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jueves, 14 de mayo de 2026

España Directo -Economía - El apagón deja un año de choques entre Gobierno, REE, la CNMC y las eléctricas ,. / Mi casa es la vuestra - Paco Guarido, el alcalde de Zamora ,. Viernes - 15 , 22 - Mayo ,. / Detrás del muro - PÁGINA DOS - Jesús Palacios ,. Martes - 19 , 26 - Mayo ,. / Cartas de amor - Los amores contrariados ,.

 TITULO: España Directo - Economía - El apagón deja un año de choques entre Gobierno, REE, la CNMC y las eléctricas,.

El apagón deja un año de choques entre Gobierno, REE, la CNMC y las eléctricas,.

El histórico incidente ha tensado las relaciones en el ya de por sí conflictivo sector eléctrico: todos acusan a los demás y ninguno asume responsabilidades. Nadie ha pagado indemnizaciones y los consumidores sufren una factura más cara

 
foto - Imagen de una reunión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez con las principales compañías eléctricas tras el apagón del 28 de abril.Borja Puig de la Bellacasa ,.

El apagón del 28 de abril de 2025 ha provocado múltiples choques y enfrentamientos entre los principales líderes del sector eléctrico a lo largo de este primer año que está a punto de cumplirse. Las responsabilidades económicas,.

Antes incluso de que la CNMC abriese fuego a discreción con más de medio centenar de expedientes sancionadores relacionados (o no) con el gran apagón, las empresas afectadas empezaron a armar sus defensas. Las eléctricas privadas han tratado para ello de obtener información que hasta ahora solo obra en poder de Red Eléctrica y de los investigadores oficiales del incidente, entre los que se encuentra la CNMC.

La empresa que preside Beatriz Corredor lleva meses peleando, por la vía administrativa y por la judicial, para ocultar miles de audios y correos electrónicos. Ahora, el supervisor también ha cerrado la puerta a difundir más información de la estrictamente necesaria.

El Consejo de la CNMC ha rechazado recientemente una petición de información, amparada en la Ley de Transparencia, que pretendía acceder a ciertos documentos relativos al corte de suministro eléctrico del 28 de abril de 2025. La solicitud, que llegó al buzón del organismo el pasado febrero, fue cursada por Endesa, según fuentes conocedoras.

La compañía reclamó información relativa al expediente informativo seguido por la CNMC, en concreto, datos sobre estado de las actuaciones y requerimientos enviados a las empresas. El supervisor que inadmitió la petición el pasado 24 de abril, argumenta que no puede dar acceso a expedientes no concluidos, porque "la información contenida en los mismos puede afectar a intereses comerciales de las empresas y a aspectos relativos a la seguridad de las instalaciones".

Además, la compañía pidió acceder a informes, documentos internos y comunicaciones institucionales de la CNMC con el Ministerio para la Transición Ecológica, con Red Eléctrica y con Entso-e, la asociación de empresas de redes de transporte (incluido el operador español) que ha liderado la investigación europea del cero eléctrico.

También a esta segunda parte ha dado un portazo la Comisión, pues asegura que no es información que formalmente se incluya en los expedientes, sino que se trata de elementos que forman parte del proceso interno de toma de decisiones del supervisor.

Lo cierto es que la ola de expedientes ha soliviantado a todo el sector. Las grandes eléctricas denuncian que muchos de los fallos a los que alude la CNMC se extienden hasta dos años antes del cero eléctrico y no están directamente vinculados al apagón. Por su parte, Red Eléctrica atacó ayer públicamente a la Comisión, acusándola de no tener pruebas y de estar inmersa en un "conflicto de interés".

La CNMC ha recibido estos días las alegaciones de las empresas señaladas en los expedientes. En el supervisor preocupa la solidez de algunos de estos procedimientos.

La mayoría de los datos que sustentan, por ejemplo, los exedientes que se refieren a fallos del control de tensión proceden de la propia Red Eléctrica, abiertamente enfrentada a las empresas señaladas por este motivo. Otros fueron declarados confidenciales por Entso-e, el panel de expertos europeo. Es decir, en el momento de la incoación, la CNMC no había podido ver algunos datos originales, sino una versión digerida por Entso.

