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jueves, 24 de septiembre de 2026

LAS HUCHAS DE LAS MONEDAS - El precio del alquiler en Madrid y Barcelona ha subido más que en Nueva York desde la pandemia ,. / LOS 50€ BILLETES - BILLETE 1.000 PESETAS - LOS ARBOLES PERDIDOS - El tsunami normativo de los envases verdes pone en jaque a las empresas ,. / LOS LIMONES - EL BOMBON DE HELADO - PAPELES QUEMADOS - Chimenea - El Show de Bertín recibe - Pedro García Aguado, campeón olímpico de waterpolo ,.

 

TITULO: LAS HUCHAS DE LAS MONEDAS - El precio del alquiler en Madrid y Barcelona ha subido más que en Nueva York desde la pandemia ,.

 

LAS HUCHAS DE LAS MONEDAS  - El precio del alquiler en Madrid y Barcelona ha subido más que en Nueva York desde la pandemia , fotos,.

 

El precio del alquiler en Madrid y Barcelona ha subido más que en Nueva York desde la pandemia,.

Las ciudades españolas figuran entre las cinco capitales de Europa en las que más se ha encarecido el arrendamiento en la última década, según un informe de Deutsche Bank,.

Vista desde una vivienda de alquiler de lujo en el centro de Madrid.

En un mundo sometido a un esfuerzo económico cada vez mayor, Madrid y Barcelona se presentan como destinos bastante atractivos para aquellos que buscan disfrutar de un ocio barato (o al menos no tan caro como en otras grandes urbes pertenecientes al llamado 'club de los países ricos'), un punto a favor eclipsado por lo bajo de los salarios y el altísimo estrés al que está sometido el bolsillo para hacer frente al coste de la vivienda. Así lo refleja el último informe de precios elaborado por Deutsche Bank, que analiza las principales capitales del mundo y evidencia la paradójica situación económica que atraviesan las dos grandes urbes españolas.

 

Según los datos difundidos por la entidad alemana, Madrid y Barcelona aparecen en la parte baja de la tabla en lo que al salario neto mensual se refiere, situándose en los puestos 39 y 40 respectivamente, con un sueldo promedio de 2.508 dólares (2.172 euros) en la capital y que baja hasta los 2.304 dólares (1.995 euros) en la ciudad catalana.

Lo bajo de las ganancias salariales en ambas urbes, unido a la pérdida de poder adquisitivo fruto de la subida inflacionaria, se suman al alto nivel de precios del mercado inmobiliario nacional, que registra una subida aun mayor que la de Nueva York desde el año inmediatamente anterior a la pandemia de 2020. También en el estudio, las ciudades españolas aparecen entre las cinco capitales de Europa en las que más se ha encarecido el precio desde que el Covid azotó el continente: en el centro de Madrid cuesta 2.843 dólares (2.462 euros) al mes arrendar un alojamiento medio de tres habitaciones, un 52% más que en 2019, mientras que en Barcelona hablamos de una subida del 54,6% hasta los 2.695 dólares (2.333 euros), lo que ha hecho que el precio medio de alquiler una vivienda de esas características haya superado al de ciudades en su momento más caras, como Frankfurt, Roma y Viena. En el mismo periodo en Nueva York, la ciudad más cara del mundo para alquilar, los precios subieron menos de un 40%.

2.462 euros

La factura de alquilar en el centro de Madrid

El informe de Deutsche Bank eleva a 2.462 euros el precio de alquiler una vivienda estándar de tres dormitorios en el centro de Madrid, un 52% más de lo que costaba en 2019, justo antes de la pandemia. En Barcelona el precio se ha encarecido aún más, un 54,6%, si bien el precio medio de alquilar un inmueble de estas características es ligeramente más bajo: 2.333 euros. En ese mismo periodo, el alquiler de una vivienda similar en Nueva York se encareció menos de un 40%.

