BLOC CULTURAL,

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viernes, 3 de abril de 2026

España Directo -Economía - El campo recrudecerá sus protestas desde mañana para reivindicar otros muchos problemas más allá de Mercosur ,. / Mi casa es la vuestra - Julio César Iglesias ,. Viernes - 3 - Abril ,. / Detrás del muro - PÁGINA DOS - El ensayista Sean McMeekin advierte en su libro ¿Y si el comunismo no ha muerto?,. Martes -7 - Abril ,. / Cartas de amor - Carta a los padres que han perdido un hijo ,.

 TITULO: España Directo - Economía - El campo recrudecerá sus protestas desde mañana para reivindicar otros muchos problemas más allá de Mercosur ,.

 El campo recrudecerá sus protestas desde mañana para reivindicar otros muchos problemas más allá de Mercosur ,.

Se esperan movilizaciones cada día en todas las provincias de la comunidad,.

Nueva tractorada en Burgos
 
foto - Una de las últimas tractoradas en Burgos ,.

A pesar de la paralización del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, los agricultores y ganaderos no las tienen todas consigo y no se fían, por lo que volverán a echarse esta semana a las calles, donde tienen pensado recrudecer sus protestas para seguir metiendo presión y que se vea su descontento por este acuerdo, pero también con otros muchos problemas que sufren y a los que no se ha dado respuesta.

Entre ellos, los elevados coste que tienen; los bajos precios que reciben por sus productos; el posible recorte de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC); unos protocolos de sanidad animal "obsoletos"; los acuerdos comerciales en negociación; o una baja rentabilidad del campo que impide el relevo generacional en el sector.

Es el caso de los cerealistas de Castilla y León que van a recortar siembras para la cosecha de 2026 debido a los elevados gastos y bajos precios por que no les resulta rentable.

De hecho, las primeras estimaciones del Ministerio de Agricultura sobre las siembras de invierno de trigo, cebada, centeno y avena apuntan a una bajada del número de hectáreas del 4,6 por ciento, desde 1.771.374 de 2025 las 690.691 para el año que viene, es decir, 80.683 menos, según avanza Ical.

En concreto, el Ministerio estima que las siembras de trigo ascienden a 824.721 hectáreas, con una merma del 5,4 por ciento; las de cebada alcanzan las 689.499 hectáreas, un 3,3 por ciento por debajo del dato de 2025; las de avena se sitúan en 105.897, un 7,8 por ciento menos, y las de centeno, en 70.575, con una merma del 1,6 por ciento.

Las organizaciones agrarias apuntan a la falta de rentabilidad como la principal causa de la merma de las siembras de cereal de invierno en la Comunidad, en un contexto de elevadísimos costes de producción, sobre todo por los fertilizantes, con bajos precios, inferiores a los 200 euros por tonelada.

Frente a ello, el campo se ha organizado esta semana próxima que entra para protagonizar una semana de protestas por toda España, y muchas de ellas en Castilla y León, que tendrá su punto culminante el jueves 29 de enero, que se ha denominado "superjueves", donde se espera la movilización de los profesionales del sector en todo el país.

Pero antes, están previstas has tres manifestaciones seguidas en Salamanca desde mañana lunes y hasta el mércoles y otra en Ávila el viernes 30 de enero.

Además, la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos participará en algunos de esos actos en unidad de acción, así como el 2 de febrero en Segovia.

También la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi) y otras organizaciones locales han organizado protestas el jueves en Burgos, Palencia, León y Valladolid.

Los agricultores quieren seguir manteniendo la presión en un momento en el que está negociándose el presupuesto de la UE para 2028-2034 y la PAC corre el riesgo de perder fondos y quedar diluida con otras políticas, en contra de la postura del Gobierno español.


TITULO: Mi casa es la vuestra -   Julio César Iglesias   ,. Viernes -  3 - Abril  ,.

Viernes - 3 - Abril  a las 22.00, en Telecinco, fotos,.

 

 Julio César Iglesias ,.

 

 Julio César Iglesias: “Esta nueva 'Quinta' puede afrontar los retos del  Madrid” - AS.com

Julio César Iglesias: “Esta nueva ‘Quinta’ puede afrontar los retos del Madrid”,.

