BLOC CULTURAL,

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lunes, 26 de octubre de 2026

La Sexta Noche - Zapatero plantea elegir al perito que analice sus joyas en el ‘caso Plus Ultra’ ,. Sabado - 31 - Octubre ,. / La noche temática - Meritxell Rovira, la investigadora que tuvo cáncer de mama a los 34: «Nos da miedo el aumento de tumores en menores de 40»,. Sabado - 31 - Octubre ,./ Versión Española despide la temporada con el estreno de - Cine - Fin de fiesta ,. - Domingo - 1 - Nviembre ,./ REVISTA DON BALÓN - HABLAMOS - Fútbol - Kevin Vázquez: «En Islandia un kilo de pollo está a 30 euros» ,. / Informe Semanal - El clamor de Ceuta y Melilla , Ghibli y la emoción animada ,. Sabado - 31 - Octubre ,.

 

TITULO:  La Sexta Noche - Zapatero plantea elegir al perito que analice sus joyas en el ‘caso Plus Ultra’ ,.  Sabado - 31 - Octubre,. 

  El Sabado -  31 - Octubre a las 21:20 por La Sexta, foto,.

 

Zapatero plantea elegir al perito que analice sus joyas en el ‘caso Plus Ultra’,.

El expresidente del Gobierno insiste al juez en que, si no desiste de su intención de volver a examinar las alhajas, al menos aparte a la Joyería Yanes,.

 
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, en una entrevista en TVE.. 

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero insiste en que el segundo análisis a las joyas halladas en su despacho no esté a cargo de la Joyería Yanes. El exmandatario ha presentado un nuevo escrito, al que ha tenido acceso EL PAÍS, en el que pide al juez José Luis Calama que, en caso de no desistir de su intención de volver a examinar las alhajas, al menos aparte a dicha joyería ,.

 

TITULO: La noche temática -  Meritxell Rovira, la investigadora que tuvo cáncer de mama a los 34: «Nos da miedo el aumento de tumores en menores de 40» ,.Sabado - 31  - Octubre  ,. 

 Sabado - 31 - Octubre  a las 23:40 horas, en La 2, foto,.

La noche temática - Meritxell Rovira, la investigadora que tuvo cáncer de mama a los 34: «Nos da miedo el aumento de tumores en menores de 40»,.

La científica y superviviente de un tumor asegura que ahora vive cada experimento en su laboratorio «casi como algo personal»,.


Meritxell Rovira, superviviente de cáncer de mama e investigadora de cáncer de páncreas

Meritxell Rovira, bióloga y doctora en Ciencias de la Salud y de la Vida, trabajaba en investigación sobre regeneración del páncreas, y estaba inmersa en un posdoctorado, cuando a los 34 años, con una hija de dos, le dijeron que tenía cáncer de mama. No había antecedentes familiares y el diagnóstico fue complicado. «Me noté un bulto en el pecho, pero como seguía con lactancia lo achacaba a eso. Me llegaron a hacer 3 mamografías y 3 ecografías en 6 meses y no se veía nada. Por mi insistencia, me hicieron una biopsia del nódulo. No se imaginaban que fuera maligno y luego hubo que correr», recuerda.

Pasó por una mastectomía del pecho izquierdo, quimioterapia, radioterapia, una reconstrucción y, durante una década, ha estado en tratamiento hormonal. Ahora, con 48 años, ya no tiene que tomar nada, está bien y con revisiones anuales. «Al principio, tener el conocimiento de investigadora, como paciente a mí me abrumó mucho porque sabes todo: los porcentajes, lo que es cada tratamiento... Leía mucho artículo científico. Me agobié tanto que decidí que iba a ser paciente y a confiar en el sistema», cuenta.

