Un año pendientes de Michael Schumacher,./ LA ESTRELLA DE DI STEFANO SE MOVIO AL CIELO,.
TÍTULO : Un año pendientes de Michael Schumacher,.
Un año pendientes de Michael Schumacher,.-foto,.
Se cumplen 365 días del accidente de esquí del legendario piloto alemán,.
El siete veces campeón del mundo sigue en Suiza un duro proceso de recuperación,.
Michael Schumacher comenzó a disputar el 29 de diciembre de 2013 la
carrera de y por su vida. Lejos de los circuitos, lejos de los dominios
de su reino. El expiloto alemán se encontraba en la estación de esquí de
Meribel, en los Alpes franceses, cuando tuvo un accidente al que no le
faltó una buena dosis de cruel ironía: un hombre que había vivido buena
parte de su vida a más de 300 km/h se caía haciendo esquí.
El infortunio fue mayor: lo que podría haberse quedado en una simple
caída de esquí, se convirtió en el mayor incidente del rey de la Fórmula
1. El ‘Kaiser’ sufrió un fuerte golpe en la cabeza, y aunque al
principio estuvo consciente, inmediatamente cundió la preocupación. Le
trasladaron en helicóptero al hospital universitario de Grenoble, donde
ingresó en Urgencias.
Los médicos comenzaron de inmediato a realizarle las pertinentes
pruebas diagnósticas para descartar posibles lesiones serias, pero
pasadas las 22:30h de aquel frío domingo, un comunicado oficial
confirmaba los peores rumores: Michael Schumacher sufría un «traumatismo
craneal con coma, que requirió tratamiento neuroquirúrgico inmediato».
El estado del heptacampeón del mundo de Fórmula 1 era «crítico» sólo
unas horas después de que, en principio, se considerara todo un tremendo
susto.
Inmediatamente al mundo del deporte se le paraba el corazón. El mejor
piloto de Fórmula 1 de todos los tiempos, números en mano, luchaba por
sobrevivir años después de haber abandonado la disciplina que dominó,
moldeó y aplastó a su gusto. Evidentemente toda la actualidad mundial
viajó a Grenoble, donde los médicos, al día siguiente del accidente,
confirmaron en rueda de prensa los malos pronósticos: el edema cerebral
que sufría Schumacher les había obligado a inducirle un coma
farmacológico para intentar controlar sus constantes vitales. Le
faltaban cuatro días para cumplir 45 años.
Las primeras 48 horas se hicieron eternas. La segunda rueda de prensa
de los doctores del hospital universitario de Grenoble, tras una
segunda intervención de urgencia, levantaron relativamente el optimismo.
Por un lado, los médicos confirmaron que una leve mejoría les permitió
someterle a una operación para reducirle la presión intracraneal. Por
otro, los médicos se encontraron con un panorama desolador: el accidente
no sólo le había producido un fortísimo traumatismo craneoencefálico,
sino que le había afectado a todo el cerebro y tenía lesiones que los
galenos no iban a poder arreglar.
Con el paso de los meses, el goteo de noticias acerca de Schumacher
fue disminuyendo. Los médicos habían conseguido estabilizarle, y las
investigaciones acerca de lo sucedido en Meribel empezaron a ocupar los
titulares. Desde un principio se afirmó que el accidente había sido
fruto del infortunio, de un cúmulo de circunstancias ajenas a cualquier
previsión. La propia Fiscalía de Albertville, encargada de dirimir las
posibles responsabilidades civiles o penales del incidente, acabó
determinando que no existía responsabilidad de teEl siete veces campeón
del mundo sigue en Suiza un duro proceso de recuperaciónrceros, y apenas
dos meses después del suceso, la justicia francesa archivó el caso
judicial. Incluso se especuló con que el soporte la cámara GoPro que
llevaba el piloto en su casco le produjese los mayores daños, obligando a
la propia empresa de estos conocidos aparatos a sacar un comunicado
desmintiéndolo.
