu Anouar –Boulos, según su nombre de bautismo– era la memoria viva de este campamento, el último testigo de aquella generación que tuvo que abandonar Palestina tras la creación del Estado de Israel en 1948 para refugiarse en el Líbano. Entonces tenía 11 años.

La familia de Wissam resume por sí sola la historia, pasada y presente, de su pueblo. Mientras coloca pequeños triángulos de pan alrededor de la pieza central, Wissam comenta: «Estos trocitos son para distintas personas e intenciones. Este es para Netanyahu. Rezo por él cada domingo, aunque haya matado a mi prima».

En diciembre de 2023, la muerte de Nahida y de su hija Samar ocupó los titulares y provocó una enérgica protesta por parte del Papa Francisco. Wissam explica: «Nahida fue asesinada por el Ejército israelí mientras se encontraba en la iglesia de Gaza. Samar, su hija, corrió hacia ella y recibió un disparo en plena cabeza. Aunque su hermano, que acudió también al verlas desplomarse, resultó herido, sobrevivió».

La mayoría de los habitantes de Dbayeh tienen «parientes» en Gaza. A pesar de su propio drama personal, se preocupan por ellos aunque nunca los hayan visto «en carne y hueso». Al ser refugiados a perpetuidad, carecen de documentos oficiales que les permitan viajar. Los momentos más difíciles fueron aquellos en los que se cortaron las comunicaciones y nadie sabía qué suerte corrían los demás. Como reacción, se vieron banderas palestinas en las calles de este único campamento cristiano del país. Fue algo inédito. Los palestinos musulmanes de los otros once campamentos suelen reprochar a los cristianos de Dbayeh que no están tan comprometidos con su causa como ellos. Por ese motivo, aunque bajo unos pretextos distintos, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) se abstiene de prestarles la ayuda que sí ofrece a los campamentos musulmanes.

«No sé cómo vamos a pagar las tasas escolares», se lamenta sor Magda, una religiosa belga de las Pequeñas Hermanas de Nazaret que vive aquí junto a otras dos religiosas. Los otros campamentos cuentan con escuelas gratuitas de la UNRWA. En Dbayeh, los alumnos deben buscar colegios privados muy caros. Una particularidad del Líbano es que la enseñanza se imparte en francés o en inglés. Las escuelas públicas suelen impartir las clases en francés. Dado que los palestinos son mayoritariamente anglófonos (Palestina estuvo bajo mandato británico y no francés, a diferencia del Líbano), no tienen más remedio que elegir centros privados que enseñen en inglés. Antes de la guerra de 1975, el campamento contaba con una escuela. Fue destruida durante el conflicto y la UNRWA no aceptó su reconstrucción, alegando falta de recursos económicos.

Atención médica desigual

La misma excusa utiliza la Unrwa para no proporcionar la atención médica necesaria. En Dbayeh, su dispensario carece prácticamente de medicamentos y médicos. Los demás campamentos lo reciben todo. Los enfermos son atendidos en hospitales de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) –aunque no lleven ese nombre–, o hay ambulancias gratuitas para trasladarlos a los centros más cercanos. Aquí, todo recae sobre las religiosas, una de ellas enfermera, que van de casa en casa. Últimamente, han logrado montar una «clínica» a la que médicos especialistas acuden por turnos.

Al ser consultada sobre esta diferencia de trato, la UNRWA alega la falta de fondos y el hecho de que la población de Dbayeh es reducida: 1.772 personas según la agencia de la ONU (4.636 registradas), frente a un total de 114.206 repartidas en los 12 campamentos del país (265.484 registradas). Y, si se contabiliza a los refugiados que viven fuera de los campamentos, en los llamados «agrupamientos», las cifras se duplican.

«A la UNRWA los cristianos les importa un pimiento», comenta Elías. En su opinión, esta falta de interés se debe a que «no queremos que nos politicen. Si aceptáramos instalar una oficina de Fatah (partido que gobierna la Autoridad Nacional Palestina), mañana mismo encontrarían el dinero que hoy les falta».

