TITULO:REVISTA FARMACIA - El vitíligo podría proteger frente al cáncer y la muerte por diversas causas ,.
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El vitíligo podría proteger frente al cáncer y la muerte por diversas causas,.
Nuevas pruebas indican que este trastorno cutáneo puede contribuir a reducir el riesgo de morbilidad y mortalidad,.

El vitíligo es una enfermedad de la piel que va mucho más allá de la estética. Se define como un trastorno autoinmune crónico que se caracteriza por la despigmentación. Es decir: la piel pierde su color y salen manchas blancas. A grandes rasgos, esto se produce a consecuencia de la destrucción de los melanocitos, que son las células encargadas de la producción de melanina, el pigmento responsable de la coloración de la piel.
"No se trata de un problema cosmético", apunta directamente la Academia Española de Dermatología y Venereología en su guía para pacientes con vitíligo. Por el contrario, es "una enfermedad en el pleno sentido de la palabra, que puede ser marcador de otras patologías y que tiene una importante repercusión en la calidad de vida de los pacientes".
De hecho, es una patología autoinmune, relacionada con los linfocitos, que son células del sistema de defensa del organismo. En el vitíligo, lo que sucede es que éstas funcionan de forma errónea y en lugar de proteger, atacan a los melanocitos. Por eso, las personas con vitíligo deben vigilar especialmente sus anticuerpos y las alteraciones de la tiroides, es decir, el hipotiroidismo y el hipertiroidismo.
TITULO: CAFE, COPA Y Documental - La masacre de la nobleza española en la Guerra Civil: de las cunetas al olvido ,.
La masacre de la nobleza española en la Guerra Civil: de las cunetas al olvido,.
Perseguida por los republicanos e ignorada por el primer Franquismo, la aristocracia resultó herida de muerte durante el conflicto fratricida,.
El Marqués de Mochales fue reconocido en las calles de Madrid por un antiguo chófer que le denunció gritando: «Este tiene tres coronas». Fue llevado a la checa de Bellas Artes y asesinado. El Duque de Lerma, vestido con un traje marrón salpicado de pintas blancas, fue detenido el 9 de septiembre del primer año de la guerra por cinco milicianos que incendiaron sus dudas a carcajadas: «¿Qué a dónde te llevamos? ¡A tu casa, hombre, a tu casa!». Su cadáver apareció en una cuneta. Por su parte, Cristóbal Colón y Aguilera, Duque de Veragua, y su cuñado el Marqués de Aguilafuente fueron secuestrados en su palacio madrileño por un tipo apodado El Cojo, que robó su dinero y los obligó a nombrarle heredero universal antes de llevarles a la checa más cercana.
Miseria, heroicidad en algunos casos, picardía y crudeza forman parte de una historia que no se ha abordado de manera profunda, la de los nobles que fueron perseguidos durante la Guerra Civil y nunca han tenido quien los escriba. «Es una asignatura pendiente, pues los mártires sí han tenido defensores por la Iglesia y los políticos por los suyos. Como los nobles estuvieron perseguidos durante el Franquismo, nunca se ha intentado recuperar la figura de las víctimas de la guerra ni luego interesó sacar esta historia en la Transición, donde primó el olvido», explica el historiador Enrique García Hernán, que en su reciente biografía del XVII Duque de Alba esboza parte de ese drama. El aristócrata, cabeza de las grandes casas, no solo vio incendiado el Palacio de Liria y sus tesoros, también perdió a un hermano en Paracuellos por razones que nunca logró entender.
El único estudio serio que se ha dedicado a los aristócratas durante la contienda lo firmó el Marqués de San Juan de Piedras Albas basándose en una historia oral sin acceso a la Causa General. El suyo y un monográfico publicado hace pocos años por Alfonso Bullón de Mendoza en la Universidad San Pablo-CEU dibujan con brocha general el ocaso de un grupo incómodo para ambos bandos. Tanto Azaña, que denunció a los grandes de España por «sostener» al anterior régimen monárquico, como Franco, que los calificaba de «parásitos», coincidían en su aversión hacia un nobleza condenada a la extinción.
