TITULO: A vivir que son dos días - A vivir - Cadena SER - Culturas 2 - Iván Perujo, el hombre que pone en forma al poder ,.
A vivir que son dos días - A vivir - Cadena SER,.
Escucha 'A vivir', con Javier del Pino, el programa líder de las mañanas del fin de semana en la Cadena SER.
Iván Perujo, el hombre que pone en forma al poder ,.
Entrenador de políticos y celebridades, nos desvela la fórmula para llegar a los 70 como Isabel Preysler: disciplina,.

El pretexto era descubrir cómo se moldea un cuerpo digno de un héroe homérico, pero el verdadero regalo fue escuchar a quien lleva años contemplando, desde muy cerca, la trastienda física de las élites españolas. Cuando uno tiene delante a Iván Perujo, es irresistible dar un giro a la entrevista. Ha entrenado a políticos, aristócratas, empresarios, estrellas de la música y deportistas de élite. Después de tantos años entrando en algunas de las casas más exclusivas de España, ha llegado a una conclusión: «El dinero compra muchas cosas, pero no unos buenos abdominales. Tampoco una buena salud».
Mientras los demás observamos a estas celebridades sobre una alfombra roja, en un palco o desde un encaño, él los ve haciendo sentadillas, renegando de la última repetición o negociando cinco segundos más de descanso como si estuvieran en una cumbre internacional. «Debajo del traje de un expresidente, del vestido impecable de una socialité o del escenario de una estrella del pop hay un cuerpo que envejece exactamente igual que el de cualquiera».
Perujo ha cruzado el umbral de algunas de las casas más conocidas de España. Entre sus clientes figuran José María Aznar y Ana Botella, Isabel Preysler, Cari Lapique, Carmen Martínez-Bordiú, David Bustamante y numerosos deportistas de élite. Sin embargo, la discreción forma parte de su estrategia de marketing, es su principal tarjeta de presentación. «Nunca traicionaré la confianza de quien me abre la puerta de su casa», asegura.
Por eso puede permitirse contar aquello que no invade la intimidad de nadie. Como las sesiones que compartían Isabel Preysler, Cari Lapique y Carmen Martínez-Bordiú. Tres nombres que simbolizan la elegancia española y que, lejos de comportarse como divas, llegaban con la misma puntualidad y disciplina que un deportista profesional. Perujo sonríe al recordarlo porque desmonta uno de los grandes mitos de la prensa del corazón: «Mantenerse así durante décadas exige bastante más esfuerzo que una buena genética o una excelente dermatóloga. El dinero ayuda a vivir mejor, pero no hace flexiones por ti».
Su meta con Bustamante
El mismo pensamiento aplica a David Bustamante. Después de años protagonizando transformaciones físicas espectaculares, el objetivo ya no consiste en sorprender con un cambio radical antes de una gira o una portada. La verdadera victoria con él, según nos reconoce, es que el cuerpo deje de parecer un yo-yo. «Entrenar para no tener que volver a empezar una y otra vez. Cambiar el milagro de tres meses por un hábito para toda la vida es esencial».
Esa es también la diferencia que Perujo encuentra entre las personas famosas y los deportistas de élite. Los primeros suelen llegar buscando como meta concreta verse mejor, recuperarse, ganar energía o preparar un proyecto. Los segundos ya saben que no existen atajos. Lo que tienen en común es su mismo objetivo de conservar un cuerpo que responda cuando la vida lo exige. Subir unas escaleras sin jadear o poder agacharse para atarse los cordones sin quejarse.
Antes de despedirnos, confiesa a LA RAZÓN un deseo profesional. Si pudiera elegir a una persona a la que entrenar, sería Rosalía. «No hablo de esculpir el cuerpo, sino de proteger ese motor admirable que impulsa una de las carreras más intensas de la música actual».