7 DIAS CITAS, SI TIENES MINUTOS Y DESCANSO - CONTEMPOPRANEA TRATA DE RECUPERAR EL ESPLENDOR DE ANTAÑO,./ LA NOCHE LARGA, MUJERES EN PRIMERA LINEA - ELEANOR COPPOLA - SALTA AL PRIMER PLANO,.
TITULO: 7 DIAS CITAS, SI TIENES MINUTOS Y DESCANSO - CONTEMPOPRANEA TRATA DE RECUPERAR EL ESPLENDOR DE ANTAÑO,.
CONTEMPOPRANEA TRATA DE RECUPERAR EL ESPLENDOR DE ANTAÑO,.
Contempopránea trata de recuperar el esplendor de antaño
Cientos de jóvenes se congregaron en la piscina para ver la actuación de La caza azul. foto.
El concierto de esta noche de Los Planetas en Alburquerque ha servido de 'efecto llamada' para una legión de indies,.
A falta de la gran noche de Contempopránea, con el esperadísimo y demandado regreso de Los Planetas
al festival de la escena indie nacional, todo apunta a que esta será la
edición en la que este acontecimiento musical recupere el esplendor de
antaño en cuanto a la asistencia de público. No será como en los
gloriosos años de «No hay billetes», pero sí puede acercarse a un 'sold out', como comenta su director, Agustín Fuentes.
El principal indicio es que en las últimas ediciones apenas se habían superado las 500 entradas en venta anticipada y este 2017 se ha rebasado la cifra de 1.500.
Otra señal es la presencia de numerosos 'indies' en la fiesta de
bienvenida de Contempopránea que tuvo lugar en la noche del jueves. En
esa jornada nocturna y el viernes a la hora de las cañas se veían en las
terrazas del centro del pueblo muchas más caras desconocidas que
familiares.
Sin
embargo, justo en la mañana en que se levantaba el telón de esta
edición número 22, el creador y director del festival, Agustín Fuentes,
dejaba dos mensajes preocupantes en las redes sociales: «Hoy el vaso se ha rebosado; no me quedan fuerzas ni ganas de continuar...»
y «No aguanto ni una amenaza más». No explicó los motivos de su desazón
en público, pero a partir de ahí empezaron a llegar mensajes de apoyo a
Fuentes, alma mater de Contempopránea y dueño de esta prestigiosa marca
nacional que tiene registrada. Afortunadamente, esa noche estaba ya más
tranquilo y parecía contento al ver a tanta gente en la plaza de
España, donde actuaron gratuitamente Alexandre Lacace,De viaje y Detergente líquido,
en una fiesta que se prolongó hasta altas horas de la madrugada. El
caso es que Agustín Fuentes pudo hacerle caso a una de las fans del
festival, quien pretendió hacerle reflexionar escribiendo «cuando
pienses que vas a rendirte, piensa en por qué empezaste».
Y desde que empezó, allá por el año 1995, Contempopránea ha sabido resistir crisis importantes
que se llevaron por delante a muchos otros festivales, y es evidente
que quienes han gestionado económicamente este evento, siempre en manos
privadas y con Fuentes a la cabeza, han sabido hacerlo bien para estar
hoy entre los de mayor reputación del indie nacional, pero también han
estado en la vanguardia de los avatares de la música pop, y Agustín ha
sabido adelantarse a los tiempos y promocionado grupos que después han
tenido un éxito importante. Anoche vimos a algunos de ellos, como La
Caza azul, que hizo doblete: por la tarde actuó en la piscina para un
par de cientos de personas, algo que solo se ve en un festival pequeño
como Contempopránea, y pasada la una de la madrugada hizo bailar con sus
ritmos pegadizos a una multitud extraordinaria.
El
ambiente en la primera noche de conciertos en la ladera sur del castillo
de Luna era bueno, pero se estaba cómodo en el largo recinto, y hoy
sábado, con Los Planetas, que sin duda han servido de 'efecto llamada'
para una legión de indies, seguro que se podrá decir que el festival se
ha parecido al de los años dorados. Y es que Contempopránea siempre será
Alburquerque, al menos mientras Agustín Fuentes aguante al pie del cañón.
TITULO: LA NOCHE LARGA, MUJERES EN PRIMERA LINEA - ELEANOR COPPOLA - SALTA AL PRIMER PLANO,. foto - ELEANOR COPPOLA - SALTA AL PRIMER PLANO,.
Eleanor Coppola: “Estoy en un punto libre de mi vida”
La artista y documentalista, a sus 81 años, estrena 'París puede esperar', su primera película de ficción
Eleanor Coppola, directora de 'París puede esperar', el pasado septiembre en el Festival de Toronto.Maarten de Boergetty images
"Soy de una generación de mujeres a quienes se les enseñó
que nuestro papel en la vida era ser un apoyo a nuestros maridos, cuidar
de nuestros hijos y hacer del hogar un lugar agradable". Quien habla
así es Eleanor Jessie Neil (Los Ángeles, 1936), la directora de París puede esperar,
que se estrena en España este próximo viernes. Ochenta años esperando
para realizar su primera película de ficción, y sin embargo no es una
recién llegada al mundo del cine. Lleva más de medio siglo casada con Francis Ford Coppola, a quien conoció cuando trabajó en Dementia 13
(1963), escrita y dirigida por su marido. Desde entonces, Eleanor
Coppola ha permanecido detrás de uno de los más grandes de este arte; en
más de una ocasión de manera literal, documentando el trabajo del
director de El padrino.
