BLOC CULTURAL,

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jueves, 25 de diciembre de 2025

Tierra de sabores - Cocinamos - Cacerola de tomate, queso y huevos ,. / Un trío en la cocina - Bizcochadas de naranja y tarta de turrón ,. / Documentos TV - Los últimos días de Angiolillo, el asesino sereno de Cánovas del Castillo ,. / Obélix y Astérix - Cine Santiago Segura no da crédito tras lo que le ha pasado usando ChatGPT: "Parece broma",.

 

TITULO:  Tierra de sabores  - Cacerola de tomate, queso y huevos ,.

Cocinamos - Cacerola de tomate, queso y huevos,.

  Edición especial de Navidad de Cómetelo, con cacerola de tomate, queso y  huevos, en la mañana de Canal Sur

foto - Cacerola de tomate, queso y huevos,.

El Ejido, en la provincia de Almería, para conocer de primera mano el cultivo, las propiedades y la recolección del tomate rosa, uno de los productos más representativos de la zona.

Pensando en el menú de Navidad, el programa propone dos elaboraciones sencillas y llenas de sabor. Por un lado, una cacerola de tomates, preparada con sofrito de cebolla, pimiento y ajo, tomates frescos, queso rallado y huevos cuajados al punto, una receta reconfortante y perfecta para compartir.

El toque dulce llega con unas cookies de chocolate, suaves por dentro y crujientes por fuera, elaboradas con mantequilla, pepitas de chocolate y vainilla, ideales para poner el broche final a una comida familiar.

Dos propuestas fáciles, deliciosas y pensadas para disfrutar en familia en un día tan especial.

TITULO : Un trío en la cocina - Bizcochadas de naranja y tarta de turrón,. 

Un trío en la cocina - Bizcochadas de naranja y tarta de turrón, fotos,.

 

 Bizcochadas de naranja y tarta de turrón,.

 

 Bizcochadas de naranja y tarta de turrón, protagonistas en Cómetelo

 

 Pan de Cádiz, un dulce navideño similar al mazapán que ha traspasado fronteras y que hoy forma parte del patrimonio gastronómico andaluz. Un producto emblemático cuya receta y tradición se mantienen vivas generación tras generación.

 

 Un trío en la cocina con Gonzalo, Julius y Nicola | El próximo lunes  vuelven Julius, Nicola y Gonzalo con nuevo programa. Estarán los tres  juntos en Un trío en la cocina... |

Como cada viernes, los postres cobran especial protagonismo en el programa, que presenta dos propuestas ideales para estas fechas. Por un lado, las Bizcochadas de Naranja, pequeñas piezas aromáticas elaboradas con sémola, limón, yogur y mermelada de naranja, perfectas para acompañar el café o la merienda.

La segunda receta es una Tarta de Turrón, un postre cremoso y festivo, con una base crujiente de galleta y almendra, pensado para poner el broche final a cualquier comida o celebración navideña. Con estas elaboraciones, el programa vuelve a apostar por una cocina sencilla, sabrosa y ligada a la tradición andaluza.

 

TITULO:  Documentos TV - Los últimos días de Angiolillo, el asesino sereno de Cánovas del Castillo,.

 

Martes -  30 - Diciembre  a las 00:00 horas en La 2,fotos.

Los últimos días de Angiolillo, el asesino sereno de Cánovas del Castillo,.

El 8 de agosto de 1897, en el balneario de Santa Águeda, un anarquista italiano de 26 años asesinó de tres disparos al presidente. Ni siquiera intentó huir, dejó que lo detuvieran y condenaran a muerte por garrote vil, alegando que había actuado por venganza por la detención de cuatrocientos anarquistas tras el atentado en la procesión del Corpus en Barcelona,.

 Los últimos días de Angiolillo, el asesino sereno de Cánovas del Castillo

El 8 de agosto de 1897, en el balneario de Santa Águeda (Guipúzcoa), el anarquista italiano Michele Angiolillo asesinó de tres disparos al presidente del Consejo de Ministros, Antonio Cánovas del Castillo. El magnicidio, ejecutado con precisión y convicción política, provocó una sacudida inmediata en la política española: el general Valeriano Weyler fue relevado como capitán general de Cuba por Práxedes Mateo-Sagasta, el sucesor como jefe de Gobierno, truncando sus planes de una victoria rápida en la guerra de independencia que se libraba en la isla.

