Este programa divulgativo de TVE se emite los sábados (a partir de las 12.15 horas) y los martes (1.30 horas) y recorre la costa de nuestro ...foto,.
El programa divulgativo 'Viviendo el mar' (TVE) recorre el litoral
español para contar historias sobre pescadores, científicos o surfistas,.
«El mar, la mar, ¡solo la mar!». Ya decía el poeta Rafael Alberti en
una de sus creaciones más famosas que hay varias formas de sentir y
vivir el litoral que nos rodea. Y parece que con el mismo espíritu, pero
esta vez mediante el lenguaje audiovisual, se ha grabado 'Viviendo el
mar'. Este programa divulgativo de TVE se emite los sábados (a partir de
las 12.15 horas) y los martes (1.30 horas) y recorre la costa de
nuestro país en busca de historias de pescadores, capitanes de crucero,
equipos de salvamento marítimo o surfistas. Hoy visitarán O Grove
(Pontevedra), Ametlla del Mar (Tarragona), el buque hospital 'Juan de la
Cosa' y la Albufera valenciana.
«Hablar de mar en este país puede ser una tarea imposible de abarcar,
porque tenemos el tercer mayor número de kilómetros de costa de Europa
-explica Agustín Herranz, director del programa-, así que escogemos las
localizaciones en función de dos criterios: o destinos que sean muy
conocidos, o joyitas que tenemos escondidas. El programa pretende
capturar el espíritu de ese mar, de esas personas que pasan la vida
desde hace siglos peleándose para tratar de arrebatarle sus tesoros».
En cada uno de los ocho programas que componen la primera temporada,
el equipo de 'Viviendo el mar' aborda cuatro historias. Y una de las
condiciones previas era que los reporteros debían ser oriundos de la
zona. «No quería que la historia de Barbate me la contara alguien de
Bilbao, no por nada, sino porque parte del encanto es que nos lo cuenten
con su acento, que se oiga el acento duro que tenemos los vascos o el
meloso de los gallegos. Eso, para mí, era un valor añadido del programa,
que aporta credibilidad», insiste Herranz. En total, la plantilla que
se encarga del programa está formada por treinta reporteros y dieciséis
editores.
En este espacio, que va saltando del Cantábrico al Mediterráneo y el
Atlántico, tienen cabida exclusivamente temas relacionados con el ámbito
marítimo: las flotas pesqueras, la fauna, la acuicultura, las
industrias marítimas, los grandes navegantes, las fiestas, la vida en
las islas, el turismo...
Olor a salitre
«A veces, vivimos de espaldas al mar, cuando casi todos llevamos ese
olor a salitre. Este planeta bien se podía llamar Mar en vez de Tierra»,
apunta Herranz, con la pasión de alguien que se ha criado en plena
costa vizcaína, en Getxo. El único problema es que tantas historias a
veces no caben en el televisor: «Estoy teniendo auténticos problemas
para seleccionar los reportajes que entran. Duele eliminar contenidos,
pero siempre apostamos porque sea entretenido y visualmente atractivo,
que tenga testimonios agradables y humanos».
De momento, el programa promedia un 7% de 'share' pese a emitirse
fuera de los horarios de máxima audiencia. Quizá por eso TVE ya se
plantea la emisión de una segunda temporada. «Me imagino que no faltará
mucho para que nos den una respuesta -comenta el director-. Ojalá seamos
como 'Saber y Ganar', toda la vida contando historias». De momento,
'Viviendo el mar' seguirá salpicando a su audiencia durante tres semanas
más.
TÍTULO: MUJERES EN PRIMERA LINEA, Renée Zellweger, ACTRIZ CINE,
Zellweger está encantada de no conocerse. «Me alegro de que la gente diga que se me ve diferente –puntualiza–. Esto se debe a que estoy ...foto,.
Detrás de la última metamorfosis de Renée Zellweger se esconde una chica insegura que nunca estuvo a gusto con su físico,.
