BLOC CULTURAL,

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domingo, 15 de marzo de 2026

Tierra de sabores - Cocinamos - Torrijas al horno: receta casera con pan brioche ,. / Un trío en la cocina - Receta de tortitas de romanesco con atún ,. / Documentos TV - Trump no descarta invadir Irán y se abre una guerra sin fecha ,. / Obélix y Astérix - Cine - Mano rápida ,.

TITULO:  Tierra de sabores  -  Torrijas al horno: receta casera con pan brioche ,.

Cocinamos - Torrijas al horno: receta casera con pan brioche ,.

 Torrijas caseras al horno

foto - Torrijas al horno: receta casera con pan brioche,.

Ingredientes

  • Pan de brioche

  • 1 litro de leche

  • Cáscara de 1 naranja

  • Cáscara de 1 limón

  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (o una ramita de canela)

  • 4 cucharadas de azúcar

  • 2 huevos

  • Azúcar glass (para caramelizar)

Preparación

  • En un cazo, calienta la leche junto con la cáscara de naranja, la cáscara de limón, el extracto de vainilla y el azúcar. Remueve bien y deja que se caliente sin llegar a hervir. Cuando empiece a humear, apaga el fuego y deja que repose unos minutos para que los sabores se mezclen bien.

  • Corta el pan en rebanadas de aproximadamente 1,5 a 2 cm de grosor. Es importante que sean gruesas para que absorban bien la leche sin desmoronarse.

  • Coloca las rebanadas de pan en una bandeja o fuente y vierte sobre ellas la leche tibia. Déjalas reposar durante 1 hora para que absorban todo el líquido y queden bien jugosas.

  • Bate los huevos en un bol grande. Pasado el tiempo de reposo, escurre ligeramente las rebanadas de pan y rebózalas en el huevo batido.

  • Puedes cubrir la bandeja con papel de hornear si quieres asegurarte de que no se peguen las torrijas durante el horneado. Espolvorea una capa fina de azúcar glass sobre la base de la bandeja del horno. Esto ayudará a que las torrijas caramelicen ligeramente y queden con un precioso color dorado por fuera.

  • Precalienta el horno a 200ºC y coloca las torrijas sobre la bandeja. Hornéalas durante 20 minutos, dándoles la vuelta a los 10 minutos para que se doren de manera uniforme por ambos lados.

  • Una vez horneadas, puedes rebozarlas con una mezcla de azúcar y canela, regarlas con sirope de arce o miel, o incluso acompañarlas cuando aún estén tibias, con una bola de helado para un extra de sabor y para un extra de contrastes de textura y temperatura.

 

TITULO : Un trío en la cocina - Receta de tortitas de romanesco con atún  ,. 

Un trío en la cocina -   Receta de tortitas de romanesco con atún   , fotos,.

 

 Receta de tortitas de romanesco con atún ,.

 

 Tortitas de romanesco con atún

Receta de tortitas de romanesco con atún,.

 

 Un trío en la cocina con Gonzalo, Julius y Nicola | El próximo lunes  vuelven Julius, Nicola y Gonzalo con nuevo programa. Estarán los tres  juntos en Un trío en la cocina... |

Ingredientes

  • 300 gramos de romanesco

  • 150 gramos de atún en conserva

  • 100 gramos de harina tamizada (de trigo normal, integral, espelta, avena, de almendra…)

  • 1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear)

  • 2 huevos batidos

  • 1 yogur natural (aprox. 125 ml)

  • 2 dientes de ajo picados finamente

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

  • Sal y pimienta al gusto

  • Para la salsa de yogur:

  • 1 yogur natural (125 ml)

  • Un puñado de perejil fresco

  • 1 ramillete de cebollino

  • Eneldo fresco o seco

  • 1 diente de ajo machacado

  • Sal y pimienta al gusto

Preparación

  • Comenzamos preparando la salsa para que repose. En un bol, mezcla el yogur con el perejil, cebollino y eneldo picados. Añade el ajo machacado, salpimienta y remueve bien. Reserva en la nevera para que coja sabor.

  • Luego, para las tortitas lo primero es cocinar el romanesco. Separamos el romanesco en ramilletes, los cortamos más o menos del mismo tamaño y los ponemos a cocer bien en agua hirviendo con sal o al vapor. Cuece los ramilletes de romanesco unos 5 minutos, hasta que estén tiernos. Escúrrelo muy bien y pícalo en trocitos pequeños, a mano con un cuchillo o con 2 o 3 golpes de la picadora.

  • Mientras el romanesco se enfría, preparamos la masa base. En un bol grande, bate los huevos con el yogur natural. Pon la harina con la levadura y una pizca de sal en un colador o tamiz y tamizala. Añádela poco a poco a los huevos mezclando hasta obtener una masa homogénea sin grumos.