TITULO: Mi casa es la vuestra - Paco Guarido, el alcalde de Zamora ,. Viernes -  15 , 22 - Mayo  ,.

Viernes - 15 , 22 - Mayo   a las 22.00, en Telecinco, foto,.

 

 Paco Guarido, el alcalde de Zamora,.

 

 

El paso a un lado de Paco Guarido, el alcalde de Izquierda Unida de Zamora que mantuvo su sueldo de conserje escolar,.

El regidor comunista, en el gobierno desde 2015, se aparta con el respeto de la ciudad y de la oposición,.

 
El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, en su despacho este 8 de mayo.

La única incongruencia del despacho de Paco Guarido, alcalde de Zamora por Izquierda Unida ,.

 El bar La Esquina de Zamora parece un museo de excepciones: allí se pueden tomar unas cañas y picotear unos montados sin levantar las cejas al ver la cuenta, y uno puede encontrarse al único alcalde de Izquierda Unida (IU) en una capital de provincia. Francisco Guarido recarga, con cerveza, las energías. El ajetreado ritmo político que llevaba ha sido revalidado con la confianza social: ganó de largo las elecciones, aunque en esta ocasión sin mayoría absoluta. 

 

TITULO: Detrás del muro - PÁGINA DOS - Jesús Palacios ,.  


PÁGINA DOS - Jesús Palacios,.

 

Martes - 19 , 26 - Mayo   a las 22:00, en La2, foto,.

 

 Jesús Palacios,.

 

 

 

 Juan Carlos I. La construcción de un rey (1938-1981): Un análisis profundo  de su papel en la Transición democrática de España** | Todoliteratura

Jesús Palacios: autor de "Juan Carlos I. La construcción de un rey (1938-1981)"La Transición no fue modélica, fue improvisada",.

En su libro "Juan Carlos I. La construcción de un Rey", el escritor defiende que el padre de Felipe VI traicionó a todos y a todo,.

En el cincuenta aniversario de la reinstauración de la Monarquía de los borbones en España, el hispanista Stanley G. Payne y el historiador Jesús Palacios publican "Juan Carlos I. La construcción de un Rey" (La Esfera de los Libros), una revisión de los primeros años de reinado y el 23-F. Hablamos con Palacios largo y tendido sobre el padre de Felipe VI, su personalidad y las carencias que han atravesado su biografía.

¿Cuál es su tesis central sobre el papel del Rey en el 23-F?

Que estuvo plenamente en el 23 de febrero. Sin el concurso del Rey, junto con la clase política, jamás hubiera existido. Especialmente el Partido Socialista, que apoyó la idea de un gobierno de concentración presidido por el general José Armada. Toda la nomenclatura del sistema estaba en la necesidad de hacer una corrección del sistema. Se pretendía corregir errores cometidos desde el inicio de la Transición. En esto Juan Carlos dio el beneplácito.

 

Para entenderlo hay que ver cómo se relaciona con el poder desde el inicio. Con Carlos Arias Navarro jamás se entendió. Arias fue designado por Franco tras el magnicidio de Carrero Blanco. Juan Carlos lo mantiene un tiempo para evitar sobresaltos tras ser coronado, pero después conspira contra él.

¿Cómo evoluciona la relación del Rey con Suárez hasta el 23-F?

Hay una sinergia fuerte entre Adolfo Suárez y el Rey desde julio de 1976 hasta inmediatamente después de las elecciones de marzo de 1979. A partir de ahí el Rey, como había hecho con Arias, empieza a conspirar contra Suárez. ¿Por qué? Porque se percata de que el aventurismo y la frivolidad con que se había desarrollado el inicio de la Transición era un disparate.

¿Qué papel da a Tarradellas en ese giro?

Tarradellas vuelve del exilio y observa lo que se está haciendo con esa transición "alocada". Lo interpreta como un suicidio para España. Y le dice al Rey, en diferentes ocasiones, que España necesita un “golpe de timón”.