La doble de Renée Zellweger
debe de estar de los nervios. Tiene ante sí una terrible encrucijada: o
se opera o se va al paro. Porque la famosísima actriz que encarnó a Bridget Jones
ya no es la que era. A sus 45 años se ha transformado en otra. No es
que haya engordado o adelgazado en extremo, como le ocurría cuando
encarnaba a la lunática reportera. Es que hoy se parece tanto a sí misma
como se parecían los Chunguitos a los personajes que imitaban en ‘Tu
cara me suena’ (o sea, nada). Y el resultado es que su cara ya no nos
suena. Aquellas facciones aniñadas, aquel rostro de manzanita y aquellos
ojillos rasgados que eran dos rayas risueñas se han ido para no volver.
Han sido eliminados de su mapa facial por culpa de un abuso de la
cirugía plástica. ¿Dónde estás Renée?, se preguntan sus fans a través de
Twitter. «Aquí –podría contestar ella–, sepultada bajo una tonelada de
bótox». La aparición de la actriz el pasado lunes en la gala de la
revista Elle en Beverly Hills no solo conmocionó al mundo y traumatizó a
sus seguidores (estaban ante la metamorfosis más inquietante después
quizá la de Kafka), sino que se convirtió además por un buen rato en
‘trending topic’ con comentarios como este: «Cuando Renée sonríe se le
suben los calcetines».
Tan global y unánime ha sido la crítica que la coprotagonista de Cold
Mountain se vio obligada a ejercer su derecho a la réplica y envió un
comunicado al semanario estadounidense People en el que no reconocía
ningún tratamiento estético y aseguraba estar feliz con su nuevo
aspecto. Zellweger está encantada de no conocerse. «Me alegro de que la
gente diga que se me ve diferente –puntualiza–. Esto se debe a que estoy
más feliz y más sana que nunca, viviendo una vida distinta, más plena. Y
me parece genial que se note». Sin embargo, diferente no es sinónimo de
mejor. En su caso, el cambio ha empeorado su aspecto. Aquella piel de
porcelana de la que hacía tanta ostentación como Madonna o Nicole Kidman
(otras dos transfiguradas) ha dado paso a una tez enrojecida y
estresada.
Bótox y ácido
«Su nuevo rostro es fruto de un combinado de tratamientos quirúrgicos
y médico estéticos mal planteados», ha explicado la doctora Mar Mira a
la revista Telva. «En la frente parece que le han infiltrado tanto bótox
que le ha provocado una asimetría en las cejas, sus ojos han perdido
toda su viveza por el bótox y una posible blefaroplastia o remodelación
de los párpados. También tiene una corrección en el dorso nasal que
cambia mucho la expresión de la cara. En cuanto a los labios, parece que
se ha retocado el arco mandibular y se ha infiltrado ácido
hialurónico». En resumen, una restauración exhaustiva y tal vez cargada
de buenas intenciones. Pero también Cecilia Giménez creyó estar
mejorando el original cuando restauró el Ecce Homo de Borja...
La realidad es que la tejana Renée Kathleen Zellweger, hija de un
ingeniero suizo y una enfermera noruega, nunca ha estado a gusto con su
físico. Cuando rodó el musical Chicago junto a Catherine Zeta Jones ya
dijo tener clarísimo que la guapa de la película era su compañera de
reparto, a cuyo lado ella se sentía insignificante y vulgar. Ganadora
entre otros premios de un Oscar, dos Globos de Oro y un BAFTA, Renée
tampoco ha cosechado en su vida privada el éxito que le ha proporcionado
el cine. Ha sido pareja inestable del espasmódico Jim Carrey, ligue de
George Clooney, novia durante un año de Bradley Cooper... Y esposa del
músico Kenny Chesney pero por muy poco tiempo, ya que tras una rutilante
boda playera, Zellweger pidió el divorcio a los cinco meses alegando
fraude. «Parecía un hombre honesto y de buenas palabras pero en realidad
el carácter de Kenny era muy distinto», confesó la actriz decepcionada.
Su pareja desde hace dos años es el guitarrista zurdo Doyle Bramhall
II, un tipo de pelo afro y aspecto desaliñado que es hijo de una leyenda
del blues. Junto a él, Renée, que lleva más de tres años apartada del
cine, dice haber reconstruido una vida caótica, causada por una
«actividad frenética que me hizo caer exhausta». Hasta que consiguió
«parar, construir un hogar, querer a alguien y crecer como persona. Mis
amigos –dice Renée– me ven como una persona que transmite paz». Su
público en cambio la ve como un alguien «virtualmente irreconocible».
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