El esfuerzo es aún mayor si se pone el foco en la compra de una vivienda, con un precio de 4.714 dólares (4.083 euros) por metro cuadrado en la capital española, casi 200 dólares (173 euros) más que en la segunda ciudad más poblada del país. A esto se le suma el hecho de que la situación en ambos territorios exige destinar el 73% y el 64% de los ingresos al coste de la hipoteca, lo que deja a los ciudadanos con menos de la mitad del dinero percibido mensualmente para afrontar el resto de gastos, un escenario cada vez más difícil de asumir.

Lo barato de disfrutar en las ciudades españolas

 A pesar de la situación extraordinaria que atraviesan las familias de las grandes urbes de España, en las que el alquiler de un inmueble es más caro en términos nominales que el propio salario de sus habitantes, el informe del Deutsche Bank sitúa a Madrid en el puesto 18 de entre las ciudades con mejor calidad de vida, mientras que Barcelona se desploma por debajo de la mitad de la tabla hasta la posición 42, perjudicada principalmente por un nivel de criminalidad mayor que el de la capital.

Ambas ciudades aparecen por debajo de la mitad de la tabla en relación al encarecimiento de la vida gracias a haber mantenido cierta contención en la inflación durante los años posteriores a la crisis del covid. La subida de precios acumulada es menor que la de las capitales de países como Alemania, Bélgica o Austria, con la economía germana como la más perjudicada por su dependencia del gas ruso.

42

El índice de criminalidad afecta al ránking de Barcelona

Barcelona se sitúa en el puesto 42 de las grandes capitales mundiales en términos de bienestar y calidad de vida, lastrada por sus elevados índices de criminalidad. Ese es el factor principal que la separa de Madrid, en el puesto 18, que se beneficia de un coste de la vida que en general es inferior al vigente en otras grandes capitales mundiales donde pagar la luz, el agua o cenar fuera de casa resulta mucho más costoso.

Berlín aparece como la ciudad más cara del mundo a la hora de pagar las facturas de la electricidad, la calefacción y el agua, con un coste medio de 410 dólares (355 euros) al mes frente a los 206 dólares (178 euros) de Madrid o los 177 dólares (153 euros) de Barcelona, algo que se repite en el apartado de la gasolina, en el que España registra los precios más bajos de Europa, tan solo superada por la capital de Polonia (1,65 dólares -1,43 euros- el litro)

Los precios de las dos grandes capitales españolas siguen lejos del nivel de ciudades como Zúrich o Ginebra, las más caras del mundo, en las que tomarse un capuchino cuesta más de 7 dólares (6 euros), frente a los 3 euros que te cobran en España. La diferencia sigue siendo de más del doble si se echa un vistazo, por ejemplo, al coste del ocio: una entrada para ir al cine tiene un precio de 11,5 dólares (10 euros) en Madrid y Barcelona, mientras que en las ciudades suizas vale 24,9 dólares (21,6 euros). Si, además, tenemos pensado acompañar la tarde con una bebida, mejor hacerlo en España, donde el medio litro de cerveza se vende en el supermercado a menos de 1,5 dólares (1,3 euros) y la botella de vino a 8 dólares (7 euros), mucho menos del precio de 23,2 dólares (20,11 euros) que tiene en Singapur.

 

  TITULO: LOS 50€ BILLETES - BILLETE 1.000 PESETAS - LOS ARBOLES PERDIDOS -  El tsunami normativo de los envases verdes pone en jaque a las empresas ,. 
 

 LOS 50€ BILLETES - BILLETE 1.000 PESETAS - LOS ARBOLES PERDIDOS -    El tsunami normativo de los envases verdes pone en jaque a las empresas  , fotos,.

El tsunami normativo de los envases verdes pone en jaque a las empresas,.

La llegada de la nueva regulación de la UE se une a las normas nacionales para generar un mar de dudas sobre unas nuevas obligaciones que suponen un gran esfuerzo inversor y técnico,.

