BLOC CULTURAL,

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jueves, 7 de mayo de 2026

Órbita Laika - Ciencia - I Congreso internacional de Arte, Cultura y Ciencia – Biennal B ,. / Generaciones - ¿Por qué lo llaman civilización cuando quieren decir racismo? ,. / Todo Caballo - Pilar Cordón, el triunfo de la constancia,. / Zona indie - Cine - Uno después de otro,.

 

TITULO: Órbita Laika - Ciencia - I Congreso internacional de Arte, Cultura y Ciencia – Biennal B ,.  

 

Lunes - 4 , 11 - Mayo a las 22:30  en La 2 / foto,.

I Congreso internacional de Arte, Cultura y Ciencia – Biennal B,.

El encuentro reúne a artistas y profesionales de la ciencia, el diseño, la antropología, la ecología, el urbanismo o los derechos humanos para proponer modelos de transformación responsable.

Cartel del I Congreso internacional de Arte, Cultura y Ciencia – Biennal B
Cartel del I Congreso internacional de Arte, Cultura y Ciencia – Biennal B ,.

Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma es la sede del I Congreso de Arte, Cultura y Ciencia – Biennal B que se celebra entre hoy y el sábado el 30 y 31 en el Aljub del museo con el título “Habitar el futuro”. Este congreso se inscribe en el marco de Biennal B, una iniciativa impulsada por Es Baluard Museu y el Consell de Mallorca que promueve la creación contemporánea como herramienta de pensamiento y transformación.

Este encuentro reunirá a artistas y profesionales de la ciencia, el diseño, la antropología, la ecología urbana o los derechos humanos para proponer modelos de transformación responsable.

La meteoróloga y comunicadora científica especializada en cambio climático y sostenibilidad, Mercedes Martín -co-directora con David Barro de Biennal B, presentará el evento, así como las líneas estratégicas de esta iniciativa que busca generar espacios de convergencia entre las humanidades y las ciencias, reconociendo la necesidad de reconciliar saberes para afrontar los retos del futuro.

Una jornada de pensamiento, arte y acción

Con el diálogo intercultural como propósito, la Biennal B quiere ser una iniciativa transformadora y, para ello, quiere atraer a figuras clave de diferentes disciplinas, desde las humanidades hasta las ciencias, incorporando personas expertas con un enfoque multidisciplinar para crear un diálogo enriquecedor sobre los desafíos que tenemos a la hora de «habitar el futuro».

El congreso se ha iniciado con una conferencia inaugural impartida por Alastair Fuad-Luke, facilitador, consultor, educador, escritor y activista internacional pionero en el ámbito del diseño sostenible. A continuación, varios profesionales del ámbito creativo, como la artista portuguesa Fernanda Fragateiro, introducirán su manera de entender el arte con referencias a la teoría del arte, la historia de la arquitectura, el discurso feminista y el revisionismo político. También habrá referencias a la relación arte, cultura y naturaleza, por parte de la facilitadora panameña Ela Spalding y a las formas arquitectónicas primarias y arquitecturas vernáculas cercanas a lo imaginal y lo femenino por parte de la artista catalana residente en Nueva York, Ester Partegàs.

El director de Es Baluard Museu y codirector de Biennal B, David Barro, será el moderador del debate sobre paisaje y ciudad a partir de las intervenciones del artista cubano Carlos Garaicoa y del antropólogo y filósofo Santiago Beruete, autor de numerosos ensayos sobre la dimensión filosófica del jardín y el territorio.

El bloque del viernes por la tarde se abrirá con la proyección del documental Cambiarlo todo sin cambiar nada, del ecólogo urbano Salvador Rueda, una pieza que introduce los principales retos del cambio en los entornos urbanos contemporáneos. A continuación, Rueda -fundador del urbanismo ecosistémico y creador del modelo de las supermanzanas- presentará un caso práctico centrado en el urbanismo ecosistémico como herramienta de transformación.

La comisaria catalana Carolina Grau, introducirá las buenas prácticas propuestas por Gallery Climate Coalition, una red internacional de organizaciones artísticas comprometidas con la sostenibilidad medioambiental y la artista egipcia Ghada Amer explicará su trabajo pionero a la hora de hablar de temas de género, opresión racial hacia las mujeres, sexo e identidad cultural. Por último, la jornada del viernes se cerrará con una conversación protagonizada por Musimbi Kanyoro, una de las figuras más influyentes del liderazgo global en derechos humanos y justicia de género. Expresidenta y directora ejecutiva del Global Fund for Women, Kanyoro reflexionará junto a Mercedes Martín sobre el poder, la responsabilidad y el peso ético de la toma de decisiones en tiempos de crisis e incertidumbre.