En mitad de toda esta aventura, se quedó embarazada de forma espontánea de su segundo hijo. Para conseguirlo, y tras hablarlo con su oncólogo, dejó la terapia hormonal durante un tiempo. «Participé en un estudio clínico que hacían a mujeres en edad fértil que quisieran quedarse embarazadas y estuvieran en terapia hormonal, bajo un seguimiento muy estrecho», rememora. Aunque la quimio afecta bastante a los ovarios y ella no había congelado óvulos previamente, consiguió la gestación de manera natural. «Lo viví como un regalo», asegura. El estudio en el que participó, denominado POSITIVE, acabó demostrando que interrumpir temporalmente el tratamiento hormonal bajo control médico en pacientes jóvenes con cáncer de mama para intentar un embarazo no aumenta su riesgo de recaída.

Toda esta vivencia personal le hizo también replantearse su carrera profesional. De una manera casi natural cambió su enfoque hacia la investigación del cáncer de páncreas, el órgano que por su trayectoria ella ya conocía bien. «Tenía mi propio laboratorio, estaba en tratamiento hormonal, la quimio y todo lo demás ya había pasado y yo estaba bien, había tenido mi segundo hijo y fue como un agradecimiento a todo», afirma. En este sentido, hace referencia en varias ocasiones durante la entrevista a «los equipos médicos tan excepcionales que hay en España» y a «los investigadores, que están detrás intentando aprender y descubrir cosas para ayudar a los pacientes aunque no los veamos».

Actualmente, Meritxell es investigadora y profesora de IDIBELL y la Universidad de Barcelona. Además, recibe financiación de Cris contra el Cáncer para su proyecto sobre el origen del cáncer de páncreas. «Estamos trabajando para entender cómo de distintos son los tumores dependiendo de la célula en la que se originen. Si sabes el nombre y apellido del tumor, le puedes dar un tratamiento personalizado», asegura.

Difícil de detectar

En el caso del cáncer de páncreas, uno de los de peor pronóstico, el objetivo está en encontrar biomarcadores que permitan un diagnóstico precoz y terapias más dirigidas. «El principal problema es que es de difícil detección porque la sintomatología es muy general (pérdida de peso, dolor de espalda, más cansancio). No tenemos un marcador como sí existe en mama o próstata. Tenemos que encontrar una manera de diagnosticar antes de que sea tarde. Un tumor de páncreas de 2 centímetros tiene una supervivencia a cinco años de menos del 10%, frente al 95% de supervivencia que tiene un tumor del mismo tamaño de mama. También hay que refinar las técnicas diagnósticas de imagen y se está avanzando mucho en terapias más personalizadas», considera la investigadora.

A ella le tocó vivir el cáncer siendo muy joven, un fenómeno que ya no es anecdótico. «Nos está dando miedo a los investigadores el aumento de tumores malignos en menores de 40 años. Se está incrementando mucho este porcentaje, especialmente en los gástricos. Incluso en el pancreático, cuyo diagnóstico es más típico en personas mayores, a partir de los 60-65 años», señala.

Entre las hipótesis de este descenso en la edad, los cambios en el estilo de vida de las últimas décadas (peor alimentación, más sedentarismo y estrés) ganan terreno. También que hoy en día haya técnicas más avanzadas permite diagnósticos más precoces.

Entre las hipótesis de este descenso en la edad, los cambios en el estilo de vida de las últimas décadas (peor alimentación, más sedentarismo y estrés) ganan terreno

«Se está estudiando todo: microbiota, ambiente, nutrición, el ejercicio... Somos mucho más sedentarios. En cáncer de mama está muy descrito que el ejercicio durante y después del tratamiento mejora los resultados. También hay estudios que apuntan a que los embarazos tardíos pueden tener cierta influencia en la aparición de los tumores de mama», confirma.

El hecho de haber estado en los dos lados, como paciente e investigadora, le ha dado otra perspectiva en su trabajo: «Me siento mucho más cercana a todos los pacientes. Tengo bastante contacto con ellos y entiendo su sufrimiento y el de sus familias. El cáncer es muy duro. En el laboratorio recibimos muchas muestras de enfermos de páncreas y no los veo como un número, realmente veo a la persona», asegura. Por eso, reconoce que le gusta ser «súper detallista y que no falle nada, que el experimento funcione porque detrás hay una vida y una familia. Lo vivo casi como algo personal».