«A la UNRWA los cristianos les importa un pimiento. Si aceptáramos instalar una oficina de Fatah, mañana mismo encontrarían el dinero que hoy les falta»

Elías

Lo que los campamentos tienen en común es lo que se asignó a cada familia a su llegada: una parcela de unos 100 metros cuadrados en cuya esquina se había construido una habitación de 12 metros cuadrados de fibrocemento. Estaba, y sigue estando, prohibido construir una planta adicional. Estas restricciones pretendían subrayar el carácter provisional de la situación a la espera de una solución política. Las viviendas debían ser «refugios», no «hogares».

«Amar a los enemigos, a pesar de todo»

Resignado ya ante esta evidente discriminación contra los cristianos, Wissam termina los preparativos de la misa por su padre. Sus hermanos, Anouar y Rabieh, se acomodan, al igual que su esposa Rana y su hijo Geryes. Lour, la hermana de Wissam, ha llegado desde un pueblo cercano donde encontró alojamiento tras verse obligada a abandonar Alma al Chaab, en la 'zona de amortiguación'. En marzo, esa localidad del sur del Líbano recibió una orden de evacuación y quedó totalmente despoblada. Wissam confiesa: «Los israelíes ocuparon la casa de mi hermana y la dejaron en un estado indescriptible».





Imagen secundaria 1 - En este campamento cristiano se ven menos banderas palestinas que en los musulmanes (en la primera foto). En la segunda imagen, una panorámica de este emplazamiento que ya se ha convertido en una ciudad, por cuyas callejuelas corretean los niños (última foto).

En este campamento cristiano se ven menos banderas palestinas que en los musulmanes (en la primera foto). En la segunda imagen, una panorámica de este emplazamiento que ya se ha convertido en una ciudad, por cuyas callejuelas corretean los niños ,.

A pesar de todo este sufrimiento, Wissam explica que reza por los israelíes «porque eso es ser cristiano: amar a los enemigos, a pesar de todo». Cuando contaba su historia, Abu Anouar afirmaba que guardaba menos rencor a los israelíes que a los ingleses y a los jordanos, quienes, según él, se habían confabulado a costa de los palestinos y los habían traicionado.

Con su fino bigote, sus gafas redondas, sus pantalones de pana y sus polos bien planchados, Abu Anouar tenía el aire antiguo de un palestino salido de la época del mandato británico. Era una de las pocas personas del lugar que recordaba el pueblo de origen de la mayoría de los refugiados de Dbayeh: Al Bassa. Le gustaba rememorar cómo, en 1948, su padre decidió poner a salvo a su familia tras producirse varios incidentes, convencido de que las hostilidades amainarían y de que regresarían pronto a casa. Especialmente porque, según el plan de partición de la ONU de 1947, Al Bassa quedaba dentro del territorio palestino.

De lugar provisional al destino de su exilio

Abu Anouar nunca volvió a ver su pueblo, situado al borde de la llanura y rodeado de olivos, granados, higueras y manzanos. Por ironías del destino, sus padres se habían instalado primero en Alma al Chaab, justo en la frontera. Allí nació uno de sus hermanos, al que llamaron Loubnan (Líbano), para no olvidar aquel episodio de sus vidas. No imaginaban que sus otros hijos también nacerían en aquella tierra, que se convertiría en el lugar definitivo de su exilio.

Tras pasar tres meses en Alma al Chaab, y por orden de las autoridades, la familia se trasladó a Rashidieh, cerca de Tiro, donde permaneció hasta 1952. Desde allí fueron llevados a Dbayeh, pero no al campamento actual, sino a un asentamiento a lo largo de la carretera principal. Abu Anouar recordaba con precisión las tiendas de campaña que les sirvieron de refugio durante cuatro años y en las que entraba el agua cuando llovía. En 1956, cuando la UNRWA construyó el campamento con estructuras más sólidas, se trasladaron de nuevo. Por aquel entonces, las cerca de 500 familias vivían sin agua corriente ni electricidad y compartían dos aseos y dos duchas comunes.