El tsunami normativo de los envases verdes pone en jaque a las empresas

Este verano un tsunami normativo va a dar un vuelco a todos los envases que se pongan en el mercado de la Unión Europea, obligando al tejido empresarial a jugar con otras cartas en pos de la sostenibilidad, el reciclaje y la reutilización. El Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR por su siglas en inglés), que comenzará a aplicarse de forma escalonada a partir del próximo 12 de agosto, es el nuevo credo que reza para esta gran industria. Regulará todo el ciclo de vida de los envases —desde su diseño hasta que se convierten en residuos—, afectando de lleno a todos los eslabones de la cadena de valor: desde los diseñadores y fabricantes del propio packaging, a operadores logísticos y plataformas de comercio electrónico, hasta marcas de gran consumo, supermercados, hostelería e incluso al propio consumidor.

 

Y si bien todos están de acuerdo en buscar envases más sostenibles, más reciclables y con menor impacto ambiental, se ha planteado un galimatías normativo que está sembrando la incertidumbre en el tejido empresarial, teniendo en cuenta que cumplir con las nuevas obligaciones va a suponer un gran esfuerzo inversor y técnico. De hecho, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha tenido que intervenir publicando una nota aclaratoria: el PPWR es un reglamento europeo de aplicación directa, lo que significa que no necesita ser transpuesto a la legislación nacional y convivirá con el Real Decreto 1055/2022 de envases español. Si entran en contradicción, prevalecerá la norma comunitaria; pero si la ley española regula algún aspecto que no contradice al texto europeo, seguirá aplicándose. De igual modo, si hay algún detalle que Bruselas no haya mencionado, se recurrirá a la legislación nacional para rellenar ese vacío. Esto será así mientras el Miteco prepara una nueva norma de envases y residuos de envases, que ya salió a consulta pública el pasado año.

 

 

Esta dualidad legislativa es, precisamente, la raíz del desconcierto del que se quejan los empresarios. «España se adelantó varios años a la normativa comunitaria aprobando medidas propias antes de que existiera un marco europeo definitivo. Esto ha generado una cierta desarmonización regulatoria, es decir, que las empresas que operan en España han tenido que adaptarse a requisitos diferentes o anticipados respecto a los que existen en otros países de la UE. Más que una cuestión de que una norma sea simplemente más estricta que la otra, el reto para las empresas ha sido convivir con requisitos nacionales adelantados y, en algunos casos, diferentes a los que finalmente ha aprobado la UE. Desde el punto de vista empresarial, la prioridad ahora es avanzar hacia una mayor armonización normativa que permita competir en igualdad de condiciones en todo el mercado europeo y evitar costes adicionales derivados de regulaciones nacionales divergentes», defienden desde la CEOE.

 

De todas formas, en el reglamento europeo todavía faltan criterios por definir, metodología que concretar, aspectos técnicos que desarrollar… «Algunas de las medidas que impone son demasiado ambiciosas y técnicamente difíciles de llevar a cabo. Por ello, los plazos que establece deberían incorporar periodos transitorios de adaptación a estas medidas», opina Paloma Sánchez Pello, directora de Competitividad y Sostenibilidad de la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB).

Por no hablar de que todavía numerosas empresas aún desconocen el alcance real de una normativa que afectará a un amplio abanico de sectores. «La adaptación supone un esfuerzo inversor relevante -afirma Sánchez Pello-, que la industria asume desde una visión estratégica a largo plazo. Las empresas están destinando recursos a la modernización de procesos productivos, el desarrollo de nuevos materiales y la capacitación de equipos». En el caso de la industria alimentaria, se trabaja en soluciones más sostenibles desde hace años, «simplificando estructuras, eliminando materiales difíciles de reciclar y apostando por envases más ligeros y eficientes. Hay planes empresariales para la prevención de residuos y uno de los pilares es el ecodiseño», continúa Sánchez Pello.