 

TITULO:  Versión Española despide la temporada con el estreno de - Cine -   Fin de fiesta  ,. - Domingo -  1-  Noviembre ,.

Fin de fiesta (2024) - Filmaffinity

 

Domingo - 1 - Noviembre a las 22:25 por La 2 TVE / foto,.

 

 

Reparto ,.  Sonia Barba. Beatriz Arjona. Edith Martínez Val. Carlos Bernardino. Frank Feys. Gonzalo Validiez,.

 

 Un emigrante africano se esconde en el cobertizo de una casa señorial andaluza. Desde ahí contempla la vida cotidiana y la dinámica entre la señora de la casa y su joven asistenta. Un día es descubierto por la señora, y un tiempo después por la criada, pero ambas se lo ocultan a la otra, hasta que un imprevisto destapa el secreto.

 

 

TITULO: REVISTA DON BALÓN - HABLAMOS - Fútbol - Kevin Vázquez: «En Islandia un kilo de pollo está a 30 euros»,.

 

Fútbol - Kevin Vázquez: «En Islandia un kilo de pollo está a 30 euros»,.

El excapitán del Celta, que salió del club gallego en 2024 y estuvo las dos últimas temporadas en el Sporting, vive una aventura exótica en el Thór Akureyri del país nórdico,.


Kevin Vázquez, durante un partido con el Thor

Cuando uno piensa en Islandia, se le vienen a la cabeza géiseres, auroras boreales, glaciares o playas de arena negra. Pero, en el caso de Kevin Vázquez, lo primero que le llevó allí fue el fútbol, aunque bien sabía que también cogía la maleta a un destino que iba mucho más allá de eso. A sus 33 años, y después de una larga trayectoria en el Celta, en la que llegó a ser capitán, y una última y corta etapa en el Sporting, en la que incluso también portó el brazalete, el lateral gallego decidió abandonar España para alejarse de la presión que le había acompañado durante buena parte de su carrera. Y se marchó al Thor islandés, donde ha descubierto otra manera de entender el fútbol, una vida más sencilla y un entorno que le ha permitido recuperar el gusto por las pequeñas cosas.

«Quería salir del foco de España, de ese ruido mental que hay siempre con el fútbol y de esa excesiva presión en demasiadas ocasiones», explica el gallego a ABC. En Vigo había sido uno de los suyos, un jugador de la casa, con la responsabilidad añadida que eso supone. «No solo es la gente que te mete presión, sino que eres tú mismo», admite. Por eso necesitaba tomar distancia de un mundo en el que se había implicado emocionalmente hasta el extremo.

Islandia le ofreció la posibilidad de vivir una experiencia diferente junto a su mujer, Ivette, licenciada en Biología Marina. Ambos querían conocer el país y consideraron que podía ser una buena oportunidad para empezar una aventura diferente. La calidad de vida y las condiciones del contrato terminaron de convencerlos: «Nos encajaba bastante la aventura». Una aventura que comenzó en agosto y que llega a su final el próximo fin de semana, con el equipo en plena pelea por la permanencia a falta de la última jornada, a la que llega con un punto de ventaja sobre la zona que marca el descenso: «Firmé cuatro meses más una temporada más, pero para seguir tenemos que mantenernos».

Una de las cosas que más le ha sorprendido de su nueva vida en Islandia es la relación de los futbolistas locales con la profesión. En su equipo convive con compañeros que, además de entrenarse y jugar, deben trabajar como pintores, albañiles o cualquier otro oficio. Juegan en un equipo y una liga profesionales, pero no todos los integrantes de la plantilla lo son. Una realidad que le ha permitido recuperar una perspectiva distinta del fútbol profesional. «Es algo que me llena bastante. Volver a la humildad de decir que este juega porque le gusta, no solo porque es un negocio», señala.