La ejecución de Angiolillo, mediante garrote vil en la cárcel de Vergara, cerró un capítulo sangriento de la historia política española y se convirtió en símbolo de un método de ejecución que marcaría profundamente la memoria colectiva. Nacido en Foggia (Italia), en 1871, tipógrafo de oficio, el homicida se había vinculado desde joven al anarquismo. Tras participar en las protestas contra el Gobierno de Francesco Crispi, huyó a Marsella. A mediados de la década de 1890, viajó a Barcelona y se instaló en el barrio de Francia Chica, en la zona de Poble Sec. Allí colaboró en la revista 'Ciencia Social' y fue vigilado por la Policía. Su actividad en la Ciudad Condal lo vinculó directamente con el ambiente anarquista catalán y con la represión de Montjuïc.

Con toda aquella experiencia adquirida en Barcelona, se trasladó a Londres, donde entró en contacto con círculos revolucionarios internacionales y se consolidó como militante anarquista. En la capital británica, se relacionó con un montón de exiliados procedentes de distintos países. Su periplo, sin embargo, no acabó ahí. A finales de julio de 1897 se mudó una vez más, esta vez a París, donde se reunió con Ramón Emeterio Betances, un militante puertorriqueño que trabajaba como representante de los independentistas caribeños en Europa.

Este médico y revolucionario, considerado el padre del movimiento de la libertad puertorriqueña, fue quien lo disuadió de atentar contra el joven Alfonso XIII y Reina Regente, María Cristina de Habsburgo-Lorena, que ya había planeado con anterioridad, víctima de su obsesión por llevar la revolución anarquista hasta sus últimas consecuencias. Eso, sin embargo, no le hizo abandonar el camino de la violencia y orientó su objetivo hacia nada menos que Antonio Cánovas del Castillo, el presidente del Consejo de Ministro, a lo que es lo mismo, el presidente del Gobierno en aquellos años finales del siglo XIX.

Imagen principal - Arriba: fotografía de Angiolillo en Vergara, segundos antes de que fuera ejecutado con el garrote vil. Abajo a la izquierda: el arma con el que cometió el crimen. Abajo a la derecha: retrato del asesino publicado en 'Blanco y Negro' el 21 de agosto de 1897
 

Para poner en marcha su plan se marchó a Madrid y contactó con José Nakens, el periodista republicano cuya vida profesional estuvo vinculada al semanario satírico 'El Motín' y que, años después, recibiría ayuda económica de figuras tan importantes como Gregorio Marañón, Ramón Pérez de Ayala y Luis Araquistáin. Angiolillo, bajo el nombre falso de Emilio Rinaldini, obtuvo el dinero que le permitió viajar al País Vasco y alojarse en el balneario de Santa Águeda, al que acudía habitualmente Cánovas del Castillo. Nakens admitió después que el asesino le insinuó su propósito, pero que no lo tomó en serio.

Imagen secundaria 1 - Arriba: fotografía de Angiolillo en Vergara, segundos antes de que fuera ejecutado con el garrote vil. Abajo a la izquierda: el arma con el que cometió el crimen. Abajo a la derecha: retrato del asesino publicado en 'Blanco y Negro' el 21 de agosto de 1897
 
Arriba: fotografía de Angiolillo en Vergara, segundos antes de que fuera ejecutado con el garrote vil. Abajo a la izquierda: el arma con el que cometió el crimen. Abajo a la derecha: retrato del asesino publicado en 'Blanco y Negro' el 21 de agosto de 1897 Archivo Real y General de Navarra ,.
 