Cambiarán los procesos productivos y habrá que invertir más en innovación

Una transformación que obligará a reconfigurar las estrategias industriales y de inversión. «Las empresas tendrán que revisar el diseño de muchos envases, incorporar materiales reciclados y desarrollar nuevas soluciones reutilizables. Será necesario invertir en innovación y en nuevas infraestructuras de recogida, clasificación y reciclado. Al mismo tiempo, la regulación puede generar oportunidades para impulsar la economía circular, fomentar la innovación y crear un mercado más sólido de materias primas recicladas», estima la CEOE. Pero es innegable el impacto en las pymes, como observa Ovidio Soler, coordinador de Asuntos Públicos y Regulatorios de Ecoembes: «Necesitamos medidas habilitantes para que las pymes puedan cumplir el reglamento y ser competitivas. Los costes van a ser tan elevados que repercutirán en los precios».

Restricciones a los PFAS

Uno de los aspectos más novedosos del reglamento europeo es que establece unas limitaciones muy restrictivas para la aplicación de PFAS (sustancias perfluoroalquiladas) en los envases que estén en contacto directo con los alimentos. Estos compuestos se usan como barrera antigrasa y antihumedad en cajas de pizza y de hamburguesas, en vasos de cartón para café… Es decir, protegen el envase del propio alimento. Pero son sustancias indestructibles, se acumulan en nuestro organismo, de ahí que sean conocidos como químicos permanentes. El problema es que una vez reciclados estos envases, trazas de PFAS pasan a nuevos productos. Por eso, Bruselas quiere acabar con ellos de raíz.

Sin embargo, cumplir con estas restricciones entraña dificultades, como expone Ovidio Soler. «Los envases deben tener un certificado que acredite que cumplen los umbrales de PFAS. En el caso español, con un potente sector agroalimentario hiper fragmentado en pequeñas y medianas empresas, que no tienen esta información o les ha llegado tarde, si no cuentan con esta certificación a partir del 12 de agosto no pueden introducir sus envases en el mercado. Y por otro lado, no se ha tenido en cuenta si hay laboratorios suficientes para hacer estos análisis».

Otro de los puntos del reglamento que inquieta a las compañías es determinar quién es el responsable de financiar el reciclaje de los envases a través de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP). Hasta ahora la legislación española señalaba que era el productor, es decir la empresa que ponía el producto final en el mercado con su marca. Pero Bruselas ha ampliado esta definición. Y ha introducido nuevos actores. «Desde empresas con actividad logística o de almacenamiento, hasta establecimientos de hostelería y restauración. De tal forma que muchas empresas que no eran consideradas productoras pasarán a serlo y otras dejarán de serlo», indica Soler. Por tanto, cambiarán las reglas de juego y las compañías asumirán nuevos costes para pagar el reciclaje de sus envases.

70%

del envase que llegue al mercado europeo deberá ser reciclable en 2030 y además se exige que contenga un porcentaje mínimo de plásticos reciclados

A la vez, se introduce una nueva figura jurídica: el fabricante. «Es el responsable de cumplir con las características técnicas del envase y el productor de pagar el RAP. Puede ser un fabricante físico o el titular de la marca que está sobre el envase o el último que modifica un envase o el que determina su diseño. De tal forma que una cadena de restaurantes mediana puede encargar envases a un tercero con un diseño propio y convertirse en fabricante y tener que elaborar el dossier técnico con todo lo que conlleva», explica el portavoz de Ecoembes.

A partir de agosto ningún envase podrá ser comercializado en el continente sin su Declaración de Conformidad. «Es un documento autodeclarativo donde el fabricante da fe del cumplimiento de todos los requisitos que exige el reglamento europeo. Pero la norma de Bruselas no dice con qué certificaciones hay que contar para cumplir esos requisitos», añade Soler.

Además, el espacio vacío del packaging, incluidos los paquetes de comercio electrónico, no podrá superar el 40%. Esto afecta de lleno a uno de nuestros sectores más potentes. «España es el segundo exportador del mundo de perfumería y cosmética de alto nivel. Todas estas cosas, que parecen superfluas, dan valor añadido a estos productos y una distinción de marca. Esta nueva norma puede llevar a una estandarización excesiva de los envases y que pierdan su distinción. Y estas empresas tampoco pueden permitirse dos cadenas de producción, una para la UE y otra para fuera de la UE, porque los costes son prohibitivos», cree Soler.