La diferencia con España también se aprecia en las dimensiones de los clubes, las instalaciones y el ambiente de los estadios. En Islandia existe pasión por el fútbol, aunque la manera de vivirlo sea menos ruidosa. Los aficionados y jugadores nativos son bastante más tranquilos que los españoles, algo que su mujer le ha hecho notar durante los partidos: «Juego con otro compatriota en el equipo y ella nos dice que se nota que somos españoles porque no dejamos de gritar en todo el partido».

Su aventura tiene también un contexto económico peculiar. Su sueldo es similar al de uno de clase media de la Segunda División de nuestro país y reconoce que Islandia es un país caro, hasta el punto de que hacer la compra puede convertirse en una sorpresa desagradable para alguien acostumbrado a los precios españoles: «El kilo de pechuga de pollo cuesta 30 euros y un yogur griego, que en España cuesta dos euros, ronda aquí los ocho». El club, eso sí, le proporciona alojamiento y coche, y él se siente un privilegiado por el trato recibido desde su llegada. «El islandés es muy cercano y te da todo», afirma Kevin, que describe a los ciudadanos nórdicos como gente «muy receptiva y muy humilde».




Kevin Vázquez, durante su semana de vacaciones en Islandia por el parón.  

Su paso por el fútbol islandés también le ha permitido descubrir un país extraordinario. Durante este pasado parón de selecciones, su mujer y él recorrieron Islandia en coche, visitaron glaciares, buscaron zorros árticos y observaron focas y ballenas. Y, claro, disfrutaron de paisajes únicos, auroras boreales y aguas termales al aire libre, uno de los principales espacios de encuentro social de la población local. «Si te gusta la naturaleza, esto es espectacular. Ahora, el invierno debe ser muy duro. Solo el tema de tener apenas dos o tres horas de sol al día… Por eso también la liga para desde finales de octubre hasta abril».

«Jugaba por diversión»

La aventura islandesa contrasta con una carrera que durante muchos años estuvo ligada al Celta. Kevin llegó a la cantera celeste con 16 años, después de pasar buena parte de su infancia en el Areosa. No lo hizo con la obsesión de convertirse en profesional. De hecho, recuerda que nunca tuvo el fútbol como un objetivo vital claramente definido. «Yo jugaba con mi hermano pequeño por diversión. Lo hacíamos hasta con balones invisibles en la puerta del bar que tenían mis abuelos. Ahí es cuando metía golazos», cuenta entre risas.

Su infancia, en Nigrán y Baiona, estuvo marcada por la familia, el fútbol y una vida al aire libre. Su padre trabajaba en la factoría de Citroën y su madre era ama de casa. Kevin recuerda aquellos años como una etapa feliz, aunque sin grandes lujos. Las vacaciones familiares se redujeron a un par de veranos de viajes en coche, pero nunca sintió que le faltara nada esencial. «Fue una infancia espectacular», dice. En el Celta tampoco tuvo un camino inmediato hacia el primer equipo. Durante años permaneció en el filial, en una etapa en la que llegó a plantearse marcharse porque veía que otros compañeros avanzaban mientras él seguía esperando su oportunidad. Hubo temporadas complicadas, dudas y frustración. Pero también encontró entrenadores que confiaron en él y le animaron a tener paciencia.

El salto al primer equipo llegó después de una larga espera, a los 25 años, y trajo consigo una recompensa económica que también le cambió la vida: «Mi primer contrato con el Celta multiplicó aproximadamente por seis lo que cobraba antes». Pero, más allá del dinero, el Celta representó la consolidación de una carrera que durante mucho tiempo ni siquiera había imaginado como posible. Solo se le quedó la espina de no haber podido disputar competición europea con el equipo de su vida.