Imagen secundaria 2 - Arriba: fotografía de Angiolillo en Vergara, segundos antes de que fuera ejecutado con el garrote vil. Abajo a la izquierda: el arma con el que cometió el crimen. Abajo a la derecha: retrato del asesino publicado en 'Blanco y Negro' el 21 de agosto de 1897

El magnicidio

En la tarde del 8 de agosto de 1897, el presidente descansaba en el jardín del balneario junto a su esposa. Angiolillo se acercó haciéndose pasar por periodista y le disparó tres veces: dos balas al cuerpo y una a la cabeza. Cánovas del Castillo cayó mortalmente herido mientras su esposa pedía auxilio. El homicida ni siquiera intentó huir. Fue detenido de inmediato y confesó el crimen, que justificó como una venganza por lo sucedido en Montjuïc apenas un mes antes: un atentado terrorista contra la procesión del Corpus que provocó 12 muertos y la represión posterior del Gobierno en la que fueron detenidos unos cuatrocientos militantes anarquistas.

La prensa

«La bala entró por el pecho y salió por la espalda. El tercer disparo lo hizo encontrándose el señor Cánovas en el suelo»

La revista de 'La hormiga de Oro' lo contó con sorprendente minuciosidad: «Al primer disparo siguieron otros dos, que hicieron también blanco. Por efecto del primer balazo, el presidente se incorporó, yendo a caer a tres metros de distancia. Al incorporarse el señor Cánovas, hizo el asesino otro disparo. La bala entró por el pecho y salió por la espalda. El tercer disparo lo hizo el asesino encontrándose el señor Cánovas en el suelo. Esta última bala entró por la espalda». Y el diario 'La Época' añadió: «El asesino, que sin duda le estaba espiando, se acercó y, apoyándose en la puerta para apuntar mejor, le disparó a quemarropa».

Con la muerte del presidente del Gobierno, la Restauración perdió a su arquitecto y se abrió una grieta en el sistema político del fin de siglo. Angiolillo, por su parte, fue conducido a la cárcel de Vergara y sometido a un juicio rápido. Apenas duró unas horas. La sala estaba abarrotada cuando el acusado entró escoltado, erguido y sereno. Escuchó los cargos sin negar nada, los confesó con firmeza, alegando que lo hizo como venganza. Sus palabras fueron más un manifiesto político que una defensa por el magnicidio. El tribunal lo declaró culpable y dictó la pena máxima: muerte en garrote vil. La sentencia se ejecutó el 20 de agosto de aquel año, apenas 12 días después del crimen.

El verdugo

El encargado de la ejecución fue el burgalés Gregorio Mayoral Sendino, reputado por su destreza y discreción, que poco después sería conocido como «el abuelo» por su largo historial de presos a los que quitó la vida a lo largo de su carrera: un total de 47, incluido el asesino de Cánovas. A las once de la mañana, este ascendió los peldaños del cadalso improvisado en el patio de la cárcel. Allí esperaba Angiolillo, a sus 26 años, pálido pero firme. El verdugo ajustó el collar metálico y accionó el mecanismo. Después cubrió el rostro del ejecutado con un paño negro y descendió con calma. El acto, ejecutado con fría eficiencia, simbolizó el ocaso de una era.

Poco antes de morir, Angiolillo gritó «¡germinal!», evocando el mes revolucionario del calendario republicano francés y el renacer de la lucha obrera. Su gesto, tranquilo y desafiante, quedó grabado como símbolo de la violencia política de fin de siglo. Ello se debió, en parte, a que su ejecución fue fotografiada y reproducida en la prensa, un hecho excepcional en la historia penal española. Las imágenes muestran el cadalso improvisado, la silla de madera, el mecanismo del garrote y el rostro sereno del condenado. Recorrer estos escenarios es enfrentarse a un eco de la violencia política que atravesó la Restauración.

No obstante, fue la última ejecución con garrote vil realizada en público, aunque el instrumento siguió vigente hasta un año antes de la dictadura de Franco. En concreto, los dos últimos reos en sufrirlo, el 2 de marzo de 1974, fueron el también anarquista Salvador Puig Antich, condenado por la muerte de un policía en un tiroteo en un proceso irregular que lo convirtió en un símbolo de la represión franquista; y Georg Michael Welzel, ciudadano alemán conocido como 'Heinz Chez', acusado de matar a un guardia civil en Tarragona. Su ejecución simultánea fue interpretada como un intento de despolitizar el caso del primero. Según contó ABC el día de su ejecución: «No se ha recibido comunicación alguna del exterior interesándose por su cuerpo».