Estas serán las primeras medidas que entrarán en vigor en agosto, pero el calendario de la sostenibilidad recoge más hitos en los meses venideros. A partir de 2027 los bares y restaurantes que ofrecen comida y bebida para llevar tendrán que aceptar que los consumidores aporten su propio recipiente desde casa. La idea es reducir la montaña de envases de plástico y cartón de un solo uso que genera el take-away diario. Luego, desde 2028, el local estará obligado a dar la comida en un envase que será reutilizable y que formará parte de un sistema organizado (a excepción de las microempresas). Estas medidas «afectan al canal Horeca, que tiene un peso descomunal. Ofrecer envases reutilizables supondrán grandes inversiones y necesitará apoyo habilitante por parte de las instituciones, porque habrá que crear un sistema para reutilizar, con códigos QR para conocer la trazabilidad, con puntos de devolución, con espacios para la limpieza del envase…», señala Soler.

17.000

millones anuales de envases de bebidas de un solo uso de PET y de aluminio deberán ser gestionadas por el nuevo Sistema de Depósito, Devolución y Retorno

En 2028 habrá un nuevo etiquetado armonizado en los 27 países miembros de la UE, será como un idioma común para reciclar todos de la misma forma. Existirán unos pictogramas idénticos para todos que identificarán los materiales que contiene el envase y que también se encontrarán en los contenedores donde depositarlos.

En 2030 se abrirá la puerta a muchas más obligaciones. Los envases que lleguen al mercado deberán ser reciclables en un 70% y tendrán un mínimo de plásticos reciclados. Desaparecerán algunos formatos como las monodosis en el canal Horeca (sobres de salsas, azúcar, leche, condimentos…); el champú, gel y jabón de un solo uso en hoteles y las bolsas de plástico para frutas y verduras frescas con peso menor a 1,5 kg (con algunas excepciones).

Un capítulo trascendental será poner en marcha una gran infraestructura para la recogida separada de millones de recipientes de bebidas. Es el conocido Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), regulado en el Real Decreto 1055/2022 de envases español que prevé ponerlo en marcha el próximo mes de noviembre. Afectará a las botellas de plástico de un solo uso (de hasta tres litros), a las latas de aluminio y a los briks. Aunque el reglamento europeo prevé que se active en 2029 y deja fuera de la ecuación los envases brik. Si cuando entren en conflicto ambas normativas, prevalece el mandato comunitario frente a la nacional, como aclaró el Miteco, es de esperar que el SDDR comience a estar operativo en nuestro país dentro de tres años, según ordena Bruselas.

El SDDR es un modelo que funciona en 19 países europeos. Al comprar una bebida el consumidor paga una fianza extra por el envase. «La ley recoge 10 céntimos, como mínimo, pero otros vecinos de nuestro entorno han fijado 15 o 25 céntimos», concreta Antonio Romero, director de la Asociación SDDR España. Al devolver el envase en el establecimiento, el usuario recuperará la fianza mediante un ticket canjeable.

Suspenso

«El objetivo es aumentar la tasa de recogida separada de ciertos tipos de envases y obtener un material de mejor calidad para reciclar», cuenta Romero. Y es que nuestro país ha suspendido en la recogida separada de botellas de plástico de un solo uso en el contenedor amarillo. Según el Miteco, en 2023 solo se recuperaron el 41,3% de las 214.039 toneladas puestas en el mercado nacional. Sin embargo, la ley de residuos y suelos contaminados para la economía circular marcaba el 70%. Como ese reto no se cumplió, la misma norma establecía la obligación de levantar desde cero un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno en el plazo de dos años, que concluye el próximo mes de noviembre. «No se llega a tiempo», cree Romero. Tampoco hará falta bajo el paraguas del reglamento europeo.