A la espera de encontrar más víctimas, Bullón de Mendoza calcula que perecieron 177 titulados (140 de ellos asesinados y 28 cayeron en combate), que suponían alrededor del 10% de toda la nobleza española y la mayor desaparición de un estamento en toda la edad contemporánea. Los aristócratas, aún tambaleantes tras las expropiaciones de tierras de la Segunda República, lo vivieron literalmente como el fin de su mundo, de la civilización misma. «La Diputación de la Grandeza tuvo que poner orden tras el caos donde cada cual se tituló como quería y se usurparon títulos a diestro y siniestro. Hay una gran cantidad de preguntas abiertas. Es de un gran interés científico saber, por ejemplo, si hubo una reacción conjunta como corporación, si se comunicaron entre ellos o si se sintieron abandonados por el Rey», plantea García Hernán.
Las leyes de la república no negaron los títulos de la «desaparecida grandeza», como solían referirse a ellos los políticos de la época, sino su uso en la esfera pública. Cuando estalló la guerra, muchos se vengaron involucrándose en el golpe de Estado, ya fuera luchando en el campo de batalla, aportando dinero o usando sus contactos internacionales en favor del bando nacional; pero otros, igualmente masacrados, no mostraron afiliación alguna o incluso una decena sirvió en el bando republicano. Así lo hizo el Vizconde consorte de Brías, en contra de la opinión de su mujer, o el Marqués de Oroquieta.
Tras el conflicto, Franco mantuvo el vacío legal sobre su posición hasta que, en 1948, optó por reconocer de nuevo los títulos para apaciguar las conspiraciones monárquicas. A lo que no renunció el régimen fue a cargar durante sus discursos contra la imagen tópica de la casta aristocrática como un freno al desarrollo del país y un recurrente nido de conjuras. A diferencia de las matanzas que tienen como protagonistas a religiosos, militares o activistas, los sucesos más oscuros en torno a la aristocracia permanecieron allí, en las sombras.
Tumba de la nobleza
Un ejemplo de la desidia franquista con esta tragedia es lo poco divulgado que fue incluso entre las filas de quien ganó la guerra el suceso del Túnel de Usera, donde falleció buena parte de la aristocracia y las grandes fortunas madrileñas, entre ellos el Marqués de Fontalba y su hijo Pepe Hoces y Cubas; dos hijos del Marqués de Urquijo; el Marqués de Peramán, el Marqués de Fontanar o el decimotercero Marqués de Casa Estrada.
La matanza la idearon los mandos y el comisario político de la 36ª Brigada Mixta, responsables de la defensa de la línea del frente de Usera, para sacar mediante engaños a decenas de refugiados de las embajadas del Madrid republicano. Una manera agresiva de terminar con el uso indiscriminado del asilo diplomático por parte de los madrileños represaliados. «La formación de un gobierno liderado por el socialista Largo Caballero tensó extraordinariamente la situación con las embajadas, pues se mostraron totalmente opuestos a la generosidad del asilo diplomático, al que calificaron de abuso, poniendo todas las trabas posibles», asegura el catedrático Antonio Manuel Moral Roncal, autor de la obra 'Diplomacia, humanitarismo y espionaje en la Guerra Civil española' (2006), que cifra en más de 11.000 personas, muchos de clase media, las que se refugiaron bajo pabellón extranjero en estas embajadas. Los delegados recordaron la labor humanitaria de Alfonso XIII durante la Primera Guerra Mundial y no dudaron en acoger el máximo número de familias posibles.
«Nos han preparado una encerrona y traído a esta casa con otros quince más. Espero nos matarán»
No fue el caso del representante finlandés, que cerró su legación en Madrid y dejó responsable a un pícaro español llamado Francisco Cahero, que en nombre suyo refugió en varios pisos madrileños a entre 400 y 600 personas por una módica cantidad de dinero que luego usaba para que los milicianos hicieran la vista gorda. El arreglo funcionó hasta que la codicia rompió el saco… «Julián Chamizo, el portero del edificio, puso en contacto a refugiados con mandos anarquistas para que les pasaran a la España nacional, los cuales pagaron por su evacuación clandestina y nunca se les volvió a ver, no pasaron al otro lado, por lo que se supone que los anarquistas los asesinaron tras salir de los pisos. Uno de esos falsos lugares donde les decían que iban a pasarles era Usera», relata Moral Roncal.