  • Incorpora el resto de los ingredientes. Añade a la masa el ajo picado, la cucharada de aceite, salpimienta al gusto e incorpora el romanesco picado y el atún escurrido y desmenuzado. Remueve con una espátula hasta que todos los ingredientes queden bien repartidos en la masa.

  • Para cocinar las tortitas, lo primero es calentar la sartén a fuego medio bien engrasada con un poco de aceite de oliva.

  • Cuando la sartén esté caliente, pero que el aceite no humee, con la ayuda de dos cucharas soperas, toma porciones de la masa y la ponemos en la sartén formando tortitas redondas de un grosor de unos 1 o 2 centímetros.

  • Deja que las tortitas se cocinen varios minutos por un lado a fuego medio-bajo. Cuando notes que los bordes están dorados y la masa se suelta fácilmente, da vuelta las tortitas con una espátula y cocina el otro lado hasta que también esté dorado. Se pueden hacer varias a la vez si caben en la sartén.

  • ¡Y ya está! Saca las tortitas de romanesco con atún y sírvelas acompañadas de la salsa de yogur a las finas hierbas. ¡Buen provecho!,.

     

    TITULO:  Documentos TV - Trump no descarta invadir Irán y se abre una guerra sin fecha ,.

    Martes - 17 , 24 - Marzo a las 00:00 horas en La 2,foto,.

     Trump no descarta invadir Irán y se abre una guerra sin fecha,.

    Las campañas aéreas nunca son suficientes para acabar con un régimen, pero invadir Irán supondría una escalada mucho mayor que la de Irak, Afganistán o Ucrania,.

    TEHERÁN (IRÁN), 28/01/2026.- VUn mural en la plaza Palestina de Teherán muestra ataúdes cubierto con las banderas estadounidenses e israelíes bajo la frase ' Cuidado con tus soldados' en un gesto de desafío ante Washington. En las calles de Teherán se mezclan temor, incertidumbre y desafío ante una posible intervención militar de Estados Unidos contra la República Islámica, algo que el Gobierno iraní considera probable tras la decisión del presidente Donald Trump de enviar una flota a la zona...
     
    Temor e incertidumbre en las calles de Teherán ante un posible ataque de EEUU,.

“Cuando terminemos, tomen el control de su Gobierno. Esta será probablemente la única oportunidad durante generaciones”, aseguró el sábado el presidente estadounidense, Donald Trump, refiriéndose a la campaña de bombardeos iniciada por Washington y Tel Aviv que ha acabado con la vida del líder supremo iraní, Ali Jamenei. La idea del magnate neoyorkino es impulsar desde dentro la caída del liderazgo en Teherán, pero las campañas aéreas nunca han sido suficientes para acabar con un régimen, y todavía menos el de los ayatolás. Para eso hacen falta botas sobre el terreno. Un paso que, de momento, parece poco probable.

La escalada bélica actual está basada en ataques aéreos, misiles y retórica dura. Sin embargo, qué sucedería si, por ejemplo, Teherán hundiese uno de los barcos estadounidenses desplazados en el Golfo Pérsico. ¿Obligaría esto a Washington a intervenir sobre el terreno? Existen precedentes. El primer conflicto exterior de la historia de EE. UU., la guerra Berberisca (1801–1805), se llevó a cabo en el Mediterráneo para proteger sus buques de los ataques piratas. La guerra de Cuba contra España (1898) se inició por un ataque de falsa bandera contra el Maine. La Segunda Guerra Mundial empezó para Estados Unidos después del ataque japonés a Pearl Harbor (1941). Y el detonante de la guerra de Vietnam fue el incidente del Golfo de Tonkín (1964).

Si el pasado es prólogo, como dijo William Shakespeare en La tempestad, sería un error descartar las posibilidades que pueden llevar a una guerra terrestre, porque una decisión en ese sentido acarrearía unas consecuencias humanas y geopolíticas catastróficas, como ya sucedió en Irak. En caso de producirse, esa pesadilla obligaría a Donald Trump a enfrentarse a varios problemas de difícil resolución, dado el contexto internacional y la polarización política en Washington. Primero tendría que asegurar una declaración formal de guerra en el Congreso, así como una coalición internacional y regional para poder llevar a cabo una operación de gran envergadura. Luego tendría que realizar una campaña por tierra extremadamente compleja y arriesgada, dada la orografía del país y las fuerzas profesionales que tendría enfrente.