Usted niega que el 23-F fuera una involución franquista. ¿Por qué?

Una vez que fracasa se presenta como un golpe de involución de trasnochados franquistas que querían volver al pasado. Eso, tal como expongo, es falso. Es una operación política: un golpe institucional de corrección del sistema dentro del sistema para mejorar el sistema.

La imagen pública del 23-F está marcada por la violencia en el Congreso. ¿Eso estaba previsto?

No. Se diseña en dos fases y es una copia exacta de la operación ocurrida en Francia en 1958. Allí había un contexto de amenaza de guerra civil por Argelia; aquí no, y entonces se inventa el “supuesto anticonstitucional máximo”: entrar en el Congreso durante la investidura de Calvo Sotelo, irrumpir y secuestrar a diputados y Gobierno. Pero está entendido que tiene que ser sin violencia, “en nombre del Rey y de la democracia”.

Entonces, ¿por qué se disparó dentro del Hemiciclo?

Esos tiros fueron de intimidación. Se producen para frenar que los diputados salieran en desbandada. Eso sorprendió mucho en Zarzuela, hubo un momento de tensión: “¿Qué es esto? Esto no es lo que estaba previsto”. Hay un representante de la Casa Real, un oficial de la Guardia Real, que se pone en contacto inmediatamente con Zarzuela. Se transmite: no hay heridos, han sido tiros de intimidación. La operación continúa. Pero a partir de ese instante el Rey queda “congelado” por ese estado de cosas y pasa la responsabilidad de la gestión al general Sabino Fernández Campo, que era el secretario de la Casa. El Rey, como le define Alfonso Armada, está “a verlas venir” a que se resuelva la operación.

¿Cuáles son las dos fases de la operación, tal como la cuenta?

La primera fase es la entrada de Tejero y los guardias civiles. Se ejecuta con apoyo del servicio de Inteligencia: autobuses, apoyos, despliegue de miembros del servicio de inteligencia y de Guardia Civil que por la mañana ocupan posiciones en la Carrera de San Jerónimo para que Tejero irrumpa sin problemas. Eso es el golpe de mano. La segunda fase era la entrada en escena del general Armada para proponer la solución política. ¿Lo hace por iniciativa propia? No. Porque ya se había configurado en otoño un gobierno de concentración aprobado por el Partido Socialista; y se trabajó en presentar a Armada y convencer a grupos políticos de que era necesario para corregir defectos del sistema. La operación se plantea como corrección de los errores iniciales de la Transición, que se había desbandado y era errática. Se busca reformar principalmente la Constitución, reforzar el sentido democrático y reforzar también a la Corona.

¿Y por qué se rompe?

Porque a Tejero no le explican cuál va a ser la solución política. Cuando conoce la lista del gobierno, se rebela e impide al general Armada entrar en el hemiciclo. Armada no consigue convencerlo. Milans no consigue convencerlo, pese a las órdenes que se dan. Tejero llega a decir: “Estoy obedeciendo órdenes del general Milans”, aunque no estuviera en la cadena de mando.

En el libro cuenta una llamada a Zarzuela desde dentro del Congreso.

Sí. Esto lo presento como un hecho que no se había comentado nunca antes: Armada se pone en contacto con Zarzuela desde el Hemiciclo, hablando con Tejero, y dice: “Majestad, Tejero me impide entrar…”. El Rey dice: “Pásamelo”. Tejero, encabronado cuando conoce la lista, le dice que no quiere hablar y no se pone al teléfono. El Rey insiste: “Convéncelo, convéncelo. Tienes que sacar adelante la operación… eso se tiene que lograr”. Ahí se barranca la operación y fracasa.

En el imaginario colectivo, el mensaje televisado del Rey “lo cambia todo”. Usted dices que no.

Hay una confusión. Al mensaje grabado se le da una importancia extraordinaria diciendo: “Eso es lo que hace regresar la operación”. No es cierto. El cuerpo principal del mensaje se había transmitido ya a a todas las Capitanías Generales. Exactamente el mismo. Lo que no iba eran las cuatro últimas líneas.