Fue el autor de un reportaje en ‘El País’ donde bautizaba a cinco chavales de la cantera del Madrid como ‘La Quinta del Buitre’. Ahora habla de la irrupción de Thiago Pitarch.

Ilustre periodista, Julio César Iglesias (82 años) fue el autor de un reportaje en El País donde bautizaba a cinco chavales de la cantera del Real Madrid como ‘La Quinta del Buitre’. Ahora habla de la irrupción de Thiago Pitarch y sus compañeros Manuel Ángel, Palacios, Diego Aguado y Yáñez...

Se cataloga como aficionado, pero es un formidable conocedor de la cantera del Real Madrid. Autor del reportaje que dio vida a La Quinta del Buitre, habla sin tapujos de la nueva hornada de Valdebebas, que tuvo su puesta de largo ante el Elche y cuyo máximo referente es Thiago Pitarch.

Los componentes de 'La quinta del Buitre'.

—Pasó mucho tiempo desde su reportaje sobre ‘La Quinta’ hasta esta camada que asoma. ¿A qué se ha debido?

—Hombre, desde 1983 hasta ahora han pasado más de 40 años... Lo particular es que este grupo de jugadores se ha hecho visible...

—¿Por qué?

—Por necesidad, que viene determinada por las lesiones que hay. Ha habido muchas. De pronto faltaban nueve jugadores de la plantilla. Eso determina que Arbeloa se plantee tirar de esos jugadores. Ahí está la clave, porque los conocía. Lleva varios años trabajando en la cantera, sus equipos han tenido siempre muy buen aire… y él conoce a esos jugadores tanto como para poder confiar en ellos. Eso ha determinado que alguien que conoce la cantera del Madrid desde dentro y que ha trabajado con ella se puede permitir la audacia de convocarlos y de ponerlos en el campo.

Lo primero que habría que ver es si este grupo de jugadores se estabiliza en la primera plantilla, porque estamos hablando de un fenómeno que tiene sólo unas semanas de vida

Julio César Iglesias, periodista

—¿Usted bautizaría esta nueva Quinta como ‘La Quinta de Thiago Pitarch’ o ‘La Quinta de Arbeloa’?

—Primero lo que habría que ver es si este grupo de jugadores se estabiliza en la primera plantilla, porque estamos hablando de un fenómeno que tiene sólo unas semanas de vida. Lo que sí voy a decir sobre este grupo es que tienen la categoría y la formación suficientes para ser jugadores fiables del primer equipo. Luego por detrás vienen más jugadores: Fortea, Diego Aguado, Joan Martínez, Valdepeñas, Cestero, Manuel Ángel, Palacios, Yáñez... Y más atrás vienen Gabri Valero, Bugarín...

—Muchos no llegan...

—Si en el Madrid hubiera recalado un entrenador extranjero en el sentido de procedente de otras ligas, no los conocería, pero hay una circunstancia muy favorable que es la de que Arbeloa los conoce y sabe que pueden rendir. También hay una cuestión previa y es que el Real Madrid, en su plantilla, tiene a 10 o 12 de los mejores jugadores del mundo y desplazarlos no es fácil. Para mí es una gran noticia que se confirme que el trabajo de cantera cunde.

—¿Le gusta la apuesta de Arbeloa por estos chicos?

—Sí, mucho. Arbeloa lleva ya muchos años, un número suficiente de años para haber convivido con ellos mucho tiempo.


Los cinco canteranos que jugaron ante el Elche posan con Chendo en el interior del Bernabéu.@chendoo2

—Otros entrenadores no han contado con la cantera...

—Ahí no me meto. Imagínese que viene un entrenador de Uruguay, por ejemplo. No le vas a pedir que conozca la cantera de Madrid porque la mejor forma de conocerla es trabajar con ella. Arbeloa sí ha estado con un seguimiento activo profesional y y sabiendo que estaba allí para formar jugadores. Ha habido muy pocos casos en los que el entrenador pudiera conocer el momento, incluso aunque hubiera pasado por la cantera, caso de Xabi , que, por ejemplo, entrenó a Jacobo Ramón, que puede acabar en el Madrid dentro de cuatro meses, por cierto.

En el Madrid hay dos dependencias. Una es La Fábrica. La otra es la Factoría Calafat. No son sólo compatibles, sino complementarias y necesarias.