Entre octubre y noviembre de 1937, refugiados selectos de esta y otras embajadas y escondites fueron llevados al sótano de un pequeño hotel en la calle Alfonso Olivares de Usera, donde fueron torturados, ejecutados y enterrados por agentes comunistas en fosas organizadas con este fin. «Nos han preparado una encerrona y traído a esta casa con otros quince más. Espero nos matarán. Sea la voluntad de Dios», escribió Manuel Toll Messía, Conde de Casalla del Río, con la hebilla de su cinturón en una pared de yeso de este museo de los horrores.
Mejor olvidar
Los forenses identificaron 67 cadáveres en estas fosas, la mayoría muertos a consecuencia de disparos de arma de fuego, si bien algunos de ellos presentaban síntomas de asfixia o de estrangulación. Solo 36 personas pudieron ser identificadas, muchas de sangre noble, por sus familiares e inhumados en lo que hoy es una cripta de los sótanos del colegio Nuestra Señora de la Providencia sobre cuyo techo juegan los niños al balón.
«No hemos tenido nunca un particular interés en ir allí. Los restos de mi abuelo están enterrados en Torrelaguna, que era donde tenía su casa y donde le trasladaron desde Usera. Mi padre perdió a su padre con siete años y mi abuela quedó viuda con cuatro hijos y una posguerra muy dura por delante, pero son circunstancias con las que hay que vivir en la cabeza», afirma Luis San Gil Cabanas, nieto del Marqués de Peramán, cuya familia nunca pudo esclarecer las razones por las que mataron a su ancestro: «A mi abuelo lo engañó alguien que conocía y le llevó un taxi hacia Usera para asesinarlo. No tenía ninguna significación política. Era ingeniero de caminos y tenía un perfil monárquico, digamos, sin estridencias». Como a él, a la gran mayoría no los mataron por su condición de aristócratas sino por su ideología monárquica o simplemente para quedarse con sus objetos de valor.
Para familias que viven de ensalzar la memoria de sus antepasados, ocupados en grandes empresas medievales, no es tarea grata hablar de cunetas y esqueletos. «Siento que es un tema al que no se le ha dado casi peso en ochenta años. Fue algo tan traumático que generó un silencio en toda esa generación de nuestros padres, que no querían hablar porque preferían estar tranquilos y pasar página. Mi madre y mi tía consiguieron escapar de Madrid, pero a mi abuelo y un primo les devolvieron a la retaguardia donde se refugiaron en embajadas y finalmente se les perdió el rastro. No fue hasta que terminó la guerra cuando ellas supieron lo que había ocurrido», narra Javier Cobián Cubas, nieto del Marqués de Fontalba fallecido en Usera.
Sin levantar mucho polvo ni hacer ruido, los familiares reclamaron que se investigara lo sucedido, pero como todo lo contenido en la Causa General las pesquisas se centraron más en el ajuste de cuentas que en la búsqueda de la verdad. «La Causa General franquista fue juez y parte, de modo que como fuente histórica es, también en este horrible caso del Túnel de Usera, sesgada y deficiente», defiende el investigador Rafael Torres, autor de la importante obra 'Desaparecidos de la Guerra de España (1936–¿?)'. El episodio fue guardado con llave en la memoria.
TITULO: El escarabajo verde - El ahora o nunca para la energía eólica marina en España,.
El ahora o nunca para la energía eólica marina en España,.
La aprobación a lo largo del año de la primera subasta debería ser el punto de partida para sacar al fin partido al 'know how' de nuestras empresas en una tecnología clave para la descarbonización,.
El viento empieza a soplar a favor de la eólica marina en España. Esta energía renovable goza de una amplia experiencia en Europa, donde ya hay 37 gigavatios (GW) instalados, pero en nuestro país ha acumulado retrasos que explican que a día de hoy no haya ni un solo molino comercial en funcionamiento, tan solo dispositivos en pruebas. Una situación un poco más cerca de cambiar, ya que el Ministerio para la Transición Ecológica prevé que a lo largo de 2026 se convoque la primera subasta, el mecanismo que dará el pistoletazo de salida a una tecnología decisiva para avanzar en la descarbonización y que generará enormes oportunidades, teniendo en cuenta que la industria española está ya preparada, puesto que nuestras empresas participan desde hace años en ambiciosos proyectos de parques alrededor del mundo.