Mientras el ‘Gran Circo’ enfilaba el Gran Premio de Baréin, llegaron
las primeras buenas noticias de verdad: Schumacher empezaba a despertar
del coma. Esos «momentos de consciencia», como describió la
representante de Schumacher, fueron el paso previo a la salida del coma
definitivo. La ausencia de noticias empezó a ser motivo de esperanza y
no de desasosiego desde ese momento, y a mediados de junio llegó el que,
hasta el momento, ha sido el último comunicado oficial al respecto:
Michael Schumacher despertaba definitivamente del coma y era trasladado
del hospital de Grenoble, para continuar su recuperación más cerca de su
casa. Desde ese momento, la familia Schumacher se encuentra volcada con
la larga rehabilitación a la que están sometiendo al ex piloto.
Recuerdo imborrable
Desde el 29 de diciembre de 2013 hasta hoy, muchos han sido los
gestos de apoyo de la Fórmula 1, especialmente desde que Jules Bianchi
empezara a compartir titulares con Schumacher. El accidente del piloto
galo en el Gran Premio de Japón de este año le han convertido en otro de
los grandes focos de las oraciones del ‘paddock’, y junto al
#KeepFightingMichael se ha podido ver un #ForzaJules, tanto en los
cascos como en las propias decoraciones de los monoplazas. Obviamente en
Ferrari han vivido con especial duelo las noticias al respecto del
mayor campeón que han tenido en sus filas, y pese a lo caótico de su
año, no han desaprovechado la oportunidad de rendirle homenaje. Un
detalle que habla de lo duro que ha sido el accidente de ‘Schumi’ para
los miembros de la Scuderia es que en la entrada al Museo Ferrari de
Maranello, muy cerca de la sede del Cavallino Rampante, lo primero que
se encuentran los visitantes es sendos carteles de ánimo hacia el
‘kaiser’ y hacia Bianchi.
Pese a que lo más duro ha pasado, que nadie se lleve a engaño: el
estado de Michael Schumacher nunca volverá a ser el mismo. Su movilidad
se ha quedado reducida prácticamente a los mínimos para mantenerse vivo,
y de aquel atleta germánico queda poco más que un recuerdo glorioso e
imborrable. Sólo queda esperar a que, con ayuda de la ciencia médica,
Michael Schumacher logre vencer, como ha hecho siempre, el mayor de los
Grandes Premios.
TÍTULO: LA ESTRELLA DE DI STEFANO SE MOVIO AL CIELO,.
Además de ‘La Saeta Rubia’ otras leyendas como Eusebio, Luis Aragonés, Boskov o Coluna fallecieron en 2014--foto,.
2014 será recordado como el año en el que el cielo montó su propio
Mundial. La muerte de Alfredo di Stéfano a los 88 años en Madrid marcó
un 2014 que fue aciago para el mundo del fútbol. Varios las leyendas del
balompié fallecieron a lo largo del año. El primero fue Eusebio da Silva Ferreira,
la 'pantera negra' y una de las mayores estrellas del fútbol portugués
de todos los tiempos, que el 5 de enero murió a los 71 años víctima de
una parada cardiorrespiratoria.
Aquel día, entre los más afectados por la muerte del portugués se
encontraba Alfredo Di Stéfano, que entabló una amistad con el portugués
tras la final de la Copa de Europa de 1962, donde el Benfica se impuso
al Real Madrid en Amsterdam (5-3), con dos goles del Eusebio que
deshacían el empate. «Me vino a pedir la camiseta después del partido y
se la di con mucho gusto. Nunca imaginaría que en ese momento comenzaría
una gran amistad. Era un interior goleador y jugaba al fútbol de
maravilla. Hemos sido adversarios y compañeros en el fútbol. Era un gran
muchacho e hicimos una gran amistad en el transcurso de nuestro
historial futbolístico.», recordó Di Stéfano sobre el icono del Benfica,
con el que ganó once ligas en las quince temporadas en las que estuvo
en el conjunto luso, cinco copas y dos Copas de Europa (1960-1961 y
1961-1962).