Julio César Iglesias, periodista.

—Unos jugadores con los que el Madrid debería contar...

—En lo que se llama La Academia (categorías inferiores) en casi todo el mundo, en la del Madrid hay dos dependencias. Una es La Fábrica y otra es la Factoría Calafat. Las dos no son sólo compatibles, sino complementarias y necesarias. De la Factoría Calafat han salido Valverde, Vinicius, Rodrygo, Camavinga, Güler, Endrick… estos jugadores los fichó Juni Calafat con 15 o 16 años. Quiero decirlo ficharlos verbalmente y seguirlos…

—¿Y Valdebebas?

—Esta promoción de La Fábrica tiene capacidad para afrontar los grandes retos que tiene el Madrid sin ninguna duda. Es de la más completa que hay. A mí me llamó mucho la atención Thiago Pitarch por lo que es capaz de hacer con una pelota. “Pisarla”, que decía Di Stéfano, que a su vez era decir manejarla. Siempre me pareció que tenía un gran manejo y un gran conocimiento del juego.

—¿Qué quiere decir?

—Ve por dónde puede venir el peligro y por dónde se puede crear peligro. Y tiene licencia para ir donde él crea que haga falta estar. Y como entiende muy bien el juego, ahí aparecen su facilidad para conducir la pelota, su serenidad cuando tiene que soportar la presión del equipo contrario, no sólo de un futbolista, sino incluso con ayudas y si en un momento tiene un fallo, es capaz de sobreponerse y seguir jugando como si tal cosa...

Julio César Iglesias: “Esta nueva ‘Quinta’ puede afrontar los retos del Madrid”

—¿Le gustó su partido en el Etihad?

—Hizo un partido completísimo. Tiene eso que se llama buen pie. Un tacto estupendo para el toque de balón, de esos que filtran un pase al compañero menos pensado. Eso todavía no lo ha lucido. Por otra parte, tiene un físico de fondista de atletismo que le permite correr 11 kilómetros y es como si no hubiera sudado.

—Hablaba de fallos. ¿Se deben perdonar?

—Cuando me preguntan por defectos, yo le pongo un apellido: esenciales. O sea, ¿que tengan que corregir y ajustar cosas? Claro que sí. Son 18 años. Ya es mérito estar ahí, pero les debe crecer la barba. Sólo pido que estos chicos tengan oportunidades porque he visto pasar promociones muy buenas que luego se han dispersado.

—¿Qué consejo le daría?

—Que se parezca a un jugador muy bueno que se llama Thiago Pitarch. Y así al resto. Cada uno con su nombre. 

TITULO: Detrás del muro - PÁGINA DOS - El ensayista Sean McMeekin advierte en su libro ¿Y si el comunismo no ha muerto?,.   


PÁGINA DOS -  El ensayista Sean McMeekin advierte en su libro ¿Y si el comunismo no ha muerto?  ,.

 

Martes - 7 - Abril   a las 22:00, en La2, fotos,.

 

 El ensayista Sean McMeekin advierte en su libro ¿Y si el comunismo no ha muerto?,.

 

El ensayista Sean McMeekin advierte en su libro «Derrocar el mundo» de las metamorfosis de esta ideología y cómo influye hoy en las sociedades occidentales,.

Una imagen del muro de Berlín
 
El Muro de Berlín, la línea que dividió el mundo durante décadas,.
 
 Derrocar al mundo. Auge, caída y resurgir del comunismo (Ciudadela Libros)  : McMeekin, Sean, Pereda Sancho, Diego: Amazon.es: Libros

Portada del libro ,.

Uno de los problemas de nuestra sociedad es considerar que el peligro para la democracia liberal solo proviene de los «ultras» o «extrema derecha». Lo tenemos a diario en los medios de comunicación y en el mundo de la cultura como resultado del pensamiento progresista obligatorio, que ha construido un enemigo para justificar su ingeniería social. La facilidad que hemos tenido para asimilar esta idea se debe a que el universo liberal y conservador, leyendo a Fukuyama, pensó que el comunismo había muerto con la caída del Muro de Berlín. La fórmula marxista-leninista había quedado reducida a Estados indeseados. Sin embargo, al poco tiempo los analistas y filósofos más despiertos comprendieron que la idea comunista no había muerto, sino que solo había cambiado de forma.