El Gobierno estableció en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec) el compromiso de alcanzar los 3 GW en 2030, algo casi imposible ante la demora que arrastra España. Algunos expertos estiman que, desde que se adjudique la subasta, transcurrirían de siete a nueve años hasta que viéramos en nuestras costas aerogeneradores comerciales, mientras que desde el Ministerio hablan de entre 42 y 60 meses. Entre tanto, son otros los que han tomado la delantera. El liderazgo corresponde a China, con el 49% de los 79,43 GW de potencia instalada en eólica offshore, seguida de Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Dinamarca y Bélgica.
De lo que sí puede presumir España es de contar con un sólido ecosistema empresarial. «Iberdrola, Ocean Winds, Repsol, Naturgy o Cobra se han hecho expertos, construyendo proyectos en el norte de Europa y América, por lo que estamos muy bien capacitados», destaca José Luis Morán, director del Máster en Aprovechamiento de las Energías Renovables Marinas de la UPM. Nombres a los que se suman compañías como Saitec, Sener, BlueNewable, Seaplace o X1 WIND, encargadas de la fabricación de aerogeneradores. «Tenemos todo el entramado de promotores y tecnólogos tanto para seguir desarrollando en el mundo como para realizar proyectos en España», resume.
Estos megaproyectos, que implican ingentes inversiones, requieren mucha construcción local. «Uno de los condicionantes es encontrar algún astillero o puerto relativamente cercano a donde vaya a estar la instalación para hacer todo lo que se pueda en el propio puerto, lo que dinamiza industrias de alto valor añadido», explica. Un ejemplo es Navantia, que en la rama civil tiene una gran carga de trabajo gracias a la construcción de plataformas para eólica offshore.
Nuestro país presenta una particularidad: a diferencia de la mayoría de instalaciones actuales, que son de cimentación fija, es decir, estructuras montadas sobre el suelo marino, las costas de España son profundas y requieren una tecnología flotante que no está tan madura pero que tiene igualmente un gran potencial para impulsar el desarrollo industrial del país.
Mucho en juego
La expectación es máxima por todo lo que hay en juego. Juan de Dios López, director técnico de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), asegura que España dispone del 75% de la cadena industrial necesaria -ingeniería, construcción naval, fabricación, logística y operación de parques- en eólica marina y las exportaciones superan los 500 millones de euros anuales. Además, lidera el desarrollo tecnológico mundial de eólica flotante: 11 de las 13 plataformas instaladas en el mundo y 14 de los 60 prototipos globales son de diseño español. «Esta tipología aún necesita escalar y bajar costes, por lo que es importante subirse al tren para que cuando sea el vector dominante (el 70% del recurso eólico está en zonas en las que lo único posible es la flotante), las empresas españolas puedan competir de manera rápida», señala. Por otro lado, la eólica offshore presenta un perfil de generación más estable, por lo que, en combinación con sistemas de almacenamiento de larga duración, proporciona estabilidad al sistema eléctrico.
En un escenario global tensionado, López reivindica el carácter autóctono de la eólica marina como garante de autonomía: «Los últimos acontecimientos geopolíticos han demostrado que producir nuestra propia energía no es una cuestión puramente técnica o energética, sino de soberanía». Cabe recordar que durante la Cumbre del Mar del Norte celebrada en enero, nueve países europeos sellaron un acuerdo para acelerar de forma coordinada el despliegue de esta tecnología con el objetivo de reforzar la seguridad energética y la competitividad del continente en las próximas décadas.
Avances pendientes
En España, queda todavía un largo camino por recorrer. El Consejo de Ministros aprobó en 2023 los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM), dentro de los cuales se identificaron 19 Zonas de Alto Potencial (ZAPER) para la instalación de aerogeneradores marinos con 5.000 kilómetros cuadrados de superficie, el 0,46% de las aguas territoriales.
