TITULO:LA LOTERIA DEL VIERNES - ¿Dónde está Wally? - Decimo loteria dia de la Madre - Domingo - 3 - Mayo - Empresa Economía - Guerra total entre Hacienda y la banca por el impuestazo con inspecciones y recursos ,.
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Hacienda y los bancos libran una guerra total y abierta por el impuestazo al sector en varios frentes legales. Por una parte, las entidades han llevado a la Justicia tanto el gravamen anterior como el actual por entender que es ilegal; por otra, ante las inspecciones de la Agencia Tributaria, la banca también ha recurrido a los tribunales ya que se les reclama más dinero del que han pagado.
Cuando a finales de 2022 el Gobierno aprobó el gravamen temporal al sector, a pagar en los ejercicios 2023 y 2024, ya se intuía que esto acabaría en una batalla legal. Así ha sido. Y la previsión es que las disputas, en plural, se extiendan durante años, ya que ninguna de las partes da su brazo a torcer.
Aquel tributo, que se configuró como prestación patrimonial no tributaria, gravaba con un 4,8% el margen de intereses y las comisiones netas de los bancos por su actividad en España durante dos ejercicios. En 2023 recaudó 1.263 millones de euros y en 2024 un total de 1.695 millones; cantidades muy abultadas dados los resultados récord de las entidades financieras.
Tanto las patronales AEB y CECA como los bancos a nivel individual llevaron a la Justicia el impuesto en sí por ir contra principios constitucionales, ser discriminatorio, ir en contra del derecho de la competencia de la UE…un sinfín de argumentos para intentar tumbarlo. Esos recursos, que siguen esperando resolución en la Audiencia Nacional y apuntan a que van para largo, son independientes de la controversia en sí sobre el pago del gravamen.
Todos los bancos pagaron y recurrieron ese acto administrativo. A esto se le añadió otro problema y es que, como figura en las cuentas anuales de las entidades, Hacienda ha inspeccionado los pagos de esos dos años y considera que no abonaron lo que les correspondía, ante lo cual les incoó a los bancos acuerdos de liquidación.
Existen discrepancias entre los bancos y la Agencia Tributaria sobre lo que debían contabilizar en ese primer gravamen, en los dos ejercicios. Hacienda les reclama más dinero por haber excluido parte de sus ingresos, como los que proceden del negocio de seguros y fondos de inversión. En el caso de las entidades con actividad internacional, también se les reclama más dinero por haber contabilizado como actividad extranjera (y por tanto fuera del perímetro del gravamen) ciertas actividades que el Fisco consideran que deben atribuirse a España (y estar sujetas al gravamen); ejemplo de esto son algunas comisiones cobradas de banca de inversión por participar en operaciones corporativas y que las entidades no han atribuido al negocio en nuestro país.
Hacienda entiende que los bancos no contabilizaron bien el perímetro del primer impuesto al excluir parte de sus ingresos,.
Las entidades han llevado a los tribunales esos acuerdos de liquidación que les ha formulado Hacienda tras meses de inspecciones, aunque cada caso lleva unos tiempos distintos. Caixabank ha recibido y recurrido las discrepancias del Fisco en ambos años, y desvela las diferencias totales, que en su caso son de 167 millones de euros. Este es el caso más particular porque lo que ha hecho el mayor banco en España ha sido pagar lo que le pedía de más el Fisco de 2023 y hacer una rectificación de la autoliquidación del pago que hizo en 2024 para seguir el criterio que utilizó Hacienda en la inspección. Pero eso no significa que el banco acate el resultado de la inspección, sino que lo ha pagado y lo ha provisionado, pero también lo ha recurrido a la Justicia. Otras entidades, en cambio, no han realizado el pago y al momento de presentar el recurso ya solicitaban a los tribunales la suspensión de ese débito.
El Santander ha recibido ya la discrepancia y la exigencia de pago sobre ambos ejercicios y ha recurrido ambos; el BBVA lo ha recibido y recurrido respecto a 2023 mientras que la parte de 2024 aún está bajo comprobación por Hacienda; el Sabadell ha recibido y recurrido la discrepancia sobre 2023 y sobre la de 2024 acaba de recibir el acuerdo de liquidación y se dispone a impugnarlo; y Bankinter ha recibido y recurrido el acuerdo de liquidación del primer año y tiene bajo inspección el segundo. Unicaja, por su parte, también ha sido inspeccionada y en su caso ambos años «se han cerrado sin efectos relevantes».
El nuevo impuesto,.
La otra pata de la batalla judicial está en el nuevo impuesto, aprobado en 2024. Aquí hay varios elementos. En primer lugar, las entidades y las patronales han llevado a la Justicia el tributo en sí, con argumentos similares a los del gravamen temporal. En segundo lugar, existe una honda discrepancia sobre el primer año de vigencia del impuesto.
Como adelantó ABC, las entidades entienden que no se llegó a generar la obligación de pago en el primer año de vigencia, 2024, que tenía que abonarse en 2025, por un error del Gobierno. Tras la aprobación del tributo a finales de 2024, Hacienda usó un decreto para corregir, apenas tres días después de su aprobación inicial, la imperfecta redacción original de la norma del impuesto, que como ya había advertido el BCE condenaba a las entidades a imputar como gastos en su contabilidad de 2024 tanto la factura del gravamen transitorio anterior como el nuevo, lo que según el supervisor podría tener «consecuencias no deseadas para la solvencia y posición competitiva de las entidades».
Todas las entidades han recibido inspecciones de Hacienda, y esperan que el Fisco también les revise el pago del nuevo impuesto
Para corregir esa disfunción Hacienda decidió modificar la fecha de devengo del impuesto -el momento en que nace la obligación jurídica de pagarlo para los contribuyentes-. Con ese calendario modificado fue con el que se entró en 2025. El problema afloró cuando el 22 de enero el Congreso decidió no convalidar el decreto y el problema regresó a su estado inicial, sin llegar a haberse devengado el impuesto. Es por ello que ahí los bancos, armados con informes legales, entienden que no nació la obligación de pagarlo por los resultados de 2024.
Así las cosas, las discrepancias son múltiples sobre ambos tributos y sobre los pagos. Todo se dirimirá en sede judicial. Hacienda defiende la legalidad de los dos gravámenes y la banca todo lo contrario. Sin embargo, la situación podría no quedar ahí. Fuentes financieras señalan que igualmente que Hacienda ha inspeccionado los dos años del gravamen temporal, los bancos pueden esperar que también se abran inspecciones sobre el nuevo impuesto. El sector cree que esas inspecciones llegarán, aunque todavía es pronto, teniendo en cuenta que se trata de una nueva figura tributaria y que en estos casos suele ser habitual que se revise cómo han hecho el cálculo las empresas afectadas.