Sean McMeekin ha escrito un libro esclarecedor al respecto, titulado «Derrocar al mundo. Auge, caída y resurgir del comunismo» (Ciudadela, 2025), en el que detalla la supervivencia del ideal comunista y su influencia en el mundo actual. El autor comienza discutiendo la noción extendida de que el comunismo murió con los sucesos de Berlín en 1989 y la caída de la URSS en 1991. Es cierto que entonces una ola de optimismo invadió Occidente. Samuel Huntington desarrolló su teoría sobre las tres olas democratizadoras incluyendo a los antiguos países de la órbita soviética en la tercera. Parecía el triunfo del libre mercado y de la democracia, el fin del pulso histórico tal y como se había concebido en el largo siglo XX, tal y como lo calificó el marxista Hobsbawm.

McMeekin argumenta que el comunismo no murió en 1991, sino que resurge periódicamente bajo nuevas formas. En ese recorrido, el autor comienza destacando su origen en Platón –autoría ya destacada por Karl Popper– y en el cristianismo primitivo. No obstante, el peso determinante estuvo en la Ilustración y en la Revolución Francesa. La influencia del mito de la sociedad prehistórica sin propiedad, feliz, armoniosa, colectivista, fue alimentada por Rousseau y Morelly, entre otros, para justificar la injerencia del Estado para restablecer la «justicia» y acabar con el dominio de los poseedores sobre los desposeídos. Babeuf, por otro lado, llevó a la práctica ese ideal, concibiendo la revolución como una guerra de clases que sentó las bases para los revolucionarios posteriores.

Marx aparece en la obra de McMeekin como un intelectual burgués que odiaba a su propia clase social, un ocioso que jamás trabajó –como Lenin–, y que veía en las malas condiciones de vida de los trabajadores una excusa para exigir la caída del orden vigente. El alemán, dice McMeekin, construyó una teología secular que debía imponerse como una religión para llegar al paraíso comunista, algo que ya señaló el filósofo Eric Voegelin. El marxismo no era una ciencia, sino una ideología totalitaria. A pesar de que sus predicciones sobre el empobrecimiento de la clase obrera se demostraron falsas, la retórica destructiva del «Manifiesto Comunista» proporcionó un poderoso marco doctrinal para los revolucionarios que buscaban el poder.

El comunismo nunca llegó al poder mediante elecciones libres o levantamientos espontáneos. Lo ha hecho siempre a través de la guerra o el golpe de Estado. El padre de esta concepción es Lenin, sostiene McMeekin, que consideró que el caos podría generar la oportunidad de conquistar el poder. Esto llevó al comunismo leninista a fomentar el conflicto bélico o la crisis general para debilitar al enemigo y conseguir ventaja. Por cierto, lo mismo hace Putin con la guerra híbrida. Lenin impuso el comunismo a través del Terror Rojo –15.000 ejecutados en los dos primeros meses de 1918–, el saqueo económico de los rusos, y la construcción del totalitarismo criminal que perfeccionó Stalin.

Millones de muertos,.

En la obra de McMeekin se detalla la tragedia humana bajo el dominio comunista, que ahora se quiere olvidar o blanquear. El autor habla de los millones de muertos por la guerra civil, el holodomor –genocidio ucraniano por hambre inducida–, el archipiélago gulag que definió Alexander Solzhenitsyn, el expansionismo militar de la Guerra Fría, el saqueo de la Europa del Este con la consiguiente represión en Alemania Oriental, Polonia, Hungría y Checoslovaquia. Solo en el Gran Terror de 1937 se ejecutó a 700.000 personas para dar paso a una nueva generación de líderes sin memoria del mundo precomunista.

La sed de sangre no se limitó al comunismo soviético. McMeekin sostiene que en Asia se llegó al extremo. El «Gran Salto Adelante» de Mao Zedong en China supuso la muerte de 30 millones de personas. El régimen de los Jemeres Rojos de Pol Pot, en Camboya, aniquiló a un cuarto de la población. Sin embargo, China cambió con Deng Xiaoping en los ochenta, pero Gorbachov no pudo hacer lo mismo con la URSS.