Tras seis temporadas y con un Claudio Giráldez que no contaba con él, en 2024 se marchó al Sporting, donde también dejó su huella, llegando a ser capitán, aunque solo estuviera un par de años en el club gijonés, donde sufrió la primera y única expulsión de su carrera: «A mí me gusta dar patadas, no lo niego», dice entre risas, pero «solo había visto muchas amarillas y nunca una roja».

El futuro, una vez acabe su etapa en Islandia, no lo tiene decidido. Reconoce que su mujer ha hecho muchos sacrificios, dejando a un lado su carrera como bióloga marina para acompañarle allá donde él va, y por eso cree que jugará uno o dos años más, pero ya. Tiene el título de entrenador de nivel tres y contempla esa posibilidad para el futuro, pero también quiere retomar y terminar la carrera de Química, que dejó pendiente mientras avanzaba su trayectoria futbolística: «Tengo que aprobar aún asignaturas de varios cursos y calculo que podría hacerlo en un año y medio aproximadamente». De momento, su presente está en Islandia.

 

 TITULO:  Informe Semanal - El clamor de Ceuta y Melilla , Ghibli y la emoción animada ,. Sabado - 31 - Octubre,.  

 El Sabado - 31 - Octubre a las 21:30 por La 1, fotos,.

 

Este sábado, en ‘Informe Semanal’, la investigación judicial en torno a la entrada masiva de migrantes a Ceuta sigue su curso. La jueza encargada, que ya cuenta con el informe del CNI, está a la espera de recabar toda la información que ha solicitado a la Policía y a la Guardia Civil para avanzar en la causa. Mientras tanto, los ciudadanos ceutíes tratan de recuperar la normalidad con el soplo de aire fresco que ha supuesto, para ellos, el esperado viaje de los reyes a las dos ciudades autónomas. El programa analiza su visita y, también, el minucioso trabajo -casi artesanal- de Studio Ghibli, creado por los directores Hayao Miyazaki, Isao Takahata y Toshio Suzuki y que, la próxima semana, recibirán en Oviedo el Premio Princesa de Asturias.

 'Ceuta, un mes al límite' en 'Informe Semanal'

'El clamor de Ceuta y Melilla'

Casi 20 años después de la visita de sus padres, Felipe VI y la reina Letizia han viajado a Ceuta y Melilla, donde han dedicado gran parte de su estancia para acercarse, estrechar manos, charlar y fotografiarse con centenares de ceutíes y melillenses. Les esperaban con ganas desde que, a finales de julio, la entrada masiva de 80.000 personas desde Marruecos irrumpió como un huracán en el día a día de Ceuta. "Una bendición que estén aquí con nosotros. Esto nos da mucha fuerza para seguir adelante" ha sido una de las frases más repetidas entre la multitud que les ha recibido entre aplausos y banderas, orgullosos de ser españoles.

Hace dos décadas, la presencia de Juan Carlos I y la reina Sofía desencadenó una crisis diplomática con el país vecino. Marruecos reclama la soberanía sobre ambos territorios. Ahora, por el momento, Rabat mantiene un silencio institucional. Felipe VI ha reafirmado que "Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España" y ha pedido a la monarquía alauí "construir y preservar una relación de buena vecindad, que mire por un futuro de provecho mutuo a través de la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación".