Con ellos se cerraba un ciclo de violencia institucional. Aunque la pena de muerte quedó suspendida en la práctica en 1978, el garrote vil no desapareció del Código Penal hasta 1983, cuando España abolió definitivamente este método de ejecución.

 
Retrato a lápiz de Cánovas del Castillo, realizado en 1897 ,.

Las huellas de Angiolillo

Hoy es posible recorrer algunos de los escenarios vinculados a los últimos días del célebre anarquista en Vergara. Aunque no hay un tour como tal, se puede visitar la celda donde permaneció «en capilla», situada en el antiguo edificio del juzgado de Vergara, hoy reconvertido en un gaztetxe. Continuar hasta el lugar de la ejecución, el mismo en el que se instaló el garrote vil. El espacio se conserva en un patio exterior del mismo edificio, protegido por una verja alta. Allí se ha colocado una placa en euskera que recuerda el acontecimiento. Y puede dirigirse también al cementerio de la localidad, donde los restos de Angiolillo fueron enterrados en una fosa común. Cada 20 de agosto, una ofrenda floral aparece en el exterior de su muro como homenaje al anarquista y para recordarnos que la memoria no se extingue: que el crimen y su castigo siguen dialogando con el presente.

El crimen de Santa Águeda y la ejecución en Vergara condensan el choque entre el poder y los movimientos revolucionarios en la España de finales del siglo XIX. La figura de Angiolillo encarna la paradoja de un hombre que eligió la violencia como respuesta a la violencia. El revólver con el que cometió el crimen, de hecho, se expone en la actualidad en el Museo de Armería de Álava. Su gesto sereno, su palabra final –«¡germinal!»– y el ritual mecánico del verdugo conforman un relato que trasciende la anécdota: el fin de un hombre y el inicio de una memoria colectiva marcada por la política y la sangre, en el que este instrumento de hierro y madera se convirtió en símbolo de un tiempo en que la justicia se confundía con el espectáculo del castigo.

 

 TITULO: Obélix y Astérix -   Cine   Santiago Segura no da crédito tras lo que le ha pasado usando ChatGPT: "Parece broma",.

 Obélix y Astérix -   Cine   Santiago Segura no da crédito tras lo que le ha pasado usando ChatGPT: "Parece broma"  , fotos,.

Cine - Santiago Segura no da crédito tras lo que le ha pasado usando ChatGPT: "Parece broma",.

El cineasta español relata en la red social X su experiencia con la inteligencia artificial, que le prometía cumplir una tarea sencilla, pero cometía errores constantemente y se disculpaba de forma reiterada,.

Santiago Segura desvela por qué Carlos Herrera no quiso participar en 'Torrente'
 
"no es física cuántica",.

Santiago Segura, reconocido actor y director de cine ganador de tres premios Goya y actualmente inmerso en el rodaje de "Torrente, Presidente", ha sorprendido a sus seguidores al compartir su frustrante experiencia con ChatGPT-5, la última versión del modelo de inteligencia artificial de OpenAI.

A través de la plataforma X, el artista expresó su perplejidad ante el comportamiento impredecible de la herramienta durante una tarea que calificó como simple.

 

 El cómic en RTVE.es - Programa cultural de comics en RTVE Play

 

Obélix y  Astérix,.

El director explicó que la inteligencia artificial pasó todo el día "vacilándome", prometiendo cosas e incluso "jurando" para realizar una maquetación básica de un catálogo, algo que según él "no es física cuántica". Sin embargo, Segura detalló que ChatGPT-5 incumplía sistemáticamente sus promesas, cometía errores en la ejecución y luego se disculpaba profusamente, pidiendo nuevas oportunidades solo para volver a fallar.

Reacciones y experiencias similares

Tras su publicación, varios usuarios respondieron al cineasta confirmando que habían vivido situaciones parecidas en los últimos días con la misma herramienta.

En una respuesta específica a otro usuario, el director amplió su crítica al relatar un ejemplo concreto: la IA le solicitaba su dirección de correo electrónico para enviarle un PDF, pero acto seguido le informaba que no podía enviar archivos a un email, lo que calificó como "demencial".

La popular plataforma de inteligencia artificial, que según datos de Forbes superaba los 800 millones de usuarios semanales en septiembre de 2025, sigue siendo objeto de constante evolución y escrutinio público.

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