La caída del mundo soviético se debió, afirma McMeekin, no por la presión de las movilizaciones populares, como ocurrió en Rumanía o Checoslovaquia, sino porque se debilitó la fuerza del partido único, que era el sostén del sistema. En China, Deng Xiaoping dejó claro en la represión de la plaza de Tiananmén, en 1989, que el partido era intocable y el único instrumento de ascenso social y económico. Fue así que el régimen chino adoptó un sistema híbrido de capitalismo y dictadura que McMeekin considera el nuevo estándar para el comunismo moderno; esto es, la combinación de bienestar material con negación de las libertades políticas.

La parte más provocadora del libro es la que habla de las nuevas formas del comunismo en Occidente, por influencia del modelo chino. McMeekin empieza definiendo el actual sistema comunista como una sutil dictadura institucional en el que se condena la discrepancia y el pluralismo desde los medios, la cultura y la educación. En realidad, dice el autor, solo se tolera un único partido, no hay auténtica posibilidad de alternancia, y se crean «cordones sanitarios». Se cancela a los otros en sus opiniones sobre puntos del dogma, como el clima, la inmigración o la identidad de género. A esto se suma el control absoluto de la economía, la prioridad al bienestar material sobre las libertades y el monitoreo de la vida pública y privada de la población, de la que se recogen datos continuamente.

Las élites occidentales, argumenta McMeekin, prefieren el sistema chino porque les asegura mejor su estatus. Por ejemplo, los portavoces mediáticos de esas élites dicen que los jóvenes se hacen «ultras» porque no tienen bienestar material –en alusión a la falta de vivienda o a los trabajos precarios–, por lo que exigen más intervención del Estado en detrimento del libre mercado y de las libertades. Occidente, concluye McMeekin, está enfermo de igualitarismo material desde la Revolución Francesa. Esta afección no se curó con la caída del Muro de Berlín ni con la desaparición de la URSS, sino que simplemente adoptó otras formas. El afán igualitario, señala el autor, ha sido siempre un instrumento para aspirar al poder y transformar el orden social a la fuerza, a despecho de una mayoría. Pero también ha sido una excusa para ejercer una dictadura sostenida en argumentos supuestamente morales y sentimentales.

La obra es una advertencia histórica: la democracia es frágil si se prioriza la existencia de un Estado que asegure el bienestar material. La variante actual del comunismo, concluye Sean McMeekin, es silenciosa y aparentemente bondadosa e inocente, mientras nos va controlando cada vez más y reduciendo nuestra libertad. De esta manera, ahora la represión no necesita fusiles ni gulags porque es voluntaria.

CRÍTICAS Y JUSTIFICACIONES,.

La obra de McMeekin, que ha utilizado archivos soviéticos, chinos y de otros países comunistas, ha sido criticada por los historiadores de la izquierda. Algún historiador dice que no tiene en cuenta que si el comunismo atrajo a millones de personas algo bueno tendría. Esto ya lo explicaron Raymond Aron en «El opio de los intelectuales» (1955) y François Furet en «El pasado de una ilusión» (1995) al referirse al engaño masivo. Otros historiadores afirman que no es «objetivo», sino que es un conservador anticomunista que distorsiona sus conclusiones. Incluso alguno repite la falsedad de que el comunismo es una buena idea mal ejecutada. Sin embargo, para ejecuciones, los más de cien millones de muertos que provocó el comunismo en todo el mundo.

TITULO:  Cartas de amor -  Carta a los padres que han perdido un hijo ,. 

  Carta a los padres que han perdido un hijo ,. 

 Una Carta Abierta Al Padre Que Perdió Un Hijo |

foto / Gracias por tu carta del 22 de enero en la que me pides que te ayude en tu publicación, National Newsletter, para padres desconsolados. Acabo de llegar de Europa, Egipto, Jerusalén, Alaska y Hawai, y la única manera de no tener que defraudar a las dos mil cartas que aún no he contestado es mandarte este artículo ahora mismo, y aquí está… Queridos amigos:

Margaret Gerner, que dirige esta hermosa publicación, me pidió que escribiera unas líneas para los que lleváis luto por un niño u os enfrentáis a la inevitable muerte de un hijo. Como probablemente sabéis, he escrito varios libros (La muerte: un amanecer, On Death and Dying, Vivir hasta despedirnos), y el más reciente centrado en los niños que van a morir.