Crear esta infraestructura de recogida de este calibre es un reto logístico, operativo y tecnológico mayúsculo: habrá que gestionar 17.000 millones de envases de bebidas de plástico de un solo uso y de latas al año, en un país con más de 500.000 puntos de venta con diferentes realidades: desde grandes ciudades como Madrid y Barcelona a los pequeños pueblos de la España vaciada. «España va a ser el sistema de depósito más grande de la UE», afirma Soler. «El espacio en los comercios será crítico para albergar las máquinas de vending inverso y almacenar los residuos», advierte. La consultora PwC ha estimado que se necesitarán entre 20.000 y 30.000 máquinas de depósito. «Este nuevo sistema conlleva inversiones altísimas y cambios en los modelos de negocio», estima Sánchez Pello.

La cuenta atrás para la revolución de los envases ya ha comenzado, obligando a toda la cadena de valor a reinventarse a contrarreloj.

 

TITULO:LOS LIMONES - EL BOMBON DE HELADO - PAPELES QUEMADOS - Chimenea -  El Show de Bertín recibe - Pedro García Aguado, campeón olímpico de waterpolo ,. 

 LOS LIMONES - EL BOMBON DE HELADO - PAPELES QUEMADOS - Chimenea - El Show de Bertín   recibe  - Pedro García Aguado, campeón olímpico de waterpolo ,.  fotos,.

 El Show de Bertín recibe  - Pedro García Aguado, campeón olímpico de waterpolo ,. 

Emoción, superación y muchas risas en la primera visita de Pedro García Aguado,.

El campeón olímpico de waterpolo será la nueva cara del programa "Andalucía 360" de la cadena autonómica, que arranca la temporada el próximo lunes. Mantendrá una charla íntima y personal con Bertín, con el que se medirá también en los fogones.

Pedro García Aguado en "El Show de Bertín".
Pedro García Aguado en "El Show de Bertín".

Este viernes,"El Show de Bertín"recibe a un invitado de altura: Pedro García Aguado, campeón olímpico de waterpolo, que comienza una nueva etapa profesional en Canal Sur Televisión. El deportista y nuevo rostro de la cadena será el gran protagonista de una noche en la que habrá confesiones, emoción, humor y muchas sorpresas. 

 

Pedro García Aguado compartirá con Bertín Osborne una entrevista memorable en la que repasará algunos de los momentos más importantes de su vida y hablará, con total sinceridad, de cómo consiguió superar sus adicciones gracias, entre otras cosas, al apoyo y al empuje de su familia. Una charla en la que también participará nuestro colaborador Diego Benjumea, que se abrirá en canal para contar públicamente y por primera vez su propia experiencia con las adicciones. Dos testimonios en primera persona que convertirán el plató en un espacio de conversación, empatía y superación. 

 

Tendremos una celebración muy especial en "El Show de Bertín": el 50 cumpleaños de Susana Saborido, que recibirá varias sorpresas y una visita muy especial que nos permitirá conocer algunos de los secretos mejor guardados de nuestra colaboradora.

Y de la celebración del cumpleaños… ¡directos a los fogones! En ‘Cocina para flojos’, Pedro y Bertín se enfundarán el delantal para enfrentarse a un divertido duelo culinario en el que tendrán que demostrar quién tiene mejor mano entre los fogones. Una nueva receta, mucho humor y dos cocineros dispuestos a demostrar que también pueden subirse al podio de la cocina. 

 

Pedro García Aguado también tendrá que demostrar que sus habilidades no se limitan al waterpolo. En la nueva sección ‘Quiz de las Olimpiadas Humanoides’, el campeón olímpico y nuestros colaboradores se enfrentarán a un reto en el que la intuición será su principal arma. Un juego que promete muchas risas y que pondrá a prueba cuánto de ‘humanoide’ tienen nuestros protagonistas. 

 

Una noche en la que conoceremos mejor al Pedro García Aguado más personal y divertido y en la que, además, podremos descubrir algunas pinceladas de su nuevo proyecto en Canal Sur. Porque el próximo lunes 28 de septiembre, se pondrá al frente de "Andalucía 360", un nuevo espacio en el que recorrerá Andalucía para acercarnos historias reales protagonizadas por andaluces.

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