En septiembre de 2024 vio luz verde el Real Decreto 962/24, por el que se regula la producción de energía eléctrica a partir de parques eólicos marinos, que prevé la celebración de concursos para otorgar la retribución, el derecho de acceso a la red y el uso demanial de las aguas territoriales. «Además de criterios económicos y técnicos, hasta un 30% de la ponderación responderá a aspectos como la ocupación de espacio, la minimización del impacto ambiental, la creación de empleo e industria local o el apoyo a sectores económicos como la pesca», detallan desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Un año y cinco meses después, el pasado 4 de febrero, se lanzó la consulta pública previa para la elaboración de la orden ministerial con las bases reguladoras del primer concurso de eólica marina, que finalizó el día 24. El departamento que dirige Sara Aagesen está estudiando las aportaciones recibidas mediante la consulta y «próximamente» iniciará la audiencia pública de la propuesta normativa, al objeto de recabar alegaciones.
Los promotores solo podrán construir los parques eólicos tras resultar adjudicatarios de algún concurso, pero están avanzando en su diseño. Algunos han solicitado al Ministerio el Alcance del Estudio de Impacto Ambiental, una herramienta que no implica ningún compromiso por parte del promotor o la Administración, pero que facilitará elaborar dicho estudio. En la actualidad hay unas 50 solicitudes de determinación de alcance de proyectos de eólica marina en nuestro país, aunque algunos se solapan porque están planteados en el mismo emplazamiento.
Planificación a largo plazo
Manuel Fernández, director de desarrollo de negocio de Ocean Winds para España, cree que el calendario es un elemento crítico. «La industria reclama visibilidad más allá del primer concurso y una planificación que abarque el periodo 2027-2030. Sin una hoja de ruta clara resulta difícil movilizar inversión, cerrar acuerdos industriales y dimensionar capacidades en puertos, astilleros y proveedores», ahonda. Asimismo, incide en que el mecanismo de apoyo económico a los proyectos, es decir, la tarifa de compra de la electricidad producida «debería contar con un sistema de indexación que mitigue los riesgos relacionados con la inflación y el precio de las materias primas». Esta indexación, prosigue, también permitirá que las ofertas presentadas por los participantes en los concursos sean más competitivas.
El director técnico de la Asociación Empresarial Eólica comparte estos extremos y, de cara a la primera subasta, aboga por proyectos de escala media para aumentar el tamaño a medida que se vaya ganando conocimiento sobre cómo optimizar el valor que aportan al entorno. «Francia está realizando subastas escalonadas, con lo que evita adjudicar de golpe toda la capacidad disponible en un nodo», comenta. También introduce el concepto de complementariedad de zonas: «Si se subasta, por ejemplo, una capacidad de 500 MW, a lo mejor merece la pena subastar dos parques de 250 MW. Cuando el recurso eólico baja en un sitio puede subir en otro y a nivel global aportan una energía más constante».
Por su parte, José Luis Morán, de la UPM, cree que, además de certidumbre regulatoria, hará falta reforzar la infraestructura de red eléctrica. «Los promotores podrían hacerse cargo de la conexión entre la planta offshore y la subestación en tierra, como ocurre en algunos países, pero hablamos de proyectos que pueden tener 0,5 o 1GW y garantizar la capacidad para evacuar esa cantidad de electricidad corresponde a Red Eléctrica junto con el Gobierno.
Para APPA Marina, la primera convocatoria debe priorizar zonas con base industrial existente -o con capacidad inmediata de crecimiento-, infraestructura portuaria y logística adecuada, y una capacidad de evacuación razonable. La asociación también considera clave el compromiso político regional y unas condiciones administrativas y técnicas que permitan una tramitación ágil y efectiva, evitando que la subasta derive en adjudicaciones que después no se materialicen. En este sentido, advierte del riesgo de una dependencia excesiva de consorcios frágiles o estructuras empresariales sin suficiente solidez financiera o industrial en una tecnología que requiere planificación, músculo inversor y una cadena de suministro coordinada.
Manuel Fernández, de Ocean Winds, coincide en que «la administración debe asegurarse de que la empresa seleccionada tenga suficiente capacidad y compromiso para que el proyecto se convierta en una realidad tangible». Sobre el papel, dice, «todo puede parecer viable, pero las oportunidades en la eólica marina flotante serán limitadas y los riesgos muy altos». Destaca como prioritario que la primera subasta se convoque en 2026, con un proyecto inicial de alrededor de 200 MW en Gran Canaria. «Este arranque -afirma- permitiría poner a prueba el esquema regulatorio, movilizar a la cadena de suministro y consolidar la confianza del mercado».