Además, es una artista plástica multidisciplinar, observadora y
recolectora de detalles, lo que le valió para coger una cámara durante
el duro y largo rodaje de Apocalypse Now, y hacer un documental, Hearts of Darkness, por el que ganó un Emmy. Todo ello quedó también reflejado en un libro homónimo que subtitula "un diario íntimo". Tuvieron
que pasar décadas, algunos documentales más sobre los trabajos de sus
hijos (Sofia Coppola -recientemente reconocida como mejor directora el el último festival de Cannes por La seducción- y Roman Coppola), y un libro autobiográfico para saltar a la ficción y dirigir París puede esperar. Una road movie que también podría ser una food movie cuyos
ingredientes son: vino, viajes, fotos, marido e hijos en la distancia,
restaurantes, cine, música, Francia, habitaciones de hotel, un hijo
colgado del cuello en forma de foto dentro de una medallita... Todos
forman parte de la vida de la directora y de Anne —la protagonista del
filme interpretada por Diane Lane— anque para la pantalla ha habido
cierto aderezo porque "la realidad es mucho más aburrida", cuenta por
teléfono a EL PAÍS.
Eleanor Coppola, durante el rodaje de 'París puede esperar'.
La película está basada en un viaje que Eleanor Coppola
realizó de Cannes a París en 2009, cuando acudió con su marido al
festival de la Costa Azul, donde él presentóTetro. Ella se puso enferma y no pudo seguir los planes previstos, así que un amigo del director de Drácula de Bram Stoker
se ofreció a llevarla a París donde días más tarde se reencontraría con
su esposo. Al volver a su casa en el valle de Napa (California) le
contó a una amiga su periplo desde la Provenza hasta la capital
francesa, y ella la animó a que lo transformara en película. "El viaje
me sirvió como estructura. Añadí paradas que no había hecho como la del
acueducto romano [Pont du Gard]. La creación de un guion de ficción me
permitió incluir todas mis cosas favoritas. Y al final me quedó muy
largo y tuve que eliminar algunas descripciones demasiado detalladas de
la comida y el vino, por ejemplo", explica Coppola.
La directora está en "un punto libre de su vida": "París puede esperar
no va a lanzar mi carrera si tiene éxito ni a terminarla si fracasa".
Asegura que su familia se sorprendió cuando les dijo que rodaría una
película, aunque su ayuda fue importante: "La experiencia de Francis fue
fundamental en algunos puntos de la producción". Hasta recurrió a su
yerno: en un momento del filme suena una canción de la banda francesa Phoenix,
liderada por Thomas Mars, marido de Sofia Coppola. "Me gusta su música,
he estado en sus conciertos y él me podía ayudar a conseguir los
derechos".
Que su familia es el centro de su vida,
se ve en sus libros, en la película y en lo que dice. Bromea sobre los
más de cincuenta años de su matrimonio y descubre el truco: "No
divorciarse". A esta pasión le añade otra: "Nos gusta cocinar juntos. A
menudo, Francis se encarga del plato principal y yo hago ensaladas y
verduras. Nuestros hijos son buenos cocineros también. Nos gusta
encontrarnos alrededor de una mesa, tenemos una huerta y es un placer
recoger los ingredientes y elaborar los platos entre todos. Creo que la
cocina es un fundamento para la familia y para la cultura". Y como
máximo placer gastronómico se confiesa "chocoholic". Coppola comparte estos y otro intereses con la protagonista de París puede esperar:
la fotografía centrada en detalles, su amor a las telas, los haikus...
Incluso, el fallecimiento de un hijo. Los Coppola perdieron a su hijo
mayor, Gian-Carlo, en un accidente de lancha en 1986, cuando el joven
tenía 22 años. Sin embargo, la cineasta insiste en que Anne no es su alter ego,
sino una mujer 30 años más joven que ella y que está en un punto
diferente de la vida. Creyó que Diane Lane, que ha trabajado cuatro
veces a las órdenes de su marido, era la elección perfecta: "Tiene la
capacidad de que las mujeres se identifiquen con ella". Además, es una
actriz experimentada y eso era de gran ayuda para una directora novata.
Otro ducho intérprete es Alec Baldwin, que se pone en la piel de
Michael, el marido de Anne. Sobre su actual popularidad como imitador de
Donald Trump en el programa televisivo Saturday Night Live, Coppola bromea: "Un activo más para mi película". Una imagen de 'París puede esperar', con Alec Baldwin y Diane Lane,.
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