La diversidad de miradas se amplía en la jornada del sábado con la visita guiada a la exposición «Jannis Kounellis. Laberinto sin paredes» por parte de su comisario y director de Es Baluard Museu, David Barro, y la proyección de la película de animación Mariposas negras, premio Goya a la mejor película de animación, previamente al coloquio con su director, el también productor de cine, David Baute. La película, que versa sobre los impactos de la crisis climática y la migración, y está inspirada en mujeres reales y propone un viaje desde África, el Caribe y Asia hacia un incierto futuro para la humanidad, es la antesala perfecta para que la bióloga y divulgadora científica Odile Rodríguez de la Fuente, clausure el Congreso hablando de su experiencia acerca de la emergencia climática y sus efectos en las personas.

David Barro, director de Es Baluard Museu y codirector de Biennal B, subraya que “la Biennal B se concibe como un ecosistema en constante movimiento, un espacio donde el arte dialoga con otras formas de conocimiento para pensar colectivamente el presente. Este primer Congreso es una oportunidad para compartir procesos, experiencias y perspectivas desde los más diversos ámbitos, reafirmando el papel del arte como catalizador de reflexión, innovación y acción social”.

Por su parte, Mercedes Martín, meteoróloga y comunicadora científica y codirectora de Biennal B, añade que “Biennal B surge de la necesidad de pensar los grandes retos contemporáneos desde la complejidad. Frente a crisis que no son sólo ambientales, sino también sociales y culturales, este Congreso propone un espacio donde arte, ciencia y pensamiento crítico se cruzan para cuestionar cómo vivimos, cómo decidimos y cómo queremos habitar el futuro”.

TITULO: Generaciones - ¿Por qué lo llaman civilización cuando quieren decir racismo?,.

 ¿Por qué lo llaman civilización cuando quieren decir racismo?,.

Se instala un proyecto de exclusión que señala a los elementos inasimilables, a los inmigrantes pobres, que supuestamente amenazan la estabilidad interna de la civilización huésped, que es, por supuesto, superior,.
 
 

Eva Vázquez
foto / En 1853 el francés Joseph Arthur de Gobineau publicó Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas, el pilar intelectual del racismo moderno. En la primera frase de su libro dijo que “la caída de la civilización es el más destacado y, al mismo tiempo, el objeto más oscuro de todos los fenómenos históricos”. Él iba a explicarlo. Gobineau afirmó que la mezcla de razas había dado lugar a la degeneración inexorable de Occidente, uno de cuyos ejemplos más evidentes era la raza mediterránea; los germanos, por el contrario, se habían mantenido puros. Al ligar razas y civilizaciones, este autor dio un nuevo y terrible impulso a un tema con una trayectoria muy larga. 
 