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, por su parte, ha agradecido a la Corona que haya acudido a "sembrar confianza donde más se necesita, confianza para alumbrar la salida del túnel". La mayoría de los 80.000 migrantes que cruzaron la frontera ya han regresado a Marruecos. Y los campamentos improvisados en las playas han sido ya desmantelados. Unas 7.500 plazas están habilitadas en recursos temporales y, en Ceuta, se está atendiendo a 3.019 menores no acompañados. Tras lo vivido y las consecuencias de la avalancha humana, Emilio Muñoz, uno de los vecinos de la playa del Trampolín, confiesa que ha padecido "ansiedad y miedo". Otro afirma que "el monte sigue estando lleno de migrantes". Pese a la falta de recursos, los habitantes del deprimido barrio ceutí de El Príncipe fueron los primeros en echar una mano. Algunos, incluso, abriendo las puertas de su casa. Pero, dos meses y medio después, empiezan a perder la paciencia. "Les hemos dado lo que hemos podido", relata Hafida, "pero eso no significa que se tienen que quedar aquí. Esto no puede seguir así". Muchos no olvidan que ya ha habido otras crisis y que Rabat ha utilizado, a veces, la inmigración como arma arrojadiza no solo contra España, sino también contra la Unión Europea. "Marruecos ha actuado, una vez más, como ya pasó en 2021, como un socio no fiable, capaz de ponerte patas arriba, de desequilibrar por completo una ciudad española", asegura el periodista Ignacio Cembrero.

 Informe Semanal - Programa de actualidad en RTVE Play

'Ghibli y la emoción animada'

Studio Ghibli ha sido galardonado, este año, con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades y, en tan solo unos días, lo recogerá en Oviedo. Ha sido distinguido por crear "historias universales a través de una animación meticulosa y artesanal, cargadas de sensibilidad y de valores humanistas". Coincidiendo con el reconocimiento, varias salas de cine han reestrenado algunas de sus películas más emblemáticas, como ‘Mi vecino Totoro’ (1988), ‘La princesa Mononoke’ (1997) o ‘El viaje de Chihiro’ (2001), "una película redonda, cuyo principio y final cierran en un círculo perfecto", afirma Marta García Villar, experta en narrativas audiovisuales. Fue la primera película de animación en ganar el Oso de Oro del Festival de Berlín y la que dio a la productora su primer Oscar.

Este reconocimiento consagra la trayectoria de un estudio que cambió para siempre el arte de la animación. Sus orígenes se remontan a los años 70, cuando Isao Takahata y Hayao Miyazaki se curtieron adaptando clásicos televisivos como ‘Heidi’ o ‘Marco’, personajes que siguen siendo muy recordados en países como España. "Aunque eran folletones de cien mil capítulos, estaban narrados increíblemente bien", señala Raúl García, el veterano director de animación y el primer español que trabajó para Disney. Aquellas series marcaron la cadencia, el gusto por la naturaleza y el ritmo sosegado que definirían el estilo Ghibli, fundado en 1985.

A diferencia de los dibujos occidentales, Ghibli demostró que la animación podía abordar dilemas profundos como la guerra, el duelo o la relación con la naturaleza. "Ghibli era ecologista antes de que esta palabra se pusiese de moda", destaca Pablo Berger, cineasta y admirador del estudio nipón. Para Berger, la clave de su cine está en la combinación de "humor, acción y, por encima de todo, la emoción". Comparada -injustamente- con Disney, en Ghibli ni los temas ni los personajes son los habituales. "Sus películas no son maniqueas, en el sentido de que no hay un malo malísimo y un bueno buenísimo, sino que todo el mundo tiene esas sombras de humanidad", afirma Raúl García. Tampoco hay finales edulcorados ni princesas al uso: sus protagonistas femeninas son independientes, decididas y, "por supuesto, no están nada sexualizadas", explica Marta García Villar, divulgadora de la filmografía Ghibli.

En plena era del 3D y de la inteligencia artificial, el estudio mantiene su reivindicación del dibujo tradicional en dos dimensiones y los fondos pintados a mano en acuarela. "Todo se hace a mano por petición expresa de Miyazaki", señala José Serrano, profesor en la escuela Trazos. Ese cuidado artesanal abarca desde el detalle en las escenas gastronómicas -que reflejan la cotidianidad e idiosincrasia nipona- hasta momentos pausados que funcionan como haikus visuales. Como concluye Kayoko Takagi, profesora emérita de Lengua y Literatura Japonesa, "en un mundo acelerado, Ghibli propone detenerse a contemplar para descubrir la emoción de los pequeños detalles".

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