Puedo compartir muchas cosas con vosotros, pero quizá lo más significativo es el progreso que hemos hecho en la última década para ayudar no sólo a las familias que participan en el largo y arduo seguimiento de la enfermedad terminal de un niño, sino también a los miles de padres cuyos hijos han sido asesinados, se han suicidado, o tuvieron una repentina muerte accidental. Esas familias no tuvieron el privilegio de contar con el factor tiempo, que es en sí un alivio y una preparación. El tiempo alivia porque ofrece momentos para la reflexión y la oportunidad para decir todas esas cosas que no habíamos dicho todavía. Ofrece la posibilidad de retractarse de lo que uno se arrepiente y de concentrar la energía amorosa en los que se van.

El tiempo repara: permite que cada uno se recupere a su ritmo de la conmoción y el aturdimiento, de la rabia que se siente hacia el destino, hacia los compañeros, los hermanos y, sí…, incluso hacia el niño que agoniza, o hacia Dios (una reacción humana y natural). Se necesita tiempo para tratar con Dios y para reaccionar ante las numerosas pérdidas a las que llamamos las «pequeñas muertes», que preceden a la separación final. Las pequeñas muertes son la pérdida del hermoso cabello de los niños a los que les administran quimioterapia, a una hospitalización que nos separa de ellos cuando ya no se los puede cuidar en casa, su incapacidad para caminar, bailar o jugar a la pelota, traer amigos a casa, bromear, reír y hacer planes para el futuro. Si esas pérdidas se pueden llorar en el momento en que ocurren, el final, el duelo, es mucho más fácil.

Y luego llega, naturalmente, el dolor final preparatorio, que es silencioso y va más allá de las palabras; es cuando al fin nos enfrentamos a la realidad de que nunca la veremos vestida de novia, nunca hará una carrera, no podremos esperar nietos. Los padres lloran y se entristecen por esas cosas que «nunca pasarán». Por su parte, nuestros pequeños pacientes también se despiden y cada vez tienen menos necesidad de ver gente, para poder abandonar la vida. Es entonces cuando se puede hacer prevalecer la paz y la serenidad si se sabe cuándo detener los procedimientos que prolongan la vida; cuándo llevarlos a casa y simplemente cuidarlos con cariño hasta que pasen por la transición final que llamamos muerte.

Muchos de los que habéis perdido un pequeño con una muerte repentina no habéis tenido el privilegio de contar con ese tiempo extra; no penséis sólo en la tragedia, sino también en otros aspectos de esa muerte repentina. No habéis tenido que pasar por la angustia y la agonía de un largo y doloroso tratamiento médico; no habéis tenido que preocuparos por el modo en que esta muerte vaya a afectar a sus hermanos, a los que demasiadas veces se relega a un segundo plano, cuando se mima al niño enfermo con cosas materiales, viajes a Disneylandia y todo tipo de desesperados intentos de «disimular», que a veces beneficiarían más a los que sobreviven que al niño enfermo. Muchos hermanos piden favores similares y se les niegan con una cruel respuesta: «¿Preferirías tener cáncer?». Estos niños injustamente tratados se sienten culpables por haber odiado al hermano que agoniza.

Espero que, al leer estas líneas, los que tengáis problemas con los hijos que quedan, les dediquéis tiempo y cariño antes de que sea demasiado tarde. Confío asimismo en que nunca permitiréis que nadie os dé somníferos ni calmantes en momentos como éstos, pues perderíais la oportunidad de experimentar todos vuestros sentimientos, tales como gritar vuestra pena y llorar todo lo que necesitéis, para poder vivir otra vez, no sólo por vuestro propio bien, sino también por el de vuestra familia y de los que os rodean.

Sabemos por experiencia que las personas a las que se les informa de la muerte repentina de un ser querido se recuperan mejor si pueden exteriorizar su angustia y su pena en un entorno seguro y sin testigos lo antes posible después de la inesperada muerte. Por ello aconsejamos a las unidades de urgencia de los hospitales que habiliten una sala en la que la gente pueda manifestar su dolor, y que, en vez de un «atareado» profesional, lo acompañe un miembro de Amigos Compasivos, alguien que no sólo conozca estas cosas por los libros sino que también lo haya aprendido en la escuela de la vida, que lo anime a llorar cuanto quiera y a dar rienda suelta a su angustia y dolor, y para que se libere todo sufrimiento y pueda volver a empezar a vivir.