La palabra civilización nació en el mundo clásico. Es una categoría que los griegos se atribuían a sí mismos, por contraposición a los pueblos bárbaros de las estepas que habitaban las orillas del Mar Negro. Ya entonces denotaba la tensión entre el orgullo de tener una cultura superior y el miedo a su colapso. Luego, la desaparición del Imperio Romano, interpretada como su caída violenta ante los invasores bárbaros, se convirtió en una obsesión entre los pensadores cristianos. Nadie reflejó mejor esta visión en el mundo moderno que el británico Edward Gibbon a finales del siglo XVIII en su Historia del declive y caída del Imperio romano. La influencia del pensamiento de Gibbon ha llegado hasta nuestros días, incluso en la cultura popular. Isaac Asimov se inspiró en él para su famosa trilogía de Las Fundaciones.
La preocupación sobre la decadencia de la civilización está muy vigente en el panorama político contemporáneo. Un ejemplo reciente es su uso por parte de la administración de Donald Trump en el documento Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América del pasado mes de noviembre. Allí se afirma que Europa va camino de perder su civilización en las próximas dos décadas. Esta idea fue repetida por Marco Rubio en la última Conferencia de Seguridad de Múnich. Por su parte, Vladímir Putin presenta la guerra en Ucrania como una lucha necesaria para la preservación de la civilización eslava y ortodoxa frente a un Occidente corrupto.
Estas afirmaciones no vienen de la nada sino que encajan en una tradición de trabajos académicos producidos en los últimos cien años en los que, con alguna excepción notable, destacan los intelectuales de lengua inglesa, para quienes abordar el tema de la civilización, o más bien de la historia de las civilizaciones y sus crisis, parece ser el billete imprescindible para entrar en la categoría de pensadores excelsos. Por desgracia, llegar a tales cimas de conocimiento exige también hacer previsiones. El alemán Oswald Spengler, en su muy popular La decadencia de Occidente, señaló poco después de la Primera Guerra Mundial que el mundo occidental entraría en crisis en torno al año 2000. Vista en perspectiva, la audacia de Spengler resulta bastante inofensiva. En los 12 volúmenes de Un estudio de la Historia, publicados entre 1934 y 1961, el británico Arnold Toynbee analizó nada menos que las causas del auge y caída, súbita, de 26 civilizaciones. La sabiduría adquirida le permitió certificar a mediados de los años treinta la buena voluntad de las promesas de paz de Adolf Hitler, el gran bárbaro.
La vieja tensión entre la gloria actual y una ruina inminente sigue siendo hoy una constante en los trabajos de los historiadores. A Toynbee ya nadie le lee, pero quizás porque enlaza con un tema más de actualidad, sí que está más presente el trabajo del escocés Niall Ferguson, un apologeta de los imperios británico y americano, quien en su ambicioso libro Civilización: Occidente y el resto, expuso en 2011 las razones por las que, a su juicio, la cultura occidental aventajó a todas las otras y por qué está en peligro. Como no podía ser de otro modo, se apoyó en el ejemplo de la caída de Roma para aleccionar a Occidente sobre el riesgo letal e inminente de la inmigración masiva.
Pero la obra en esta tradición más influyente en la política mundial actual es la del politólogo norteamericano Samuel Huntington, quien en 1993 expuso su teoría del “conflicto de las civilizaciones”. En esta predijo que los grandes enfrentamientos del futuro serían entre aquellas, que según él son nueve, y sobre todo entre la de Occidente y la del mundo musulmán. No es de extrañar su popularidad entre las derechas xenófobas e islamófobas.
El futuro no está escrito, pero el pasado sí que lo está, y casa mal con los análisis de Huntington. Si miramos a los dos siglos previos, veremos que los conflictos más mortíferos y extensos no se dieron entre civilizaciones, sino dentro de ellas. En el siglo XIX, el más letal fue la guerra civil china o Taiping (1850-1864), seguido por las muy europeas guerras napoleónicas (1803-1815) y la norteamericana Guerra de Secesión (1861-1865). En el siglo XX, la Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue ante todo europea y cristiana. La Segunda (1937-1945) también tuvo lugar en el seno de Occidente, y en Oriente sobre todo entre Japón y China (¡murieron 22 millones de chinos!), dos países asiáticos.
Hablar de civilizaciones para analizar la historia o la política es muy problemático. De entrada, el significado de la palabra civilización ha cambiado y mucho a lo largo del tiempo. Solo en los últimos cien años y en Europa lo ha hecho de forma sustancial. A principios del siglo anterior, los europeos oprimían a las poblaciones de sus grandes imperios en nombre de su civilización superior. Y eran muy belicosos: los vencedores de la Primera Guerra Mundial dieron a sus soldados una medalla para conmemorar “La Gran Guerra por la Civilización”; una forma curiosa de llamar a una carnicería innecesaria que costó decenas de millones de muertos. Fue entonces, por cierto, cuando se creó la asignatura, que sigue enseñándose hoy, de Civilización Occidental en las universidades americanas. Por su parte, los nazis, para justificar su guerra genocida en el Este de Europa, dijeron estar defendiendo a la civilización occidental de la barbarie asiática, eslava, judía y bolchevique. Sin embargo, después de Auschwitz y del mundo colonial, hoy Europa, y no solo ella, identifica a la civilización con los valores de la Carta de las Naciones Unidas de 1945 y la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.
Pero es que, además, desde el punto de vista intelectual, cuando se habla de civilización, se comete más a menudo que no el fraude de envolver las complejidades y contradicciones del pasado, el presente y los proyectos de futuro en un término extremadamente ambiguo que intercambia significados con otros ya de por sí discutibles como cultura, etnia, idioma, imperio, raza, religión, etcétera.
Esto ya es grave, pero su uso en la política, y en especial el supuesto choque de civilizaciones como clave de la historia, nos debería preocupar más, pues funciona como sustitución, presuntamente sofisticada, del viejo lenguaje racista. Es también un concepto que justifica la primacía de la fuerza sobre la razón, ya que esta no valdría para negociar con quienes son enemigos naturales y eternos. Esconde también un proyecto de exclusión, pues ofrece un marco interpretativo en apariencia neutral para señalar a los elementos inasimilables, a los inmigrantes pobres, que supuestamente ponen en peligro mortal la cohesión y la estabilidad interna de la civilización huésped, que es, por supuesto, superior. Por último, al hablar de un ocaso civilizacional inminente se azuzan los miedos de la gente, a la que se le ofrece como solución la protección de unas élites cada vez más depredadoras, cuya vocación real es controlar el destino de todo lo que consideran suyo, que suele ser todo. 
 