Setenta años después, Abu Anouar se fue hacia su última morada. No pudo cumplir su sueño de contemplar Jerusalén antes de morir. Como solía decir una de sus vecinas, él sabía que «el cementerio está más cerca que Palestina». Así pues, con nostalgia, recitaba los versos de un poema que le gustaba especialmente: «Palestina se hundió entre gritos y lágrimas / fue abandonada, sola, en el campo de batalla…».

   TITULO:  REVISTA TENIS - Consolidados o en alza ,.

Consolidados o en alza,.

 Ben Shelton, el portento físico de 21 años en el tenis de Madrid: "Admiraba a Federer, pero me fijo en Nadal"

foto -  Ben Shelton ,.

Hay otros candidatos que podrían congeniar con las ideas de Ferrero, aunque también sabe que deberá adaptarse a las condiciones físicas, mentales, incluso familiares de cada pupilo. Siempre con el tira y afloja con su padre, ahí está este Zverev campeón de dos Grand Slams y consolidado como tercero en discordia en la dupla Alcaraz-Sinner. No es aquel con el que trabajó el valenciano durante 7 meses entre 2017 y 2018, cuando el alemán tenía 20 años. Fue fructífera aquella etapa: dos Masters 1.000, un ATP 500 y número 3 del mundo, aunque buscaran al final métodos y objetivos diferentes. Ahora, con 29 años, ha alcanzado esa madurez, mezclada de humildad para entender que no puede estancarse que podría ajustarse a la profesionalidad que exige Ferrero.

También podrían buscar esa disciplina jugadores veteranos como Daniil Medvedev, a quien los arrebatos de rabia han impedido en ocasiones alcanzar el siguiente nivel. O Taylor Fritz, para dar ese paso de seguridad y convicción que le falta en las grandes ocasiones. En etapas un poco más tempranas, Ferrero podría decantarse por Ben Shelton, 23 años, a quien una mano firme ajena a su padre lo haría crecer algunos enteros más, o Arthur Fils, 22 años, para pasar de promesa talentosa a candidato real.

Dado el currículo de Ferrero como entrenador hay otro nombre que destaca: Rafa Jódar. El joven tenista madrileño ha protagonizado un primer año magnífico como profesional, con saltos en lugar de pasos: un primer título en Marrakech y una final en Washington, 13 del mundo con 20 años. A la sorpresa de sus precoces resultados se une el de ver su palco con un único integrante: Rafael Jódar padre. No obstante, el madrileño sabe que para crecer deportiva y profesionalmente deberá contar con un profesional del circuito que lo ayude a entenderlo del todo, y Ferrero conoce todos los recovecos porque por todos ha pasado.

El valenciano sabe también cómo son los tenistas a esta edad, con sus ilusiones, impulsos, motivaciones y deficiencias. Moldeó a Alcaraz desde los 15 años, y conoce cómo se mueve Jódar, con una filosofía firme del trabajo y los pies en la tierra, sin una palabra más alta que otra, humildad en cada declaración y la frase «sigo aprendiendo» como mantra. Eso sí, Jódar reivindica su casa de Leganés y el Club de Tenis Chamartín como su refugio para entrenarse, pero no está tan lejos de Villena, donde Ferrero vive, trabaja y prefiere ver crecer a sus alumnos, como hizo con Alcaraz.

Sea el nombre que sea, si el «creo que volveré» se hace realidad, el tenis recuperará a una figura capital, por su media vida dedicada a ganar todos los títulos posibles, y su otra media dedicada a que otros ganen todos los títulos posibles. Si hay entendimiento y se comparte la filosofía y la ética del trabajo, Ferrero tiene todas las cualidades para hacer de cualquiera un tenista aún mejor. Y de sacar una estrella de un talento todavía escondido.

 

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