Aunque improbable, un ataque terrestre a gran escala supondría una escalada mucho mayor que la de Irak, Afganistán o Ucrania. ¿Qué motivos podrían empujar a Washington y Tel Aviv a tomar una decisión así? Desde el punto de vista de Trump y el líder israelí, Benjamín Netanyahu, una invasión exitosa proporcionaría control directo sobre el terreno (especialmente en el Estrecho de Ormuz, que Irán ha cerrado y por donde transita el 20% del petróleo mundial). Permitiría neutralizar objetivos estratégicos como instalaciones nucleares, bases militares y sistemas de misiles, y debilitaría las capacidades logísticas y el liderazgo político del régimen iraní para incentivar revueltas internas, que ya no serían percibidas como acciones caídas en sacos rotos que solo han traído muerte y represión.

Un campo de minas,.

Las desventajas de un ataque terrestre son tantas que solo pueden entenderse con una imagen sencilla y aterradora, como es caminar por un campo minado con una venda en los ojos. Los costos y peligros potenciales son enormes. Empezando por una guerra prolongada con altísimas bajas militares y civiles, que se contarían en decenas de miles, como mínimo. También podría desembocar en una escalada militar con otras potencias globales como Rusia o China, ambos valedores del régimen de los Ayatolás. Y, por su puesto, Teherán respondería intentando crear un conflicto regional con acciones indirectas a través de sus aliados para expandir el conflicto, aunque estos han sido en gran parte descabezados.

No obstante, Irán sigue contando con uno de los mayores aparatos militares de Oriente Medio, con alrededor de 580.000 efectivos activos y más de 200.000 reservistas, repartidos entre el Ejército regular y la Guardia Revolucionaria. Posee un arsenal con más de 3.000 misiles balísticos, incluidos modelos con alcances de hasta 2.000 km. Además, la marina iraní cuenta con embarcaciones y decenas de lanchas rápidas, unos 20 submarinos (mayoritariamente pequeños) y una estrategia de guerra asimétrica pensada para bloquear o amenazar el estrecho de Ormuz. Y, aunque su fuerza aérea es inferior y anticuada, la compensa con sus drones de ataque y capacidad para la guerra cibernética.

Por otro lado, la cohesión de la teocracia iraní es mucho más fuerte de lo que parece. Históricamente, los ataques externos fortalecen al régimen en el corto plazo. Se produce un cierre de filas nacionalista y las disputas internas de sus líderes se suspenden temporalmente, para establecer una narrativa fuerte y basada en la defensa de su soberanía. Por su puesto, todo esto supone un gran beneficio para el despótico liderazgo religioso iraní, así como para la Guardia Revolucionaria. Por ello, un ataque externo tiende a reducir las probabilidades de colapso inmediato del régimen, así como de un levantamiento popular masivo. Las protestas internas no desaparecerán, sino que se congelarán. Más aún, la Guardia Revolucionaria se verá reforzada para asumir más funciones de seguridad interna, y aprovechará el momento para desplazar a los tecnócratas y reformistas que aspiran a una paz negociada.

El resultado: la creación de un Estado más duro, con menos margen político y mucha más represión preventiva, que ya ha causado miles de víctimas, como sucedió durante las últimas protestas. Asimismo, para muchos iraníes existe una gran diferencia entre no apoyar al régimen y aceptar un ataque extranjero. El auténtico peligro para Teherán no es el bombardeo, sino la resaca económica y social posterior, la frustración acumulada y las fracturas dentro de las élites que pueden propiciar protestas más desordenadas y difíciles de controlar. Ese es el motivo principal por el que hay que descartar la invasión como alternativa viable, aunque la historia es caprichosa y los seres humanos tendemos a tropezar con la misma piedra, una y otra vez.

 

 TITULO: Obélix y Astérix - Cine - Mano rápida  ,.  

 Obélix y Astérix -  Cine - Mano rápida , fotos,.
 
Cine - Mano rápida ,.
 
Cine de siempre - Mano rápida
 
Reparto ,.  Celina Bessy, Fernando Bilbao, Francisco Braña, Gill Rolland, John Wyler, William Berger,.
 
 

 El cómic en RTVE.es - Programa cultural de comics en RTVE Play

 

Obélix y  Astérix,.

 
 Macedo, jefe sanguinario de una banda de sudistas, dispara al capitán de los nordistas, Jeff Mallighan, conocido como "Mano Rápida", destrozándole su mano derecha. Jeff, herido en el suelo, no ha podido ver la cara del bandido, pero en su mente le han quedado grabadas sus espuelas de plata, así como su singular revólver de cañón y culata negra finamente repujada. Tiempo después de este suceso Macedo aún continua con sus fechorías, sin embargo, un misterioso jinete vestido de negro se interpone en su camino.

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