¿Qué aportan esas cuatro líneas?

Son las que cambian: la frase de que la Corona no puede tolerar... y lo del proyecto de la Constitución democrática. Eso se añade. Esas cuatro líneas, como todo el resto del mensaje, son de Sabino Fernández Campo. Esto a mí me lo confirmó el propio Sabino.

Entonces, según su tesis, ¿ese mensaje va contra quién?

No va contra Armada. Va contra quien ha violado la legalidad constitucional, contra la irrupción anticonstitucional en el Congreso. Y, en paralelo, lo que sostengo es que Armada había planteado a Tejero y a oficiales de la Guardia Civil una salida: salir momentáneamente de España, establecerse en Portugal, en Lisboa, sin problemas para ellos ni sus familias. Una vez formado un gobierno de concentración nacional presidido por Armada, con Felipe González de vicepresidente, y apoyo del resto de fuerzas políticas, ese gobierno excepcional actuaría con manos libres, sin intervención del Parlamento durante un año y medio, hasta elecciones del 83. Reformaría lo necesario de la Constitución, como el Título VIII.

¿Qué se pensaba tocar exactamente?

Además del Título VIII, el término “nacionalidades” del artículo 2 y otros puntos. Cerrar una Constitución que, según esta lectura, quedó abierta. Se dieron facultades para vaciar el Estado y transferir competencias a comunidades, y eso alimentaría el chantaje permanente de grupos nacionalistas. La corrección buscaba evitar esa dinámica.

¿Y el papel del Rey quedaría reforzado?

Sí. Se plantea que al Rey se le habían quitado poderes heredados y se iban a restablecer algunos. No hacia un presidencialismo tipo república, pero sí una mayor intervención: capacidad para decidir en qué casos podría ser cesado un presidente del Gobierno, por ejemplo, y la facultad directa de convocar elecciones sin propuesta del Congreso. Una mayor representatividad política, no solo un papel simbólico de árbitro y moderador. Se menciona también el derecho de gracia y otras facultades.

Su libro trata de desmontar que la Transición fue “modélica”.

Es que no lo fue, se ha vendido como modelo exportable, pero, como me dijo en muchas ocasiones el general Fernández Campo, fue improvisada y un acto de frivolidad. Salió bien porque no había intención en la sociedad española de empujar una ruptura. Los partidos querían protagonismo, pero la sociedad se mantenía al margen y quería unidad y continuismo con reformas.

En su relato, Suárez y Juan Carlos son personas simples y sin formación.

Así los definen quienes los trataron y así los valoraron desde EE UU: Nixon, Ford y, sobre todo, Henry Kissinger. Cuando conocen al príncipe designado sucesor en julio del 69, concluyen que es una buena persona, bien intencionada, pero frívola, sin conocimiento. Yo añado: no tenía formación, no leía, era mal estudiante pese a los profesores que tuvo. Le interesaban leer cosas tipo "El Coyote". Ni siquiera los documentos que le pasaban.

¿No tenía ninguna cualidad?

Tenía atractivo natural. Y la condición de príncipe y rey amplifica su personalidad. Eso facilita la mitificación mediática: se le atribuyen virtudes “mágicas”. Pero, según esta lectura, ya en 1978 y 1979, cuando ve que el camino es errático, se plantea corregirlo. Y el Rey llega a pedir ayuda para apartar a Suárez: “Ayudadme a quitarme a Suárez de encima porque me va a arrastrar y va a perjudicar la Corona”.

Otro bloque muy sensible del libro es la muerte de su hermano.

Lo que figura en el libro es tal y como ocurrió porque lo narra el propio Juan Carlos al jefe de la Casa y lo hace con frialdad, en tercera persona.

¿Cuál es la secuencia que describe?