El archipiélago sigue muy de cerca los avances de la subasta y el Gobierno ha pedido que el área canaria no compita con otras demarcaciones marinas. Elba Bueno, gerente del Clúster Marítimo de Canarias y secretaria general de la Federación Canaria de Empresas Portuarias, es partidaria de una subasta independiente. «Podemos ser un punto de testeo a nivel nacional. El elevado coste de la energía en las islas y la urgencia de aumentar las renovables en nuestro mix energético lo justifican», dice. Y no solo eso. Canarias ha hecho los deberes. «Todos los agentes involucrados en el sector estamos alineados para convertir a las islas en la punta de lanza a nivel nacional», subraya. La central hidroeléctrica reversible Chira-Soria servirá como una 'batería gigante'. Cuando sople mucho viento en el mar, la energía sobrante se usará para bombear agua, estabilizando el sistema eléctrico insular. La región cuenta, además, con la Plataforma Oceánica de Canarias (Plocan), donde se han llevado a cabo numerosos pilotos. Entre ellos, W2Power, de la malagueña EnerOcean, que ha evolucionado hacia un proyecto multipropósito que combina la eólica con la acuicultura offshore.
Impacto positivo
Una tendencia en boga es que estas infraestructuras tengan un impacto positivo en el entorno. Es lo que pretende el modelo experimental Demosath, de la empresa vizcaína Saitec, que arrancó su operación en las costas de Armintza en septiembre de 2023 y desde entonces se encuentra vertiendo electricidad a la red española. «La respuesta de nuestra tecnología SATH a las exigentes condiciones del Mar Cantábrico ha sido muy buena, superando olas con una altura superior de los 13 metros y ráfagas de viento de más de 100 km/h», resaltan. Su aerogenerador es también un laboratorio vivo para iniciativas relacionadas con la biodiversidad, el cuidado del medio marino y sus especies. El proyecto Aquasath, por ejemplo, se centra en aprovechar la potencial oportunidad de fomentar especies de moluscos y algas para ver su capacidad de crecimiento y reproducción. Otro botón de muestra es el componente SRU, realizado a partir de palas de aerogeneradores reutilizadas. Su superficie se cubre con fragmentos de conchas de moluscos que proporcionan un sustrato natural, así como huecos para la colonización por diferentes organismos y ya han observado la presencia de bogavante.
Una apuesta decidida por la vanguardia tecnológica que permitirá a España revalidar su fortaleza cuando la eólica marina logre, por fin, su despliegue comercial.
TITULO: Días de cine clásico - Cine - Con él llegó el escándalo , Miercoles -22 , 29 - Julio,.
Este Miercoles - 22 , 29 - Julio a las 22:00 en La 2 TVE , foto,.
Reparto ,.Robert Mitchum, Eleanor Parker, George Peppard, Everet Sloane, George Hamilton,.
El capitán Wade Hunnicutt es el propietario de un extenso terreno al sur de los Estados Unidos. Es rico y todos le profesan respeto. Todos, excepto su mujer, Hannah, que cuida del hijo que tienen en común, Theron. Ambos están atrapados en un matrimonio sin amor. Para herir a su esposa, Wade despegará a su hijo Theron de la influencia de su madre contando con la ayuda de Rafe Copley.
TITULO : Un país para escucharlo - Jordi Savall: “Basta con leer el ‘Quijote’ para darse cuenta de que en España la música está por todas partes”,.
Este martes – 28 - Julio a las 23:00 por la 2 , foto,.
Jordi Savall: “Basta con leer el ‘Quijote’ para darse cuenta de que en España la música está por todas partes”,.
El director de orquesta y leyenda de la música antigua debuta, a sus 84 años, al frente de la Filarmónica de Berlín, que le rinde homenaje en tres conciertos y de la que envidia “el apoyo que recibe de su país”

Hay casualidades decisivas y errores que no lo son tanto. La casualidad fue que en 1959 un adolescente Jordi Savall (Igualada, Barcelona, 84 años) encontrara entre los estantes de la Casa Beethoven de La Rambla una suite para violonchelo ,.
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