TITULO: Todo Caballo - Pilar Cordón, el triunfo de la constancia,.

Pilar Cordón, el triunfo de la constancia,.

La amazona aragonesa está instalada en Dehesa Montenmedio compitiendo en el Andalucía Sunshine Tour hasta finales de marzo,.

Pilar Cordón
 
foto - Pilar Cordón, en plena competición ,.

La carrera de Pilar Cordón es parte de la historia de la hípica española. La amazona olímpica aragonesa, presente esta temporada en el Andalucía Sunshine Tour, fue ganadora de un Gran Premio en la primera edición y 32 ediciones después sigue compitiendo al máximo nivel.

El Andalucía Sunshine Tour es sinónimo de historia, continuidad y proyección internacional. Pocos ejemplos lo representan mejor que el de Pilar Cordón. Ella compitió en 1995 en un proyecto que se disputó en tres sedes, Dehesa Montenmedio, Sotogrande y Marbella. Allí estuvieron Michael Whitaker, Thomas Fuchs, Robert Smith, Paul Estermann, Marie Edgar, Manuel Malta da Costa o el británico David Broome, uno de los impulsores del circuito. También estuvo Pilar Cordón. En Dehesa Montenmedio, tras los triunfos del británico Robert Smith en las dos primeras grandes pruebas, llegó la primera victoria española en un Gran Premio del circuito firmada por Cordón con "Asterix". En la jornada final, en el Gran Premio, fue quinta en una prueba ganada por Enrique Sarasola con "Minstrel". La segunda sede del primer Andalucía Sunshine Tour fue Sotogrande, donde Pilar Cordón y "Asterix" se impusieron en el Gran Premio.

El regreso de Pilar Cordón a Montenmedio refleja una de las grandes singularidades de la hípica, su carácter intergeneracional. Además, la figura de Pilar Cordón adquiere una dimensión especial en un deporte que compite en igualdad hombres y mujeres, pero en el que, al llegar a la alta competición, el número de amazonas se reduce de forma notable, especialmente por cuestiones familiares. Cordón es la única amazona española que ha participado en unos Juegos en la disciplina de Salto de Obstáculos. Fue en Río de Janeiro en 2016.

Su trayectoria, que ya antes de su éxito en la primera edición del Andalucía Sunshine Tour incluía el Campeonato de España de Jóvenes Jinetes y varios Grandes Premios nacionales, es un ejemplo de constancia y continuidad. Fue la primera amazona española en subir al podio del Campeonato de España Absoluto, al ser segunda en la edición de 2002, y suma tres medallas de plata en esta competición. En Copa de Naciones, donde debutó con victoria en 1999, supera las cincuenta participaciones, lo que la sitúa entre los cinco jinetes españoles con más presencias en toda la historia.

 

TITULO :   Zona indie - Cine - Uno después de otro ,.  

 Este lunes - 4 , 11 - Mayo a las 23:30, en la ‘Zona indie’ de La 2 se emite la película, foto,. 

 Cine de siempre - Uno después de otro

Reparto ,.Fortunato Arena, Hugo Blanco, Jolanda Modio, José Bódalo, José Manuel Martín, Pamela Tudor, Paul Stevens, Richard Harrison,.

 Stan es un atípico pistolero. Lleva gafas, y tiene tantas de repuesto como balas su canana. Dispuesto a llenar uno a uno los nueve ataúdes que ha comprado al sepulturero con aquellos que asesinaron a Bill Ross al asaltar un banco disfrazados de mexicanos para culpar a la banda de Espartero, con el que Jefferson, dueño del banco, se había puesto de acuerdo en atracar,.

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