Juan Carlos lleva una pistola a su casa, una "Long Star" automática del calibre 22 vinculada a la Academia General Militar. Don Juan la guarda bajo llave, pero el príncipe convence a su madre para que se la dé y la guarda en un cajón. Su hermano Alfonsito entra en la habitación repetidamente jugando mientras Juan Carlos está estudiando y le pide que no le moleste. "Date preso, bandido… estás muerto, ratatatá”, juega Alfonsito. En un momento dado, Juan Carlos saca la pistola, se coloca a menos de dos metros, y le dice: “El que estás muerto eres tú”. Y aprieta el gatillo. Cuando el Rey se lo cuenta a Sabino le dice: “Fíjate que fue tan certera mi puntería que le di entre ceja y ceja”.

¿Qué lectura psicológica hace de ese relato?

Frialdad absoluta, ausencia de conciencia de culpabilidad. Hablar en tercera persona... Planteo que vive ajeno al hecho para no cargarlo en conciencia.

Y lo conecta con la idea de "traición" constante.

Sí. Digo que carece de remordimiento: con su padre, con Franco, con Torcuato Fernández Miranda, con Armada, con Milans, con la Reina Sofía y con una larga cadena de personas.

¿Y cómo fue la relación con Don Juan hasta 1975?

Don Juan se siente traicionado. Entre octubre y noviembre del 75 mantiene conversaciones con el PCE para intentar que no sea su hijo el coronado sino él. Se habla de un tercer manifiesto contra Franco y contra su hijo. Juan Carlos mueve piezas y envía al general Díez-Alegría para disuadir a don Juan: “El Ejército apoya a vuestro hijo”. Don Juan cede.

¿Cuál fue el papel de Juan Carlos I en la Marcha Verde?

Con apoyo de EE UU y, especialmente de Kissinger, el Sáhara debía cederse a Marruecos para impedir un Sáhara independiente alineado con Argelia en plena Guerra Fría. El príncipe se pone de acuerdo con Arias Navarro y con Hassan II: “Entregamos el Sáhara”. Franco envía al teniente general Gavilán con un mensaje: si Hassan entra por la fuerza, habrá guerra. Pero Franco cae en la decadencia final. Cuando el Príncipe asume los poderes en funciones, envía a Manolo Prado y Colón de Carvajal a hablar con Kissinger: frenar la invasión porque se va a entregar. Digo que hay una defección del Gobierno, salvo de Cortina Mauri, que se niega. El trato con los militares es un engaño y se traicionó al Ejército. Se viola el mandato de la ONU sobre el principio de la autodeterminación y la celebración de un referéndum. La Marcha Verde no fue solo de civiles: va flanqueada por fuerzas armadas marroquíes. El Ejército quería combatir y estaba preparado pero se impuso la defección, con enorme disgusto militar.

¿Qué interés podía tener Don Juan Carlos en que no se diera esa batalla?

Principalmente, no conceder al Ejército ninguna carta de poder que luego pudiera condicionarle. De ahí también su preocupación con la legalización del PCE. En septiembre del 76 se niega ante jefes militares que vaya a legalizarse, pero luego se legaliza por sorpresa en Semana Santa de 1977. Es el único momento en que el Ejército estuvo a punto de rebelarse. El Ejército como tal no está en el 23-F, las Fuerzas Armadas son ajenas a la operación política del 23 de febrero.

En su opinión, Juan Carlos no tiene lealtades. ¿A nadie?

A nadie. No ha tenido lealtades con nadie; prácticamente habría que decir que ni consigo mismo.

¿Que le han parecido sus memorias recién publicadas?

Son ficción, desmemoria: mueve hechos de sitio, de tiempo, de lugar. Y miente. Miente sobre el 23-F, sobre Armada, sobre el supuesto dominio del PCE en el 76-77 y sobre la idea de una guerra civil inminente. Lo presento como un despecho que va contra su hijo y contra la Corona, una reivindicación por el desprecio del alejamiento, una venganza.

¿En que se distingue Felipe VI de su padre?

No se está comportando como Rey; en diez años el único gesto claro fue el discurso del 3 de octubre de 2017. Y sostengo que se comporta como servil al sectarismo político. Sobre la amnistía, afirmo que el Rey tenía margen y podría haberse negado a firmar. No lo hace para mantener el estatus y la sucesión porque la Corona es un negocio de familia.