El seminario que damos por todo el mundo, va dirigido a los padres que se sienten culpables, padres que se reprochan el no haber hecho todo lo posible (suele ser especialmente doloroso cuando un niño se suicida). El suicidio es la tercera causa de muerte de los niños entre seis y dieciséis años, y sus padres se obsesionan con mil preguntas sobre si podrían haber evitado esa tragedia. Ese sentimiento de culpabilidad sólo les resta energía  y les impide vivir con plenitud y ayudar a los que se enfrentan a pérdidas semejantes.

En nuestros seminarios, hemos tenido padres que perdieron a sus hijos en el plazo de seis meses a causa del cáncer, y no necesitaron asistencia psiquiátrica, calmantes ni somníferos, y ahora ayudan a otros a rehacerse de tales pérdidas, al igual que hacen los Amigos Compasivos en Estados Unidos y en otros países.

Tened presente que Dios nunca manda a sus hijos más de lo que pueden soportar y recordad mi proverbio preferido: «Si protegieras los cañones de las tormentas nunca verías la belleza de sus tallas en la roca». Dicho de otra manera: «Si las tempestades no hubieran esculpido las paredes del Gran Cañón del Colorado, no conoceríamos sus bellas formas».

Esto no quiere decir en absoluto que no tengáis que experimentar el dolor y la angustia, la tristeza y la soledad después de la muerte de un niño, pero también debéis saber que, después de cada invierno, llega la primavera y vuestro dolor dará paso a una gran generosidad, a una mejor comprensión, sabiduría y amor hacia los que padecen, si así lo deseáis. Utilizad esos dones para relacionaros con los demás. Todo mi trabajo con niños agonizantes partió del recuerdo de los horrores de los campos de concentración de la Alemania nazi, donde introdujeron a 96.000 niños en cámaras de gas. De la tragedia puede surgir algo positivo o negativo, compasión u odio… La elección es vuestra.

Para terminar esta carta quiero decir que nuestra investigación sobre la muerte y la vida después de la muerte confirma fuera de toda duda que los que hacen la transición (los que ya no están con nosotros) están más vivos, más rodeados de amor incondicional y belleza de lo que podéis imaginar. No están realmente muertos. Sólo nos han precedido en el camino de la evolución que todos debemos seguir; están con sus antiguos compañeros de juego (así los llaman), o ángeles guardianes; están con miembros de la familia que les precedieron y no os añoran (como vosotros a ellos) porque no tienen sentimientos negativos. Lo único que permanece en ellos es el conocimiento del amor y el cariño que recibieron y lo que aprendieron durante su vida física.

Marilyn Sunderman, la mundialmente conocida pintora de retratos de Honolulú, me estaba pintando. Ella pinta inspirada o llevada por sus guías, y estaba asombrada de ver que del retrato de «la dama de la muerte y los moribundos, con sus 55 años» surgió un hermoso cuadro y en un ángulo apareció una niña mirando una mariposa. Le rogaron que lo enseñara a los representantes de Amigos Compasivos, y ése es quizás el mayor regalo que os podamos dar, es decir, el conocimiento de que el cuerpo físico es sólo un capullo, una crisálida, y de que la muerte es en realidad la manifestación de lo verdaderamente indestructible e inmortal de nosotros, representado simbólicamente por una mariposa.*

Tal como los niños de los campos de concentración de Madjanek, adjunto al campo de Lublin en Polonia, que dibujaban con las uñas mariposas en las paredes antes de entrar en las cámaras de gas, en el momento de la muerte vuestros hijos saben que estarán libres y sin trabas en un lugar en el que no hay más dolor, en el que reina la paz y el amor incondicional, un lugar en el que no hay tiempo y desde donde os pueden alcanzar a la velocidad del pensamiento. TENED ESTO PRESENTE y disfrutad de las flores que brotan en primavera tras las heladas de cada invierno, de las nuevas hojas y la vida que se manifiesta a vuestro alrededor.

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