Eusebio, en una foto de 1960.
Por aquella camiseta también pugnó Mário Esteves Coluna, otra leyenda
del exitoso Benfica que junto a Eusebio venció esas dos Champions y
diez de las once Ligas portuguesas, que falleció en Maputo, la capital
de su Mozambique natal a los 78 años a finales de febrero. «Yo quería su
camiseta, se lo dije a Coluna y él también lo había pensado. En cuanto
escuché el pitido final salí corriendo a por ella con la mía en la
mano», recordaba Eusebio con cariño.
Ambos estuvieron junto en la presentación del portugués Cristiano
Ronaldo como jugador del Real Madrid, el 6 de julio de 2009, en el
estadio Santiago Bernabéu. «Hemos estado comiendo juntos no hace mucho
tanto en Madrid como en Lisboa. Era una excelente persona y como jugador
de fútbol era un gran compañero y amigo. Era un buen muchacho y a mí me
ha demostrado que era un muy buen amigo. Ha sido un ejemplo de persona.
Juntos hicimos de una profesión una diversión. Era muy buena gente y
joven aún», explicaba entonces 'La Saeta Rubia'.
Otro que vivió el fútbol como una profesión y un modo de vida fue Luis Aragonés,
que falleció menos de un mes después que Eusebio y días antes de Mario
Coluna. El 2 de febrero, tras meses luchando casi en secreto contra la
enfermedad y sin que su familia no se imaginara un desenlace tan rápido,
arrancó con la noticia de la muerte de una de las figuras más
emblemáticas en la historia del fútbol español.
Luis Aragonés, después de ganar la Eurocopa de 2018.
Aragonés fue un extraordinario futbolista que se transformó en 'Sabio
de Hortaleza' cuando dejó el césped para pasar a los banquillos. Como
entrenador Luis supo transformar el estilo de España, instauró el
tiquitaca y acabó con todos los complejos de 'La Roja' hasta conducirla
al cielo de Viena en esa final de la Eurocopa 2008. La mítica frase de
Di Stéfano sobre la selección, «siempre nos falta diez céntimos para
completar la moneda, jugamos como nunca y perdemos como siempre», quedó
aparcada. A Luis le costó triunfar como seleccionador, cargo al que
llegó en 2004 y que ostentaba cuando acudió a visitar a Alfredo Di
Stéfano al Hospital de La Fe de Valencia cuando el Presidente de Honor
del Real Madrid sufrió un infarto agudo de miocardio y fue sometido a
una intervención quirúrgica.Meses después, el 25 de abril de 2014, falleció Tito Vilanova
a los 45 años víctima del cáncer en la glándula parótida que sufría
desde hace más de dos años ya que fue operado por primera vez de
urgencia el 22 de noviembre de 2011 y pese a que luchó contra la
enfermedad desde el banquillo y de hecho logró el título de Liga con
récord de puntos sufrió una nueva recaída que le obligaba a renunciar al
cargo.
Tito Vilanova, durante un partido de Liga.
Dos días después de que muriese Vilanova, falleció el serbio Vujadin
Boskov en Génova. En el Real Madrid aplicó sus métodos y dejó momentos
memorables con frases llamativas que pese al paso de los años nadie ha
olvidado: «fútbol es fútbol»; «punto es punto»; «penalti es cuando
árbitro pita»; «ganar es mejor que empatar y empatar es mejor que
perder»; o «el fútbol es imprevisible porque todos partidos empiezan
cero a cero». Di Stéfano se midió al serbio cuando era entrenador del
Real Madrid y finalizó como técnico blanco una campaña la 81-82 que
había arrancado el serbio en el banquillo madridista.
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