TITULO:  Cartas de amor - Los amores contrariados ,. 

 Los amores contrariados ,. 

 

foto -  El amor de una pareja ,.

De la casa de mi vecino brotaba música durante las noches de aquel verano. En sus jardines azules —y entre susurros, champán y estrellas— invitados de ambos sexos iban y venían como mariposas. Por la tarde, cuando subía la marea, los veía lanzarse al agua desde la balsa de Gatsby, que tenía una torre, o tomar el sol sobre la arena ardiente de su playa mientras sus dos motoras hendían las aguas del estrecho arrastrando esquís acuáticos sobre cataratas de espuma. Los fines de semana el Rolls Royce se convertía en autobús trayendo grupos de Nueva York desde las nueve de la mañana y devolviéndolos incluso mucho después de medianoche, mientras la furgoneta corría, como un ágil insecto amarillo, a esperar a todos los trenes. Y los lunes ocho criados, incluido otro jardinero además del titular, se afanaban durante todo el día con bayetas, cepillos de fregar, martillos y podaderas reparando los destrozos de la noche anterior.

La novela también cuenta el desencanto del sueño americano y de un mundo superficial que deja de lado los valores más profundos y vitales para enaltecer el ocio, el lujo y los excesos, pero también habla de la resistencia al cambio, del apego a la nostalgia, de los peligros de refugiarse en el pasado y no querer avanzar. El primer problema que tiene Gatsby es la mitificación de su amor. Vargas Llosa, en La verdad de las mentiras, dice que Gatsby es un hombre que pone en entredicho el mundo real y dispara hacia el sueño, como hizo don Quijote. Y eso que es un hombre muy especial, guapo, divertido y, sobre todo, muy seductor.

"El gran Gatsby se publicó en 1925 y no tuvo mucho éxito, ni de crítica ni de ventas. De hecho, Fitzgerald murió en 1940 creyendo que su obra se quedaría en el olvido"

Era una de esas raras sonrisas con inagotable capacidad para tranquilizar que solo se encuentran cuatro o cinco veces en toda una vida. Por un instante se enfrentaba —o parecía enfrentarse— con el mundo exterior en su totalidad para luego concentrarse en ti con un irresistible prejuicio en tu favor. Te entendía hasta donde querías ser entendido, creía en ti como tú querías creer en ti mismo, y te confirmaba que había recibido de ti la impresión que tú, en tus mejores momentos, tenías la esperanza de transmitir.

El encuentro se produce gracias al narrador de la novela, Nick Carraway, que alquila una casa al lado de la de Gatsby y que es primo lejano de Daisy. Cuando Gatsby se entera le propone enseguida que invite a Daisy a su casa. Pero Daisy es una mujer casada. Aun así, Nick organiza un encuentro entre Daisy y Gatsby, que se produce en casa de Nick. Es un encuentro realmente maravilloso, lleno de ternura, de risas, de seducción, de sobreentendidos. Gatsby y Daisy conectan enseguida y Gatsby da por hecho que Daisy se va a ir con él. No acepta que las cosas puedan ser de otra forma. Hasta habla con Tom, el marido de Daisy, para convencerle de que su relación se ha acabado y se van a separar, y que Daisy le quiere a él. Tom, que es muy rico y muy bruto, alucina.

"Gatsby creía en la luz verde, en el orgiástico futuro que año tras año retrocede ante nosotros"

El gran Gatsby se publicó en 1925 y no tuvo mucho éxito, ni de crítica ni de ventas. De hecho, Fitzgerald murió en 1940 creyendo que su obra se quedaría en el olvido. Y al revés, es una de las grandes obras de la literatura universal. Tiene un final maravilloso, con Nick Carraway cavilando, recordando el asombro de Gatsby cuando descubrió por vez primera la luz verde al final del embarcadero de Daisy, el camino que hizo para llegar a donde llegó, y cómo su sueño tuvo que parecerle tan cercano que difícilmente podía dejar de alcanzarlo.

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